5.2.19

La industria española entra en recesión y destruye empleo por primera vez desde 2012


(...)  La industria manufacturera cerró el año con un descenso de su actividad del 0,3% trimestral (ajustado de estacionalidad y calendario), después de sufrir un retroceso del 0,4% entre julio y septiembre. 

De hecho, de los cuatro trimestres del año, en tres de ellos la producción sufrió caídas. Los ejemplos del cierre de Alcoa o la venta de Vestas de su planta de León son solo la punta del iceberg que muestra los problemas de la industria.

Los datos de la contabilidad nacional publicados por el INE reflejan los problemas que está atravesando un sector que fue clave durante la recuperación. La industria ha sido la primera actividad que ha completado esta fase de desaceleración cayendo en recesión. El resto —servicios, agricultura y, especialmente, construcción— sigue tirando de la actividad, aunque a un ritmo cada vez menor. (...)

Este revés de la industria es fruto de un doble problema: la guerra comercial y la incertidumbre económica. La escalada arancelaria ha provocado un frenazo en el comercio mundial que afecta gravemente a la industria española, muy volcada en el sector exterior. A esto se une la incertidumbre que rodea a las economías europea y española desde el pasado verano, que se ha traducido en un parón de las inversiones.

La inversión en maquinaria y bienes de equipo se hundió un 1,5% en el último trimestre del año, la mayor caída en un año y medio. Esto significa que las empresas no están preocupadas por renovar sus equipos ni ampliar su capacidad productiva. Al contrario, en este momento de incertidumbre económica, las empresas prefieren ahorrar hasta conocer hasta dónde va a llegar la desaceleración actual.  (...)

Por su parte, la escalada de aranceles ha generado un gran perjuicio a las cadenas de montaje globales. Las empresas auxiliares de otras industrias y que exportan la mayor parte de su producción se han visto afectadas por la proliferación de los impuestos en las aduanas, de modo que su actividad ha sufrido un significativo recorte. 

Alemania estuvo a punto de caer en recesión en el último trimestre de 2018 e Italia no pudo evitarlo. Los dos países, como España, están muy volcados en el sector exterior, de modo que las dudas en el comercio mundial afectan gravemente a su industria.  (...)

La recesión del sector industrial se produce justo cuando los niveles de producción iban a recuperar las cifras de 2007. El pico de la producción manufacturera se produjo en el año 2007, justo antes del estallido de la burbuja inmobiliaria global. El sector se ha quedado este año a solo un 3% de alcanzar esos niveles, pero justo llegó su recesión y ha vuelto a alejarse. (...)"                  (Javier G. Jorrín, El Confidencial, 01/02/19)

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