"El 19 de marzo, 138 personas habían muerto por causas vinculadas al coronavirus
en residencias sociosanitarias de la Comunidad de Madrid, según
documentación gubernamental a la que accedió EL PAÍS.
Ese día el
consejero de Políticas Sociales, Alberto Reyero, hace pública una carta
al vicepresidente, Pablo Iglesias, en la que pide la intervención de la
Unidad Militar de Emergencia (UME) en los geriátricos. Entonces la
misiva llama la atención más por el choque político
con la presidenta Isabel Díaz Ayuso que por la advertencia que hace
Reyero: “La situación en los hospitales está dificultando la derivación
en algunos casos”.
Hoy, con el asunto en vías de ser examinado por la justicia y la Asamblea regional, esas palabras cobran una nueva dimensión en el examen de las causas de la catástrofe.
Tres meses después, el número de fallecidos en sus camas de
residencias se ha multiplicado hasta los 5.985. Son datos oficiales
sobre las muertes en 710 residencias sociosanitarias, pero la inmensa
mayoría de esos fallecimientos se han producido en los 475 geriátricos
de la región.
El balance mortal no incluye a los residentes fallecidos
en hospitales, un dato que no ha revelado la Comunidad. Son los números
de una hecatombe que ha convertido a los geriátricos en el centro de la
tragedia provocada por el coronavirus en la región, donde ya han
fallecido más de 16.000 personas durante la pandemia.
Todo empezó a principios de marzo, cuando estalló el primer foco de contagio en una residencia.
- 4 de marzo. Primer foco de contagio. (...)
- 10 de marzo. Declaración de emergencia. La Agencia Madrileña de
Atención Social (AMAS), de la que dependen 25 residencias públicas de
mayores de la Comunidad, sacó un contrato urgente “para el suministro de
material para la prevención ante la exposición al coronavirus para los
centros adscritos”. (...)
Transcurrido más de un mes, y superado el pico de la enfermedad, el 40%
de los cuidadores de residencias habían contraído el virus o habían
tenido que aislarse en sus domicilios para pasar una cuarentena de 14
días. Y se conoce que el 50% de estos centros no tienen atención médica
permanente: normalmente el 28% no tienen médico y el 22% solo lo tienen
en turno de mañana. (...)
- 12 de marzo. Rechazos a las hospitalizaciones. A pesar de las
patentes carencias de los geriátricos, la Consejería de Sanidad decidió
que los mayores de residencias enfermos con covid-19 iban a ser atendidos en las residencias. De este modo evitarían un colapso de los hospitales. (...)
Cuando los hospitales de la región se desatascaron a mediados de abril,
los mayores volvieron a ser admitidos. Mientras duró el bloqueo murieron
más de 5.200 enfermos de covid-19 en las residencias, el 90% de las
víctimas en esos centros. (...)
- 17 de marzo. Empieza el enfrentamiento político. Al menos 19 ancianos internados en la residencia Monte Hermoso de Madrid habían muerto como consecuencia de un brote de coronavirus,
según confirma la empresa. Un total de 75 personas entre trabajadores y
residentes del centro han dado positivo. Es solo la primera señal
conocida de lo que ya estaba empezando a pasar en los hogares de
personas mayores de la región. (...)
Residencias y familiares aseguran que en ciertos casos se aplicó un triaje por edad: “A los mayores de 75 años no nos los cogen”.En
paralelo, sanitarios madrileños se preparan para la eventualidad de
tener que hacer triaje de ancianos siguiendo órdenes políticas. “Vamos a
denegar la cama a los pacientes que más riesgo de morir tienen”, dijo el 18 de marzo un
jefe médico del hospital Infanta Cristina de Parla. Daba instrucciones a
su equipo para evitar el colapso del centro, según un vídeo de una
sesión clínica. (...)
- 19 de marzo. “La situación en los hospitales está dificultando la derivación en algunos casos de las personas más vulnerables”.
El consejero de Políticas Sociales, Alberto Reyero, pide la
intervención del Ejército en las residencias madrileñas, y acaba
escribiéndole al vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, para
pedírselo. Díaz Ayuso le desautoriza inmediatamente.
“Esta petición no
sirve porque el Ejército no tiene capacidad para enviar médicos
sanitarios”, dice en una radio. El choque político tapa los argumentos
que expone Reyero en su carta, cuando no se han llegado a los 200
muertos en las residencias. (...)
- 22 de marzo. “Condiciones indignas” y “consecuencias legales”. Reyero se pone en contacto con el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz-Escudero, para advertirle sobre su preocupación
por algunos de los criterios que excluyen a residentes ancianos o
discapacitados de ser trasladados a hospitales para luchar contra el
coronavirus.
- 25 de marzo. 992 muertos en una semana. En los siete
días transcurridos entre el 19 y el 25 de marzo, fallecen 992 personas
en residencias, para un total de 1.130, según documentación oficial. La
pandemia sigue empeorando.
Los hospitales no dan abasto. Apenas hay
traslados desde las residencias en esas fechas: el 79% de los muertos en
residencias públicas fallecen en sus centros, por el 74% en las
concertadas y el 64% en las privadas. Datos que insinúan lo que luego
confirman las aseguradoras: aquellos ancianos con seguros privados tienen más opciones de ingresar en un hospital.
- 26 de marzo. Reyero, apartado de la gestión. La
crisis política que enfrenta a PP y Cs en el Gobierno no ha hecho más
aumentar. Díaz Ayuso aparta a Reyero (Cs) de la gestión médica de las
residencias al crear un mando único que deja en manos del consejero de
Sanidad, Ruiz-Escudero (PP), mandatado para organizar tanto la sanidad
pública como la privada.
Nadie oculta el enfado con el consejero de Políticas Sociales. Hay comentarios irreproducibles, por descarnados. (...)
- 31 de marzo. “No se ha derivado a ningún residente al hospital desde el día 10 de marzo”.
La hecatombe lleva a que la Comunidad empiece a intervenir la gestión
de las residencias con mayor número de muertos (hoy 14 de 710
sociosanitarias están bajo su gestión directa por esa razón). La desesperación cunde entre los gestores de los centros. (...)
Hay otros documentos, como las actas policiales de visitas a residencias y la carta de una directora de residencia,
que indican que las autoridades no respondieron siempre a las llamadas
de auxilio de los centros, y que sugieren que en lugar de un triaje
durante días (los de más demanda) pudo haber un rechazo a las
hospitalizaciones.
- 7 de abril. Madrid envía efectivos a otras comunidades. El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, anuncia que envía a Toledo y Soria dos sanitarios y 20 voluntarios del Samur para reforzar a los servicios médicos de Castilla y León. (...)
En los siguientes días, Ruiz-Escudero anuncia que los
hospitales de Madrid iniciarán próximamente la desescalada, para volver a
su trabajo habitual, ya que la epidemia está remitiendo. Reyero no da
crédito, porque en las residencias el virus sigue golpeando con fuerza.
“No
entiendo que ahora que se habla de repliegue sanitario no se utilicen a
estas personas en las residencias”, dice el consejero de Políticas
Sociales en una entrevista. “Yo soy partidario de la solidaridad entre
territorios, pero no entiendo que el Samur vaya a Castilla y León y no
se refuerce la atención sanitaria en nuestras residencias”.
De
hecho, los hospitales siguen desbordados. Solo un día después, el 12 de
Octubre empieza a tramitar contratos de urgencia para reacondicionar
áreas del centro y atender a pacientes. (...)
- 8 de abril. Las cifras del terror: 4.260 muertos. Por primera vez, la Comunidad publica la cifra de muertos en residencias. El reflejo de la debacle no solo está en los 4.260 muertos atribuibles a la pandemia,
sino en la falta de medios: de esos, solo 781 fallecen tras haberse
hecho un test para confirmar la enfermedad, y 3.479 lo hacen con
síntomas compatibles. Desde entonces, la cifra ha ido creciendo hasta el
total de 5.985 personas que han perdido la vida en residencias de todo
tipo por causas vinculables a la enfermedad, según datos del viernes. De
ellas, solo 1.254 se hicieron el test.
Ese mismo día, la Comunidad anuncia que ha intervenido en más de 306 residencias (...)
- 19 de abril. Policía Local en las residencias. Los
alcaldes de las principales ciudades de la Comunidad reciben una carta
de la Dirección General de Seguridad, Protección Civil y Formación en la
que se les ordena que la Policía Local siga presencialmente la
situación de las residencias al menos una vez por semana. Esas visitas
están en el corazón de las denuncias presentadas por los municipios de
Leganés y Alcorcón para conseguir que el Gobierno regional medicalice
las residencias: la justicia falla en su favor. Y reflejan una realidad
terrible.
Por ejemplo, en Alcalá de Henares, una de las
ciudades más pobladas de la región, se contabilizan 319 muertes en los
15 centros de la ciudad: eso significa que ha muerto el 21% del total a
24 de abril, que se eleva al 25% un mes después. El alcalde, Javier
Rodríguez Palacios, pide ayuda y soluciones. No llegan.
Mayo y junio. Investigación oficial.
Las semanas pasan mientras se acumulan las muertes, los choques
públicos entre Reyero y Ruiz-Escudero a cuenta de la medicalización (o
no) de cientos de residencias, y las investigaciones abiertas por la
Fiscalía.
- (...) el final de junio vuelve a descubrir brotes puntuales de contagios en las residencias madrileñas. (...)" (Juan José Mateo, Fernando Peinado, El País, 21/06/20)
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