13.2.19

Los presos políticos de los que no se habla: los del gobierno Mas, con la brutal represión por parte de la policía catalana, y la condena a prisión de varios miembros del 15-M, a petición del gobierno de la Generalitat y del Parlament de Catalunya, según sentencia dictada por el juez Manuel Marchena... quién recibió un gran reconocimiento y agradecimiento por parte del establishment político-mediático catalán, incluyendo el independentista...

"(...) La confrontación del 15-M con el gobierno Mas y su brutal represión por parte de la policía catalana con la condena a prisión de varios miembros del 15-M por parte del Tribunal Supremo según sentencia dictada por el juez Manuel Marchena

El 15 de junio de 2011, el movimiento 15-M rodeó sin ninguna violencia el parque de la Ciutadella (que había sido cerrado por la policía catalana), dentro del que está el Parlament de Catalunya.

 El 15-M, al cual apoyé valorando su aparición en el panorama político-social de España, incluyendo Catalunya, como una entrada de aire fresco dentro de un clima político asfixiante, me invitó a dar una charla en una manifestación convocada al lado del parque de la Ciutadella (frente a la estación de Francia) para denunciar los recortes de gasto público social (que incluía sanidad, educación y otros servicios públicos vitales) que se iban a aprobar aquel día en el Parlament catalán por parte de los partidos gobernantes en coalición bajo la presidencia del Sr. Mas. 

La gran cantidad de gente que rodeaba el parque de la Ciutadella dificultaba pero no imposibilitaba el acceso al Parlament por parte de los parlamentarios. Pero tanto la cantidad de gente, como el enfado de la población reunida frente a la clase política, explican que el presidente Mas prefiriera llegar en helicóptero al Parlament en lugar de hacerlo en coche, como es habitual.  

Los Mossos atacaron con toda brutalidad a la población congregada imposibilitando la celebración del acto programado, que nunca tuvo lugar. Las cargas fueron de una enorme dureza y hubo varias detenciones.

El clima de linchamiento estimulado por el establishment político-mediático catalán
La derecha catalana, incluyendo la derecha independentista, se refirió a aquella manifestación como un golpe parecido al 23-F (cuando un grupo de personas armadas pertenecientes a la Guardia Civil habían asaltado e interrumpido las sesiones de las Cortes Españolas)

Lean, entre otros,los artículos de José Antich, Pilar Rahola, Artur Mas en La Vanguardia, o Quim Torra en El Matí, y verán el nivel de hostilidad que el establishment político-mediático catalán, incluyendo las derechas independentistas gobernantes, tenía hacia aquellas manifestaciones primero y hacia los detenidos después.  

Se creó por parte de dirigentes e intelectuales del establishment político-mediático del país un clima de linchamiento con la intención de que las esperadas condenas contra los ocho procesados del 15-M fueran las más duras posibles.

La gran sorpresa y decepción para tal establishment tuvo lugar cuando fueron absueltos por la Audiencia Nacional, hecho que fue recurrido al Tribunal Supremo a petición del gobierno de la Generalitat, del Parlament de Catalunya y del Ministerio Fiscal, consiguiendo una condena de tres años por un delito contra las instituciones del Estado (ver una descripción detallada de lo ocurrido en el excelente artículo publicado en Mientrastanto, Sobre el juicio del procés (III)” de José Luis Gordillo).

 Y el juez que dictó tal sentencia fue nada menos que Manuel Marchena, que recibió un gran reconocimiento y agradecimiento por parte del establishment político-mediático catalán, incluyendo el independentista, el mismo juez, por cierto, que hoy es odiado por el mismo establishment independentista por su acusación de rebelión y sedición (entre otros) en contra de los presos políticos independentistas.  

Es de suponer que los presos políticos de hoy, que fueron miembros del gobierno independentista del gobierno Mas como Joaquim Forn, Jordi Turull o Josep Rull, y que aplaudieron junto con otros miembros de Convergència y del gobierno catalán al juez Marchena, habrán cambiado de opinión sobre el mismo.

Hay que reconocer, pues, que algunos de los presos políticos de hoy fueron los justicieros de ayer, cuando pedían máxima prisión para los que se oponían a sus políticas neoliberales. 

Y hasta hoy, ninguna figura del establishment político-mediático catalán, incluyendo la derecha independentista gobernante, ha protestado frente a la represión que sufrieron (y continúan sufriendo) de aquellos que lucharon por conseguir una mejor calidad de vida para las clases populares de Catalunya y de España, y que fueron sentenciados por hacerlo. José Mª Vázquez, Francisco José López, Ángela Bergillos, Jordi Raymond, Ciro Morales, Olga Álvarez, Rubén Molina y Carlos Munter, continúan olvidados y criminalizados.  

Hasta que dejen de serlo, la condena (justa y necesaria) del comportamiento represivo del estado español y sus servidores, como el juez Marchena, por parte del establishment político-mediático independentista carecerá de credibilidad por el carácter partidista y selectivo de su denuncia, ya que olvidaron y algunos participaron en represiones políticas en casos anteriores. (...)"                    

 (Vicenç Navarro  , catedrático Emérito de Ciencias Políticas y Políticas Públicas, Universitat Pompeu Fabra, Público, 12/02/19)

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