"(...) Con las realidades y deficiencias de cada país europeo sobre su modelo
democrático, el punto histórico que quiebra la confianza de la
institucionalidad democrática de la UE es la "Constitución Europea".
(...) llegó poco después el rechazo al Tratado en la votación del pueblo
francés y holandés. Dos de los países fundadores de la CECA.
Seguidamente Luxemburgo, en julio del mismo año, acompañó a España en la
ratificación pero ya era demasiado tarde. La Constitución Europea era
"enterrada". (...)
El déficit de la democracia europea y el poder germano se
desenmascaró justo en este momento. En lugar de llevar a cabo una nueva
propuesta constitucional más participativa, con movimientos sociales,
partidos, sindicatos, instituciones de la sociedad civil, pequeñas y
medianas empresas y no solo grandes corporaciones,... en el primer
semestre de 2007 bajo la presidencia temporal de Alemania en el Consejo
de la Unión Europea se elaboró una nueva propuesta constitucional.
Angela Merkel, la Canciller Alemana, hizo su presentación en el
Parlamento Europeo con un célebre golpe en la mesa; "la fase de
reflexión ha quedado atrás".
El 13 de diciembre de 2007 se firmó en
Lisboa, a espaldas de la ciudadanía, el actual Tratado de Lisboa como la
Carta Magna de la UE. Merkel parecía hacer renacer el IV Reich en el
siglo XXI, no hablando en este caso de supremacía racial sino de
supremacía económica por imposición, el neoliberalismo.
Primer afectado; Grecia
La
ruta hacia el neoliberalismo y una falta de democracia en la UE tuvo su
primer afectado; Grecia. Con la crisis de 2008 los países de Europa del
Sur de la Eurozona, Portugal (P), España (S), Grecia (G), y además
Irlanda (I) - también conocidos peyorativamente como PIGS, que en inglés
es cerdos - dadas sus economías menos industrializadas y más
dependientes sufrieron con mayor dureza las primeras consecuencias.
La
pérdida de soberanía monetaria nacional con la entrada del Euro en 2002
hacía a estos países depender del Banco Central Europeo y no podían
llevar a cabo medidas propias como la devaluación como mecanismo de
aumento de exportación o la deflación con retirada de papel moneda. Se
llevaron a cabo, desde la UE, "Planes de Rescate" en los 4 países con el
llamado objetivo de "sanear" sus cuentas públicas, es decir, reducir al
máximo el déficit público con la privatización de los servicios del
Estado. (...)
El primer "Rescate" se aprobó en mayo de 2010 para Grecia. Un paquete
de préstamos de 110.000 millones de euros entre 2010 y 2012 con el
objetivo de elaborar un duro Plan de Ajuste para reducir el déficit
público un 3% para el 2014. El segundo Rescate para Grecia fue llevado a
cabo por los líderes de la Eurozona en julio de 2011 por valor de
160.000 millones de Euros. Paralelamente lo mismo sucedía en Portugal
con un rescate de 78.000 millones de euros en mayo de 2011 e Irlanda con
valor de 85.000 millones.
Y España, con su crisis del "boom
inmobiliario" y con un desempleo cercano al 20%, obtuvo un rescate de
100.000 millones de euros - siempre negado por el Partido Popular al ser
llamado como Asistencia Financiera- que en lugar de dirigirlos a
necesidades sociales y productivas para la reactivación de la económica
se enfocó en la recuperación del sector financiero privado,
principalmente entidades como Bankia.
Desde el Reajuste
económico en Grecia en lugar de solucionarse la Crisis se
institucionalizó una pobreza estructural y una sociedad desigualitaria a
niveles de países subdesarrollados perdiendo la Clase Media. (...)
Los Exits
El 6 de abril de 2016 se celebró en Holanda
un referéndum muy peculiar. Una convocatoria en la cual se preguntaba si
los holandeses apoyaban el "Acuerdo de Asociación de la UE con Ucrania
para generar una zona de libre comercio".
Aún así, el fondo de la
campaña fue otro. Ya que los holandeses tienen prohibido hacer un
referéndum sobre salirse de la UE, según su legislación nacional, esta
consulta fue a petición de organizaciones euroescépticas como el Foro
para la Democracia con el fin de medir si los holandeses quieren salirse
de la UE (N-exit). El 32,2% del electorado participante se inclinó en
un 61,1% por el No; No contra Ucrania sino contra la UE. (...)
Desde las Elecciones Generales de Holanda en 2012 y con la formación de
un gobierno de coalición entre liberales/conservadores y
socialdemócratas (la Gran Coalición), el partido de extrema derecha
Partido por la Libertad (PVV) según las últimas encuestas se convirtió
en la primera fuerza.
Este fenómeno de crecimiento del neofascismo se
está extendiendo por toda Europa, llegando su mensaje clases populares
con el uso de discursos chovinistas que reivindican retornar al control
de sus fronteras (por el crecimiento migratorio, o las amenazas de
terrorismo internacional) y a su soberanía económica (por el crecimiento
de la desigualdad dadas las políticas de austeridad como "solución" de
la crisis de 2008).
La extrema derecha europea, además de Holanda, no
solo ha aumentado los últimos años en países como Dinamarca, Finlandia,
Polonia, Hungría, Eslovaquia, Grecia, Austria o Francia, entre otrosii,
sino que incluso ha formado un nuevo grupo de ultraderecha en el
Parlamento europeo, Europa de las Naciones y de las Libertades, con 38
diputados de 7 países y liderado por la francesa Marine Le Pen. (...)
A pesar de tener el Reino Unido un rol diferencial en la UE, al no ser
miembro del Eurogrupo y no haber substituido su moneda nacional por el
Euro, su aprobación del proceso de retirada durante los siguientes dos
años ha generado, podemos decir, 3 fuertes impactos: un impacto de
parálisis en la economía occidental neoliberal en un momento que la UE
negocia tratados de libre comercio, a las espaldas de la opinión
pública, con Canadá (Acuerdo Integral de Economía y Comercio, CETA en
inglés) y Estados Unidos (TTIP).
El segundo impacto vinculado con el
regionalismo europeo es dar oxígeno al crecimiento de proyectos
euroescépticos de otros países europeos, antes citados, vinculados con
la extrema derecha nacionalista con discursos atacantes hacia los
refugiados y la migración. Algunos líderes, como Le Pen en Francia, el
diputado de la Liga Norte italiana Matteo Salvini, o Geert Wilders del
PVV holandés, han empezado a exigir referéndums en sus países. Y el
tercer impacto, de carácter interno en el Reino Unido, son las
divergencias entre naciones británicas.
(...) no hay que olvidar que también resuenan voces euroescépticas desde la
izquierda. Voces tímidas pero voces que ven complicado transformar
Europa y lo mejor es volver a su soberanía nacional. A pesar de
vincularse la campaña del Brexit con la derecha europea, al usar
xenofobia y racismo como base del discurso, la resolución de salirse el
Reino Unido de la UE ha abierto una puerta a nivel transversal.
Un
ejemplo ha sido la posición del progresista Bloco d'Esquerda Portugués,
actualmente en el gobierno lusófono junto al Partido Comunista y la
fuerza mayoritaria del Partido Socialista, que ha anunciado la
posibilidad de proponer un referéndum en Portugal sobre continuar en la
UE si la Comisión Europea aplica sanciones a Portugal por exceder más
del 3% el déficit público. (...)
¿Es posible, por lo tanto, romper con el Euro una vez se está dentro?
Vienen momentos agitados en la UE; una Europa que siempre se pintó de
desarrollo económico común, sociedad más equitativa, democracia
avanzada, Derechos Humanos, independencia diplomática, pueblos que
complementaban su nacionalismo regional o estatal con la integración
regional europea,... pero que cada vez se dilata más el contrapeso de
asimetrías norte-sur en Europa, de sociedades más desiguales, de
limitaciones y ataques a la democracia, de violaciones a los Derechos
Humanos, pésima diplomacia internacional, y de muchos pueblos que ya no
cantan la "Oda a la Alegría". Un fantasma recorre hoy en Europa, el
fantasma de la Incredibilidad." (Aníbal Garzón , Rebelión, 13/10/16)
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