"El exilio iraní pagó ocho meses
los sueldos de Abascal y Espinosa de los Monteros.
Los diputados de Vox Santiago Abascal
e Iván Espinosa de los Monteros cobraron durante ocho meses salarios de
su propia formación con fondos procedentes de donaciones del Consejo
Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI), según fuentes consultadas por
EL PAÍS. Los dos dirigentes percibieron alrededor de 65.000 euros en
total. El CNRI tuvo un brazo armado que figuró hasta 2012, un año antes
de financiar al partido ultra, en la lista de organizaciones terroristas
de EE UU.
Vox se fundó en 2013 con un millón de euros del CNRI.
El 17 de diciembre de ese año, el día que se inscribió en el registro
de partidos políticos del Ministerio del Interior, la formación que hoy
se ha convertido en la tercera fuerza del Congreso con 52 diputados
recibió la primera transferencia desde el exterior de simpatizantes del
exilio iraní, 1.156,22 euros.
Un mes después de crearse el partido, Santiago Abascal, entonces
secretario general, e Iván Espinosa de los Monteros, uno de sus
dirigentes, comenzaron a percibir sus salarios de los opositores al
régimen de la república islámica.
El dinero llegó a Vox gracias a las
gestiones del primer presidente y fundador de la formación ultra, Alejo
Vidal-Quadras. El sueldo de Abascal se fijó en 3.570 euros mensuales
netos, unos 5.000 brutos, que cobró entre febrero y octubre de 2014. En
total: 40.000 euros.
El salario de Espinosa de los Monteros fue de 2.300 euros netos
mensuales, unos 3.083 brutos, según dos exresponsables del partido. El
parlamentario, hoy portavoz de Vox en el Congreso, cobró su sueldo
durante el mismo periodo que Abascal, pero facturó a través de una
sociedad. El diputado Javier Ortega Smith rechazó percibir un salario.
Las retribuciones se acordaron en un desayuno en casa de Espinosa de
los Monteros y se ratificaron en la sede madrileña del grupo ultra.
Abascal y Espinosa de los Monteros han declinado responder a este
periódico. (...)" (José María Irujo, Joaquín Gil, El País, 28/01/20)
"Ahora que Vox ha reconocido haber recibido financiación del Consejo Nacional de Resistencia Iraní (CNRI) conviene recordar que:
- CNRI es el nombre que utiliza en Occidente la secta religiosa-paramilitar de la extrema derecha iraní Muyahedin-e Jalgh (MJ), que literalmente significa «Los Yihadistas del Pueblo«. Lo cambió después de que el término «yihadismo» se convirtiera en sinónimo del terrorismo en los países no musulmanes. Dentro de Irán sigue llamándose MJ.
- Los MJ no son, por lo tanto, «marxistas-islámicos», término contradictorio que inventó el régimen del Sha en los años setenta con el fin de aplicarles la ley anticomunista de 1924 (mantenida vigente hasta hoy), que prohíbe las organizaciones de izquierda, ya que no se atrevía a perseguirlos por islamistas.
- La organización chiita fue fundada en 1965 y tiene el objetivo de instalar una teocracia (una especie de nacional-catolicismo español), sin ninguna diferencia respecto de la que fundó justamente el ayatolá Jomeini en 1979: un nacional-islamismo.
- Los MJ no representan, en absoluto, a la disidencia iraní en el exilio, y es injusto meter a una treintena de partidos políticos, en su gran mayoría progresistas (como el Partido Comunista de Tudeh, Fedaínes del Pueblo, el Partido Demócrata de Kurdistán, los seguidores del mítico primer ministro doctor Mosadeq – quien encabezó el movimiento por la nacionalización del petróleo en 1951-, entre otros), en un mismo saco con esta organización. MJ es el grupo más aislado entre toda la oposición iraní en el exilio, justamente por ser profundamente antidemocrático, misógino, antipatriótico, totalitario y temible por el uso de atentados contra sus adversarios.
- La organización apoyó a Jomeini por su afinidad ideológica con él, participó en la ocupación de la embajada de EEUU en Teherán en 1980, y condenó la liberación de los rehenes como una rendición ante EEUU.
- Washington introdujo a los MJ en su lista de grupos terroristas por asesinar a seis altos cargos del ejército de EEUU en Irán (entre ellos, el coronel Lewis Hawkins y el general Harold Price, jefe de la misión militar de los estadounidenses) y colocar bombas en las oficinas de la petrolera Shell y de Pan-American Airlines. En 2011 la criminal de guerra Hillary Clinton sacó a los MJ de dicha lista, y no porque dejasen de cometer atentados, sino para presionar a la República Islámica a negociar su programa nuclear. De hecho, son sospechosos de asesinar a cuatro científicos iraníes en Teherán entre los años 2010 y 2012: Masoud Alimohammadi y Majid Shahriari, con bomba lapa; Dariush Rezaeinejad, tiroteado, y Masoud Alimohammadi, por la explosión de una motocicleta-bomba. Según el periodista estadounidense Brian Williams (6 de diciembre de 2014) fue el Mosad israelí quien «entrenó a un grupo terrorista» para cometer estos asesinatos.
- Los MJ han tenido buenas relaciones internacionales con los gobiernos de Bush y Trump, los regímenes como el de Arabia Saudí y las petromonarquías reaccionarias del Golfo Pérsico, patrocinadoras de grupos como Al Qaeda o el Estado Islámico.
- Que un partido reciba de forma legal dinero, no blanquea su suciedad. El grupo se ha financiado a través de negocios nada transparentes, así como gracias a las dictaduras más impresentables como la de Sadam Husein o de los jeques del Golfo Pérsico, quienes pretenden provocar una guerra contra la nación iraní, de 80 millones de habitantes. Según publicó el periódico Christian Science Monitor en 2011, MJ «regala» un ingente dinero a periodistas, parlamentarios y grupos de presión en EEUU y en Europa: ha pagado en sus actos hasta 50.000 dólares por unos minutos de discurso a personalidades como la exsecretaria de Trabajo del gabinete de Bush Elaine Chao o el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani. Los países europeos tienen que exigirle que aclare la procedencia de su fortuna y en lo que la gastan: ¿es posible que también hagan de intermediarios entre donantes ocultos y sus destinatarios con el fin de despistar a las autoridades y los ciudadanos en los países europeos?
- Su patriotismo es una farsa: los MJ pusieron a disposición de Irak sus milicias armadas para atacar las ciudades del propio Irán durante la larga guerra de 1980-88, matando a cientos de sus compatriotas. Y esta alta traición es el principal motivo de que MJ sea el grupo de la oposición con menos posibilidad de tener un lugar en el futuro de Irán aunque vuelva a cambiar su nombre y el color del velo de su dirigente.
- Es profundamente misógino, y cómo no, impone el velo a sus mujeres –con todo lo que significa, uniformadas y con miradas tristes y perdidas; aplica una absoluta segregación de género y una estricta separación espacial en sus centros, poniendo incluso horarios «masculino» y «femenino» para estar en un mismo espacio. Entre sus extrañas prácticas está imponer el celibato a sus miembros, obligando a los matrimonios a divorciarse para que entreguen todo su amor al matrimonio Rajaví, que dirige la secta: ya ven, ¡que los dioses siguen otorgando unos privilegios (como tener sexo y dinero) a la élite de sus criaturas, mientras condenan a «los siervos» a la abstinencia y pobreza!
- Es antifederalista, en un Irán compuesto por al menos diez nacionalidades diferentes, a quienes siempre se les ha negado una mínima autonomía incluso administrativa.
- MJ ha desarrollado un enfermizo culto a sus caudillos: Masud Rajaví y su esposa, Maryam. Esta señora se ha autoproclamado «presidenta de Irán» sin pasar por ninguna consulta popular: debe de padecer el síndrome del «delirio de insignificantes naricitas con complejo de grandeza».
- Es profundamente anticomunista, como la actual teocracia que gobierna en Irán. La «nación islámica» niega la existencia de clases sociales y borra las diferencias en cuanto a las lenguas, vestimentas, tradiciones, etc., en un mismo país, con el objetivo de crear una uniformidad que elimine las singularidades de las personas, sacrificando sus derechos, supuestamente en favor de la comunidad: los sindicatos, al igual que las organizaciones feministas, «crean» conflictos sociales y amenazan el viejo orden, por lo que deben ser eliminados, afirman.
- Sus «amistades» con los asesores de Trump, Steve Bannon o John Bolton, hacen rememorar el dicho de “dime con quién andas y te diré quién eres”. Bolton es uno de los inventores de “las armas de destrucción masiva de Irak” en el régimen de Bush, y responsable por tanto del asesinato de cientos de miles de iraquíes en una guerra que fue basada en 7 mentiras, al servicio de 10 objetivos.
¡No se sorprendan! Se trata de una alianza nada insólita: que las
fuerzas de la (extrema) derecha tengan intereses comunes a nivel mundial
y se unan para protegerlos, más allá de sus credos, idiomas y tradiciones, fue justamente el motivo por el que el filósofo alemán Karl Marx lanzó en 1847 su consigna «¡Trabajadores de todos el mundo uníos!». (Nazanín Armanian, Púeblo, 15/01/20)
"No te vas a creer lo que ha pasado en las portadas de la prensa seria con la noticia sobre la financiación iraní de Vox.
Hemos hablado en más ocasiones de la epidemia de amnesia que sufren los grandes medios de forma intermitente. Lo hemos visto muchas veces, y casi siempre tiene la misma sintomatología y los mismos efectos. Pues bien, este miércoles hemos vuelto a detectar un nuevo episodio.
Este martes el diario El País
contó cómo los líderes de Vox, Santiago Abascal e Iván Espinosa de los
Monteros, cobraron durante ocho meses salarios de su propia formación
con fondos procedentes de donaciones del exilio iraní. Según las informaciones, los dos dirigentes percibieron unos 65.000 euros en total. Se tata de una nueva vinculación entre la formación ultra y el Consejo Nacional de la Resistencia en Irán (CNRI), que financió su campaña para las elecciones europeas en 2014. El CNRI tuvo un brazo armado que figuró hasta 2012, un año antes de financiar a Vox, en la lista de organizaciones terroristas de EEUU.
Una noticia de calado que lógicamente todos los medios habrán recogido en portada. Pues... ¿tú lo has visto? Nosotros tampoco. (...)
Efectivamente, si uno repasa las portadas de la edición de papel (que reflejan las grandes apuestas informativas de los grupos de comunicación) este miércoles 29 de enero no verá ni rastro de la noticia. El ABC dedica su primera a Catalunya (sorpresón), y que si Sánchez no sé qué de un abrazo con Torra y que si “al margen de la ley”. Lo típico. La Razón dedica la suya también a ERC, a las quejas por el salario mínimo, a Margallo, al Coronavirus y a Trump. Y, bueno, El Mundo tampoco encontró un hueco entre sus cosas.
Qué lejos queda aquel enorme entusiasmo de todos estos medios con aquellas supuestas informaciones de la supuesta financiación de Venezuela a Podemos.
Aquellas portadas tan elocuentes con esas fotos y esos montajes con
tantos dobles sentidos y el machaque continuo de editoriales, columnas
de opinión, tertulias y programas especiales.
Con el tiempo hemos ido
viendo de dónde salían esas ‘informaciones’, en qué se sostenían, quién las fabricaba y cómo al final parece que quién más 'financiaba' a la familia de Pablo Iglesias era Hermann Tertsch con sus indemnizaciones. (...)" (Tremending, Público, 29/01/20)
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