"Los especuladores se arman con instrumentos que les permiten sacar
partido de las fatídicas previsiones económicas para todo el planeta.
El
estallido de la crisis económica provocada por el Gran Confinamiento
para reducir el efecto del Covid-19 ha dado alas a un viejo conocido:
los credit default swaps (CDS), derivados de crédito para cubrir el riesgo de impago de la deuda. Los del bono español a 10 años se disparan un 150% desde los mínimos de febrero, antes de que se decretara el estado de alarma.
Ayer, tras marcar máximos desde diciembre de 2013 el pasado 18 de
marzo, concluyó en los 156 puntos básicos. Para asegurar 10 millones de
euros en bonos se necesitan 156.000 euros. Una parte de los inversores
usa este producto para especular contra la deuda soberana. España vuelve
a estar en la diana.
En teoría, estos derivados se diseñaron para cubrir el potencial
impago de bonos de todo tipo. Si una empresa, un banco o un país no
puede pagar, el comprador recibirá del vendedor el importe que se le
adeuda.
Pero se han utilizado, y vuelven de nuevo a emplearse, para
especular. “Son una fórmula para influir en los precios de los bonos
soberanos, ya que su liquidez es muy inferior”, señala el responsable de
deuda pública de un gran banco. La compra de un CDS en descubierto –sin
disponer del bono– no está prohibida y supone apostar a que subirá el
tipo de interés de esa deuda. Los hedge funds son los grandes
compradores de los CDS en momentos de tensión. A finales de 2011, tenían
comprados más de 300.000 millones de dólares en términos netos. (...)" (Cinco Días, 08/05/20)
No hay comentarios:
Publicar un comentario