6.2.20

Los precios en origen, el origen de la sangría de la España Vaciada... la patata aumentó su precio un 533% entre origen y consumidor; la carne de cerdo, un 359%, y la mandarina, un 472%... el precio del aceite de oliva es el más bajo de los países productores: 2,20 euros en España; en Túnez, 2,33 y en Italia, 4,74...

"(...) ¿Qué reivindicación ha unido a todas las movilizaciones? ¡Precios justos en origen! Porque aquí reside la clave. Porque aquí se produce la sangría principal. 

La diferencia que existe entre los precios que se pagan en origen a los agricultores y ganaderos, y los que se cobran a los consumidores, diferencia que ha llegado en algún caso hasta el 1.000%. Porque los bajísimos precios en origen son el mecanismo principal y la expresión concentrada del dominio que ejercen los monopolios sobre la distribución y comercialización de los productos agrícolas y ganaderos, lo que supone una sangría directa a los pequeños y medianos agricultores y ganaderos.

En el cuadro que acompaña al artículo puede verse al detalle la sangrante diferencia en 26 productos agrícolas y 7 ganaderos. Veamos primero los datos globales. ¿Por cuánto se multiplican? Prácticamente se quintuplican, es decir, el precio medio de venta de las frutas, hortalizas, productos cárnicos, leche y huevos en España se multiplicó por cinco -exactamente aumentó en 4,67 veces- respecto a los precios en origen. 

El Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) -elaborado por organizaciones del campo y de consumidores- diferencia que los productos agrícolas se multiplicaron por 5,07 y los ganaderos por 3,16. Por destacar tres ejemplos: la patata, uno de los alimentos más consumidos, aumentó su precio un 533% entre origen y consumidor; la carne de cerdo, un 359%, y la mandarina, un 472%.

En el caso concreto del aceite de oliva, el precio que perciben los olivareros españoles ha caído tanto que es el más bajo de los grandes países productores. En 2019 ha bajado respecto a 2018 siendo solo de 2,20 euros por kilo. En Túnez es de 2,33 euros y en Grecia de 2,55 euros. En Italia llega hasta los 4,74 euros. No hay razones para tales diferencias entre Italia y España, más allá del mayor grado de dominio de los monopolios de la distribución en nuestro país.

La situación extrema se produce cuando los monopolios hunden los precios en origen más allá de su coste de producción. Además, los gastos en medios de producción se incrementan continuadamente -una media del 3,6% en el último año- en fertilizantes, piensos, semillas, energía y maquinaria. Es, por ello, en los precios en origen donde se debe intervenir para dar una verdadera alternativa.

Es necesaria una legislación que proteja al sector, en la línea de lo que proponen organizaciones agrarias como la UPA: “Necesitamos reformar la Ley de Cadena Alimentaria, introduciendo Ley de Márgenes Comerciales, contratos con precios mínimos ligados a los costes de producción, la catalogación de la venta a pérdidas como una práctica comercial desleal y la posibilidad de establecer por convenio, dentro de las Interprofesionales, unos precios justos».  (...)

Más de 50.000 productores han echado el cierre en el último año. Una de las principales causas de la España vaciada.

Otras reivindicaciones son la revisión completa del sistema de almacenamiento para terminar con la “venta a pérdidas” cuando los precios en origen se desploman, especialmente con el aceite de oliva, la eliminación de los aranceles con Estados Unidos, y la regulación del mercado para impedir las prácticas monopolistas."                (Eduardo Madroñal, De Verdad Digital, 04/02/20)

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