"Más de 1.950 personas que vivían en residencias de la Comunidad de Madrid fallecieron en marzo en el propio centro, sin ser trasladados a un hospital para recibir asistencia sanitaria. Así lo demuestran los datos oficiales a los que ha tenido acceso infoLibre,
donde figuran desglosados centro a centro el número de fallecimientos,
cuántos se produjeron en los propios geriátricos y cuántos tras ingresar
en un hospital.
Esa cifra supone que el 80% de las muertes de residentes se produjo en las propias instalaciones donde vivían, sin que tuvieran acceso a una derivación hospitalaria. A 30 de marzo, se habían registrado ese mes 2.465 decesos de mayores en residencias madrileñas. Apenas 500 murieron tras ingresar en un hospital.
Los datos certifican que en los hospitales madrileños se atendió la orden de no derivar determinados pacientes desde las residencias a los hospitales, dictada desde la Consejería de Sanidad que dirige Enrique Ruiz Escudero (PP).
Como desveló infoLibre la semana pasada, la Consejería de Sanidad aprobó un Protocolo que ordenaba no trasladar a determinados pacientes
de las residencias a los hospitales. Entre los criterios que utiliza el
documento para condenar a determinados enfermos a permanecer en la
residencia figuran algunos relacionados con la discapacidad física o mental del residente.
Y en todo momento plantea la cuestión como una orden, no como una
recomendación o sugerencia.
Entre otras, se utilizan las siguientes
expresiones literales: “NO se derivarán al hospital a
los pacientes que cumplan con los siguientes criterios”, "Se procederá a
derivar al hospital a los pacientes que NO tengan las siguientes
características, serían CRITERIOS DE EXCLUSIÓN" [las mayúsculas son del
original]. También explica cómo medicar en los geriátricos a los
pacientes que tienen "criterios de exclusión de derivación". Y la
instrucción afectó tanto a enfermos con "infección respiratoria" como a
los que tenían "otra patología".
Ese Protocolo fue firmado digitalmente a las 16:37 horas del 20 de marzo por Carlos Mur, entonces director de Coordinación Socio-sanitaria de la Comunidad de Madrid y destituido en mayo por Ayuso. infoLibre
tiene pruebas documentales de que el Protocolo fue recibido en
hospitales y residencias. De ese documento existen otras dos versiones,
también firmadas digitalmente por Carlos Mur los días 18 y 24 de marzo.
En esta última no figura la expresión “criterios de exclusión” y se
habla de “recomendaciones" para fijar los supuestos
de derivación hospitalaria.
Más allá de los documentos, es fundamental conocer la aplicación práctica que se produjo de esas órdenes en los hospitales madrileños.
Entre los gestores de residencias consultados por este periódico hay
unanimidad a la hora de destacar dos hechos: el momento crítico se
produjo entre el 15 de marzo y el 15 de abril, periodo durante el que las derivaciones de residentes aceptadas por los hospitales se redujeron de forma drástica.
Esta versión también la corroboran los datos a los que ha tenido acceso este periódico. A 25 de marzo, los residentes de geriátricos fallecidos en lo que iba de mes eran 1.101, de los que el 28,2% lo hicieron tras ingresar en un hospital (311). Sólo cinco días más tarde, el 30 de marzo, ese porcentaje se había reducido al 20,0%.
Y es que la principal conclusión de aquellos cinco días de marzo, entre el 25 y el 30, no deja lugar a dudas: se produjeron 1.364 fallecimientos, de ellos el 86,7% en las propias residencias. Los hospitales se cerraron de forma casi absoluta para nuestros mayores, al atender sólo al 13,3% de los enfermos. El Protocolo se cumplió a rajatabla. (...)" (Manuel Rico, InfoLibre, 03/06/20)
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