"La Comunidad de Madrid ultima el equipamiento de un hospital de campaña en Ifema
ante el desborde por el ingente número de pacientes ingresados con
Covid-19 mientras varios centros hospitalarios de la red pública
construidos en la época de Esperanza Aguirre mantienen espacios vacíos y
cerrados. Se trata de zonas que se construyeron en 2007 pero no se
equiparon.
El plan era dotarlos de camas en un plazo de diez años a modo
de ampliación y no se ha hecho en la mayoría de los casos. El
resultado: Madrid dispone en medio de la epidemia de cientos de camas
menos de las previstas sobre el papel.
"Para esas
ampliaciones hay que hacer obra interna y no hay plazo ahora mismo para
hacerlo a tiempo. Están previstas pero lleva varios meses acometerlo",
asegura un portavoz de la Consejería de Sanidad para explicar por qué no
se han dotado esos espacios incluidos dentro de hospitales.
Existe, al
menos, una torre en la hospital Infanta Sofía (San Sebastián de los
Reyes), otra ala vacía en el hospital del Tajo (Aranjuez) y una planta
sin uso en el hospital del Henares, según el sindicato de enfermería
AME. "Creemos que un estado de alarma, el Ministerio de Sanidad tiene
que obligar a la Comunidad de Madrid a abrir y dotar adecuadamente todos
esos recursos hospitalarios cerrados", piden desde AME.
La diputada autonómica de Más Madrid, Mónica García, compartió en Twitter el aspecto de un área completa sin uso en el hospital Infanta Sofía.
En esa ala estaban planificadas 78 camas más de las que hay
funcionando, según la última memoria del SERMAS disponible. García
lamenta que no se pueda disponer de estas instalaciones porque "no están
en manos de la Consejería de Sanidad". "Son las consecuencias de la
privatización y significa que parte del pastel sanitario ya no te
pertenece", apunta.
Los hospitales que debían haberse
ampliado se construyeron de golpe en la carrera electoral de Esperanza
Aguirre para revalidar la presidencia de la Comunidad de Madrid en torno
a 2007. Levantar tantos centros en tiempo récord fue posible con un
nuevo modelo que dejaba la construcción (y el importe de la misma) en
manos de una concesionaria a la que la administración regional iría
pagando la obra a través de un canon. A las dos partes les une un
contrato hasta 2035. El personal de estos hospitales, siete en total, es
del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) excepto la gestión de los
servicios no sanitarios, que se externalizó.
Un
problema añadido a la hora de una actuación urgente en los hospitales
concesionarios es la maraña de propietarios que hay detrás de cada
edificio. Inicialmente las obras fueron asumidas por grandes
constructoras pero diez años después la propiedad se ha diseminado por
fracciones en muchas manos que incluyen a fondos de inversión. (...)
La incremento del número de camas exige una negociación con un tercero,
las concesionarias, que hace más de diez años construyeron los
hospitales en tres partes, según revelan los programas funcionales de
cada uno de ellos. La mayoría de la superficie construida se equipó para
empezar a funcionar, pero una parte se dejó instalada (con la división
en habitaciones) pero sin equipamiento; y otra, la más pequeña, solo
edificada. En este último caso, "el licitador solo tendrá que construir
la estructura", dice la documentación firmada por la Consejería de
Sanidad en 2005 que marcó las bases de este modelo. (...)
El hospital Infanta Sofía (San Sebastián de los Reyes) es
que el arrastra un mayor déficit de camas de hospitalización respecto a
lo previsto en 2017: 78 menos. Le sigue el hospital Infanta Cristina
(Parla) con 62 camas por abrir. Tiene 188 y debía tener 250 desde hace
tres años, según el plan de viabilidad firmado cuando se construyó. El
hospital del Tajo (Aranjuez) debió crecer en diez años de 70 a 116 camas
pero se ha quedado en 98; y al del Sureste (Arganda del Rey) le faltan
al menos 16 camas en relación a las previstas para 2017 en la proyección
que hizo Sanidad hace más de una década. Cuenta con 132 frente a las
148 recogidas en el plan.
A estos seis centros hay que
añadirle otro: el hospital Puerta de Hierro, cuyo edificio original fue
desmantelado y se trasladó a uno nuevo en Majadahonda. El centro tiene
613 camas instaladas, según los últimos datos oficiales (de 2018),
aunque el contrato recogía 878 distribuidas en habitaciones dobles. Es
decir hay 265 puestos de ingreso menos de los previstos. 135 camas se
eliminaron por orden de la expresidenta regional Esperanza Aguirre antes
de la inauguración porque decidió convertir algunas habitaciones en
individuales. La diferencia hasta las 613 es una incógnita. (...)" (Sofía Pérez Mendoza, eldiario.es, 22/03/20)
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