"El Partido Feminista y yo misma estamos sufriendo la ofensiva de algunos
transexuales y colectivos homosexuales, como uno que se hace llamar
ALEAS-IU, que acusa al Partido de tránsfobo y pretende denunciarlo por
delito de odio ante la Fiscalía especializada, porque hemos tenido el
atrevimiento de manifestarnos contra la Ley Trans que al parecer
Podemos pretende presentar en el Congreso.
Este despropósito significa
que nadie puede oponerse a la opinión o actuaciones de los partidos
políticos y por lo visto hay colectivos que tienen patente de corso para
decir y hacer lo que se les ocurra sin que nadie pueda oponérseles.
(...) contesté en un acto de presentación de uno de mis libros que "ya la mujer no existe, somos únicamente género, pero las bofetadas se las dan a las mujeres no al género". Mis
advertencias de cómo se estaba enmascarando el lenguaje para hacer
desaparecer las categorías marxianas y en vez de denominarnos mujeres y
hombres, según la única clasificación antropológica que puede
utilizarse, éramos sujetos indefinidos que no teníamos ni sexo ni
existencia corporal, convertida toda la especie humana en materia
gelatinosa adaptable a cualquier propósito, no fueron tenidas en cuenta.
Los lobbys universitarios, tan irrelevantes unas veces y tan
influyentes otras, vencieron en las definiciones verbales y en la
introducción y afianzamiento de la llamada teoría queer que se pretende científica. (...)
Si las mujeres y los hombres no existen sino son solo seres
vivos que intercambian corporalidad, sexo y capacidades genitales,
cualquiera puede ser "progenitor". Que sea o no gestante depende del
dinero que invierta en alquilar úteros de aquellas que sí son mujeres,
pero pobres.
(...) esta discusión escolástica, que no tiene ningún sentido para las
amplias masas populares, y que parece únicamente el debate del ser y el
existir que ocupó las universidades medievales, ha sido de gran utilidad
el invento de estos conceptos y categorías.
Avanzando en influencia cultural y política los lobbies de gays,
homosexuales, lesbianas y transexuales que pretenden fabricar niños a su
medida en los vientres de otras mujeres, de las que disponen como si se
tratara de ganado, nos han llevado a la situación esperpéntica de que
se pretenda que únicamente por la declaración de sentirse mujer
cualquier hombre pueda ser considerado tal sin necesidad de que tenga
que someterse a tratamientos médicos ni quirúrgicos. (...)
A mayor abundamiento, esta ideología ha contaminado tan profundamente
los sectores políticos en España que Podemos presentó el año pasado un
proyecto de Ley que pretende que los niños a partir de 4 años puedan
autodeterminarse como niñas y se les someta a tratamientos hormonales y
quirúrgicos sin ni siquiera tener un informe médico y psicológico sobre
ellos, y que califica a los padres y madres de "progenitores gestantes" y "progenitores no gestantes", a fin de regular los permisos de parentalidad, entre otros beneficios sociales.
Esta pretensión ha tenido éxito este mismo año en el País Vasco que
ha aprobado una ley que permite esta aberración, sin ningún voto en
contra y únicamente 8 abstenciones. Y recientemente en el Parlamento de
Extremadura un menor de 8 años presentó una ponencia, ante el Pleno de
la Cámara, cuyos diputados la escuchaban complacidos, declarándose
transexual y pidiendo que su preferencia sea suficiente para proceder a
los tratamientos médicos y quirúrgicos pertinentes.
Nos encontramos, en consecuencia, con toda una campaña organizada y
financiada para llegar a los fines ya citados, que está descalificando,
con graves insultos y calumnias al MF y a toda opinión que se oponga a
semejantes objetivos.
El uso de esta terminología que elude mencionar las definiciones
asentadas en nuestro lenguaje contradice las mínimas reglas de la
semántica y del sentido común, hace incomprensible en lenguaje popular
las denominaciones a que se refiere y tiene como únicos fines:
1º.- Invisibilizar a las mujeres. El lenguaje
utilizado en los últimos años por una parte de las recién llegadas a las
filas del feminismo pretende eludir referirse al sujeto mujer.
2º.- Sustituir el feminismo, tanto en su teoría como en su práctica por la teoría queer,
que niega la existencia de hombres y mujeres y que afirma que solamente
existen sujetos que pueden cambiar de una conducta y una apariencia
masculina a otras femeninas, indistintamente. Esta ideología como arma
ideológica posmoderna del patriarcado es un ingenioso invento del
neoliberalismo (...)
3º.- Las consecuencias nefastas de que se vaya imponiendo esta ideología, con la perversa complicidad de las Universidades y sus ejecutoras, las profesoras de las diferentes disciplinas que tratan "el género" como una categoría aparte de la mujer desexualizando a los seres humanos, están siendo :
- Que el lobby gay se está convirtiendo en dominante en todos los campos de la difusión de la ideología feminista, apartando al Movimiento Feminista de su protagonismo, e imponiendo sus objetivos que son:
- Lograr la legalización de los vientres de alquiler. Los homosexuales quieren poder alquiler úteros femeninos para producir niños o niñas para su propio disfrute como un objeto más que añadir a sus posesiones.
- Convencer a la sociedad de la legitimidad de que el deseo de cambiar de sexo, y de apariencia corporal, expresado por menores, incluso de 4 años, debe ser suficiente para que se someta al niño a tratamientos hormonales y quirúrgicos, sin necesitar ningún dictamen médico y psicológico.
- Considerar a las mujeres seres prescindibles, excepto para la procreación de niños, para lo cual utilizan a las mujeres pobres que son las únicas que se ven obligadas a prestar semejantes "servicios". (...)
- (...)
- Descalificar el feminismo. Si no existen mujeres ni hombres ni madres ni padres, la lucha feminista es innecesaria.
Esta nueva estrategia del Patriarcado para dividir el Movimiento
Feminista, ridiculizarlo y hacerlo estéril, en una de sus formas más
perversa y a la vez sutil, está siendo aceptada por un sector de la
izquierda, que ha perdido sus valores de defensa de los Derechos Humanos
y de la lucha por la igualdad de todas las personas independientemente
de su sexo, su clase, su origen étnico, su país de residencia.
El patriarcado en feliz maridaje con el capitalismo. Y los verdaderos
problemas de la humanidad orillados. España padece un número
inaceptable de asesinatos de mujeres, un alto porcentaje de pobreza y
maltrato infantil, de huérfanos que generan los feminicidios. (...)
Estamos viviendo una nueva distopía, en la que, como siempre, las
mujeres somos las más perdedoras. Lo patético es que haya sectores de la
izquierda que la defiendan." (Lidia Falcón, Público, 16/12/20)
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