28.4.20

Desprotegidas, invisibles y precarias: las trabajadoras de las residencias batallan contra la COVID-19 por mil euros al mes... "Hacemos cada una el trabajo de tres por una miseria y sin medios"

"Son uno de los focos más golpeados por el coronavirus. Las residencias de mayores acumulan miles de fallecidos y de contagios aún hoy imposibles de cuantificar sin datos oficiales, pero además batallan día a día con la precariedad que lastra al sector desde hace años. 

Lo saben bien las trabajadoras que están en primera línea y que, sobrepasadas y, en muchos casos desprotegidas, cuidan a los más vulnerables al virus por salarios de mileuristas. "Hacemos cada una el trabajo de tres por una miseria y sin medios", resume Carmen, gerocultora en una residencia privada de Madrid. (...)

Carmen lleva 16 de los 62 años que tiene trabajando en la misma residencia privada de Madrid, una que acumula decenas de muertos desde el inicio de la pandemia. Ahora está de baja porque se ha contagiado de coronavirus, aunque aún no le han hecho ninguna prueba diagnóstica que lo confirme. Con el plus de fin de semana y festivos sobrepasa "por muy poco" los mil euros al mes por jornadas "agotadoras" de siete días seguidos y un descanso de dos.

 El Convenio actual indica para su categoría, la de gerocultora, un salario base de 997,16 euros. "Intentamos hacer el trabajo lo mejor que podemos, pero se hace muy difícil. Si yo debería estar cuidando a ocho mayores y me tocan 20, imagínate...Trabajamos en condiciones de semiesclavitud. Ya es hora de que se nos valore", protesta Carmen.

Las ratios dependen de cada comunidad autónoma, pero el panorama general responde a una sobrecarga habitual de las trabajadoras pero que estos días se une a un trabajo más intenso, a las carencias de material de protección y a las bajas de otras compañeras, denuncian. "Están trabajando con población de riesgo y que ahora necesita más cuidados. Lo hacen como pueden, con mucha voluntad y mucho sacrificio y cero medios. Esa es la realidad", dice Gracia Álvarez, secretaria de Salud, Sociosanitario y Dependencia de UGT.

"El tiempo nos ha dado la razón", lamenta Antonio Cabrera, secretario general de Sanidad de CCOO: "Denunciábamos las carencias y falta de personal, intentamos convencer a la patronal, movilizarnos… y en medio del proceso, surge esto. Y así, ellas han estado en primera línea, sin protección. El sistema de residencias no estaba preparado para atender una emergencia sanitaria. 

Lo estaba para atender a los abuelos de la mejor manera que pudieran. Se retrasó todo lo que había que hacer", señala. Ahora piden, además de "reconocimiento por su esfuerzo y dedicación", que se "recompense" la labor de las que llaman las "grandes olvidadas" durante la crisis de la COVID-19. (...)

"Al final se ha convertido en un negocio y casi sin importar qué calidad asistencial estamos dando", denuncia Ana Sastre, Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en una residencia de Donosti. (...)

En la de Ángeles ha habido unas 100 bajas de profesionales, con un total de 300 enfermeras y auxiliares. "Pero no es extraño: hemos estado trabajando hasta la semana pasada con bolsas de basura como protección". Ana también pone el foco en la escasez de material: "El discurso es uno pero la realidad es otra. Lo que vivimos nosotras es que no se nos está protegiendo. Es gravísimo"

En la residencia de Ángeles, por el momento, han fallecido entre marzo y abril 64 usuarios y hay unos 75 aislados. A ellos se les hicieron el sábado pasado los tests rápidos que repartió el ministerio. Entre trabajadoras, "a las que están de baja la dirección les ha llamado para decirles que se la harán. A las que estamos trabajando, que somos más y podemos estar llevando el virus de un lado a otro, no nos han dicho nada". La dimensión real de la pandemia en los geriátricos en número de muertes y contagios es todavía una incógnita a la espera de que el Gobierno haga públicos los datos de las comunidades autónomas. Solo en Madrid han sido hasta ahora casi 5.300.(...)
En cuanto a las cifras de las trabajadoras, Sanidad da regularmente los sanitarios infectados –33.153 este miércoles–, pero ahí no están incluidas la mayoría de las empleadas de las residencias. "Tenemos también un vacío informativo importante", denuncian desde CCOO. Los fallecimientos, entre ellos, el de una delegada sindical de la Comunidad Valenciana, cuenta Cabrera, tampoco se registran. El sindicato lleva sus propias cuentas, a partir de las comunidades que se las proporcionan desde que hay acceso a tests rápidos, que priorizaban hospitales y residencias.

Solo le consta que en Navarra –donde con datos del 14 de abril registran que el 25,52% de los infectados son trabajadores de residencias– "se están haciendo pruebas diagnósticas a trabajadoras de manera sistemática, en el resto se está empezando". De alguna otra región, como Madrid, no hay ningún dato.(...)"                  (Marta Borraz, Belén Remacha, eldiario.es, 22/04/20)

No hay comentarios:

Publicar un comentario