"Esta semana, los Demócratas de izquierda en el Congreso de Estados
Unidos, encabezados por su nueva estrella Alejandra Ocasio-Cortés (AOC),
militante de los Socialistas Democráticos de América, han lanzado lo
que llaman el Green New Deal (GND) (“Nuevo
Acuerdo Verde”), un programa alternativo para una futuro gobierno de
Estados Unidos que proporcione servicios públicos adecuados en educación
y salud y lidie con el calentamiento global y la contaminación del
medio ambiente.
Y el GND y AOC afirman que la financiación de estos
programas de gobierno tan necesarios se puede lograr si se aplican las
conclusiones políticas de la “Nueva Teoría Monetaria” (MMT)
poskeynesiana.
El GND es un intento bienvenido para cambiar las
prioridades de la política económica y social en favor de los
trabajadores en los Estados Unidos, por primera vez desde el New Deal de
la década de 1930.
El GND quiere establecer un servicio nacional de
salud gratuito para todos en el punto de uso, como existe en la mayor
parte de Europa occidental y otras economías capitalistas
avanzadas. Quiere introducir la educación universitaria gratuita y
acabar con la pesada carga de los préstamos para estudiantes que asfixia
a la clase trabajadora; y quiere crear puestos de trabajo con salarios
dignos para proyectos ecológicamente racionales mediante la inversión
pública. un programa de este tipo puede ser modesto, pero se enfrentará a
una fuerte oposición del capital estadounidense.
El preámbulo del GND señala que “las movilizaciones lideradas por
el gobierno federal durante la Segunda Guerra Mundial y la era del New
Deal crearon la mayor clase media que los EE.UU. ha visto nunca” y califica all GND como “una oportunidad histórica para crear millones de empleos decentes y con buenos salarios en los Estados Unidos”.
De todos los proyectos del GND, la prioridad es la inversión en ‘proyectos y estrategias’ definidos por la comunidad para aumentar la resiliencia; la reparación y mejora de las infraestructuras es la segunda, junto con “una distribución de la propiedad
y rentabilidad de la inversión adecuadas, un acceso al capital adecuado
(incluyendo mediante subvenciones a la comunidad, bancos públicos, y
otras formas de financiación públicas), conocimientos técnicos,
políticas de apoyo y otras formas de asistencia a las comunidades,
organizaciones, agencias gubernamentales federales, estatales y locales,
y las empresas que trabajan en la movilización del Nuevo Acuerdo
Verde”.
Así que se trata de un “Nuevo Acuerdo” como en la década
de 1930, pero diseñado para el siglo XXI, para reactivar la inversión
pública, y que los beneficios reviertan en los ciudadanos. El GND llama a
los EE.UU. a “alcanzar el 100 por ciento de nuestra demanda de
energía a través de fuentes de energía limpias, renovables y no
contaminantes.”
El GND tiene también lo que llama “aspiraciones”, como “garantizar
un trabajo con un salario capaz de mantener a la familia, permisos de
familia y de incapacidad adecuados, vacaciones pagadas, y una jubilación
garantizada para todas las personas en los Estados Unidos.”
En otras palabras, la garantía de empleo promovida por los entusiastas de la MMT (ver mi artículo). Y más derechos para los sindicatos para organizar: “fortalecer
y proteger el derecho de todos los trabajadores a organizarse,
sindicalizarse y negociar colectivamente libres de coerción,
intimidación y acoso.”
Otra aspiración clave es “proporcionar a
todos los miembros de la sociedad un sistema sanitario de alta calidad,
vivienda asequible, segura y adecuada, seguridad económica y el acceso a
agua y aire limpios, alimentos saludables y asequibles, y al disfrute
de la naturaleza.”
Así que el GND implica una garantía
federal de trabajo, el derecho a la sindicalización, medidas contra el
libre comercio y los monopolios, la vivienda y la atención sanitaria
universales.
En Europa y otras economías capitalistas avanzadas, estas
aspiraciones no son tan radicales (aunque en el mundo neoliberal, cada
vez más), pero en los EE UU de Trump, donde los intereses corporativos
pesan enoememente y el enemigo principal en este momento es el 'socialismo', el programa GND es anatema. (...)
le preguntaron a la conocida economista MMT Stephanie Kelton: “¿Podemos permitirnos un #GreenNewDeal ? Y ella respondió: “Sí. El gobierno federal puede permitirse el lujo de comprar lo que está a la venta en su propia moneda”. Ahí
está. La financiación del GND al parecer se puede lograr si el gobierno
invierte el dinero necesario, mediante el déficit y la 'impresión' de
la cantidad de moneda requerida.
Otros medios de ingresos, como los
impuestos, vienen después (en su caso), y la emisión de bonos del
gobierno para que los compren los hogares o las instituciones
financieras simplemente no es necesaria.
¿Qué es lo que no
funciona? Bueno, he sostenido en artículos anteriores que la MMT es una
nueva versión del 'truco de la circulación' (Marx) que hace caso omiso
de todo el circuito del dinero, que va desde el dinero a través de la
inversión de capital hasta la producción de ganancias y más dinero.
La
MMT sostiene que podemos empezar simplemente con la impresión de dinero
por el estado y que todo fluirá -más inversión, más producción, más
ingresos, más empleo- como si las relaciones sociales del capitalismo
fuesen irrelevantes.
La MMT conseguirá pleno empleo con salarios dignos,
sanidad, educación y otros servicios públicos, sin interferir con los
grandes bancos, las multinacionales, las grandes compañías farmacéuticas
y Wall Street. Porque como el Estado controla el dinero (el dólar),
entonces es todo poderoso frente a los Goldman Sachs, Bank of America,
Boeing, Caterpillar, Amazon, Walmart, etc.
Ahí está el peligro de
la MMT como argumentación teórica y política para la inversión y el
déficit públicos. Aunque no es necesario adoptar la MMT para aplicar el
programa del GND. Hay muchas formas de correr con los gastos. En primer
lugar, la redistribución de los gastos federales y de los estados en los
EE.UU..
El gasto militar y en defensa en los EE.UU. es de casi $ 700
mil millones anuales, o alrededor de 3,5% del PIB de Estados Unidos. Si
se dedicaran a proyectos de inversión civiles para el cambio climático y
el medio ambiente, y los que trabajan en el sector del armamento
utilizasen sus habilidades para este tipo de proyectos, se recorrería un
largo camino para cumplir las aspiraciones del GND. Por supuesto, un
cambio de este tipo provocaría la indignación del complejo financiero e
industrial militar y no podría llevarse a cabo sin limitar su poder
político.
Y la redistribución del ingreso y la riqueza a través de
impuestos progresivos para aumentar los ingresos para un mayor gasto
público en las necesidades de la mayoría. La administración Trump ha
hecho grandes recortes fiscales para los muy ricos y las grandes
corporaciones; y ha alentado y permitido
la transferencia de sus ganancias a paraísos fiscales de todo el mundo,
hasta un equivalente del 1-3% del PIB de Estados Unidos.
Así que la
propuesta de AOC y de otros demócratas de izquierda de aumentar la tasa
impositiva máxima al 70%, junto con la idea de Elizabeth Warren de
aplicar un impuesto al patrimonio de los activos de los muy ricos, es
otra dirección a seguir. Esta última medida podría recaudar hasta $ 275
mil millones al año.
Por supuesto, estas medidas sólo rascan en la
superficie de la grotesca desigualdad del ingreso y la riqueza en
EE.UU.. El experto en desigualdad fiscal Gabriel Zucman reconoce que el impuesto sobre el patrimonio de Warren elevaría
la carga efectiva total de la cumbre superior más rica del 3,2% al 4,3%
neto. Esta carga tributaria seguiría siendo inferior a la carga media
de un 7,2% del valor neto pagado por la mayoría de los estadounidenses. (...)
La verdadera manera de encontrar la financiación necesaria para llevar a
cabo el programa del GND sería repartir más ingresos a través de un
crecimiento económico más rápido. El presidente Trump se jactó de que su
gobierno conseguiría un crecimiento del PIB real del 4% anual gracias a
sus recortes de impuestos e incentivos para el mercado de valores.
Por
supuesto, era una fanfarronada. A finales de 2018, el crecimiento del
PIB real de Estados Unidos alcanzó un máximo del 3% en el último
trimestre y ahora se prevé una desaceleración rápida (incluso si la
economía evita una recesión).
El pronóstico a largo plazo para el
crecimiento económico de Estados Unidos realizado por la Oficina de la
Junta del Congreso de Estados Unidos es de sólo un 1,7% anual. Por eso
los recortes de impuestos a los ricos de Trump ya han creado crecientes
déficits anuales en el presupuesto federal, - de lo que no necesita
preocuparse, según Trump y los partidarios de la MMT.
Estoy en deuda con Scott Fullwiler, un destacado MMT en el Instituto Levy, por señalar en un comentario en mi blog que los expertos de la MMT han simulado
sus propias proyecciones del coste de lograr el pleno empleo con
salarios por encima de $ 15 la hora y creen que aumentaría el déficit
federal en un 1,0-1,5% del PIB al año durante los próximos diez años,
sin incurrir en ningún aumento significativo de la inflación. rpr_4_18
Quiero
que quede claro: los demócratas de izquierda y los partidarios de la
MMT no se equivocan al defender medidas que realmente ayuden a 'muchos'
en Estados Unidos. Pero, en mi opinión, sería una ilusión pensar que el
GND se puede implementar, incluso exclusivamente en términos económicos,
simplemente siguiendo la doctrina de la MMT e imprimiendo los dólares
requeridos.
Sí, el estado puede imprimir tanto como quiera, pero el
valor de cada dólar en la creación de bienes de producción no puede ser
controlado por el estado en el modo de producción capitalista.
¿Qué
ocurre cuando las ganancias disminuyen y se produce una caída de las
inversiones del sector capitalista? El crecimiento y la inflación
dependen aun de las decisiones del capital, no del estado. Si los
capitalistas no invierten (y exigirán que esa inversión sea rentable),
no bastará con el gasto público.
Y aun admitiendo que las
proyecciones de la MMT / Levy sean correctas y factibles, no resultarían
en lo que produciría multiplicar por dos la tasa de crecimiento
sostenible de EE.UU., que equivaldría a más de $ 750 mil millones al
año. Eso significaría una triplicación del crecimiento de la
inversión. Aunque solo fuera una parte de ello durante más de una
década, se cumplirían con creces las necesidades de financiación de la
GND. Sin embargo, una tasa de crecimiento semejante es imposible de
alcanzar sin un cambio sustancial en la estructura económica de Estados
Unidos.
No puede suceder cuando el 80% de toda la inversión proviene del
sector capitalista y esta condicionada a la rentabilidad del
capital. El GND sólo es posible si el 80% de los sectores productivos de
la economía se socializan y se integran en planes federales, estatales y
locales de inversión y la producción. Esta espinosa cuestión no puede y
no debe ser ignorada por los partidarios de la MMT."
(Michael Roberts
, un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30
años en la City londinense como analista económico y publica el blog
The Next Recession, en Sin Permiso, 09/02/19)
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