"(...) Lo que Larsen anda ahora vendiendo como una conspiración contra el monarca no fue más que la constatación del fin de la confianza del mundo del dinero en Juan Carlos. Si el rey no cumple su cometido, representar el poder para que el verdadero poder quede a salvo, hay que darle boleto. La corona sólo vale como símbolo si todos la miramos con reverencia y respeto, esto es, si nos creemos la metáfora.
Es entonces cuando, las grandes cabeceras de la prensa nacional, que
hasta entonces han mantenido un pacto tácito para cubrir las espaldas a
Juan Carlos nos cuentan quién es. La sucesión no sólo ha de entenderse,
sino verse como impostergable. Aunque los cronistas oficiales nos
cuentan la buena disposición del monarca, lo cierto es que no se le deja
otra salida. (...)
Y lo inesperado ha sido que la derecha, que sería la primera interesada en que todo volviera al sopor del olvido, ha decidido capitalizar a Felipe VI. Como Casado, Abascal y ese Estado de toga azul mahón y uniforme pardo no admiten el resultado de las urnas, han decidido aplicar de nuevo el esquema de 2017 y apostar al choque de trenes con el Borbón como maquinista.
El problema, para el rey, es que si su padre perdió la imagen de profesionalidad, él está perdiendo la imagen de neutralidad, y eso, para un rey en España, es el camino más rápido a Estoril.
La narrativa, la narrativa para incautos de baba o gente con la cara más dura que el cemento armado, es que la monarquía se ve amenazada por los conspiradores republicanos del Gobierno "socialcomunista".(...)
Este ambiente pregolpista busca unir a las tropas reaccionarias, pero también soliviantar a la izquierda, a la del Gobierno y a la social: que saque la tricolor, que grite por la república, que aparezca delante de la mayoría de la gente como la causante del caos cuando el caos sólo es culpa de quien tenía una máquina de contar dinero en palacio.
El verdadero motivo es que la derecha sabe, y teme, que la llegada del dinero de Europa, bien gestionada por gente como Yolanda Díaz, puede empezar a cambiar el país, a romper el mecanismo de la corrupción con el que se han financiado.
Los cambios reclaman más cambios, la gente puede ver que hay otra manera de hacer política: por eso se desgañitan en el "todos los políticos son iguales", por eso el ABC publica un informe que habla de España como un "Estado fallido" que no puede recibir los fondos europeos, por eso Casado se reúne con los embajadores de los países de la UE. Patriotas de pulserita de día, saboteadores encapuchados de noche.
No hay comentarios:
Publicar un comentario