"Mariano Esteban (Villalón de Campos, Valladolid, 1945) es un investigador y virólogo español, jefe del Grupo de Poxvirus y Vacunas del Centro Nacional de Biotecnología, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Junto a Juan García
Arriaza, está detrás de uno de los tres proyectos del organismo
científico para lograr una vacuna efectiva contra el covid-19. Y este
puente está trabajando, según cuenta a infoLibre, preparando los documentos para el primer permiso de la Agencia Española del Medicamento.
Su producto consiste en una suerte de cáscara de virus que
contiene ARN del SARS-CoV2, que al llegar a la célula humana despierta
una respuesta inmune, augura, más fuerte que la que prometen Pfizer y
Moderna. Como en la fábula de la tortuga y la liebre, llegará
mucho más tarde que sus competidoras, pero confía en llegar mucho mejor,
con una vacuna barata y fácilmente distribuible ofreciendo un remedio
que ayude a librarnos de la pesadilla de la pandemia.
En esta entrevista
explica su desarrollo, sus pros y contras, las dificultades y su manera
de ser "optimista por naturaleza": lejos del escepticismo, cree que los
resultados preliminares de otros laboratorios nos acercan al principio
del final.
PREGUNTA. ¿En qué estado se encuentra su proyecto de vacuna?
RESPUESTA. Nosotros empezamos al mismo tiempo que el
resto. En dos meses teníamos ya el candidato y hemos caracterizado todas
sus propiedades desde el punto de vista inmune: hemos demostrado que
cumple con los requerimientos de toda vacuna con capacidad protectora.
Produce una fuerte respuesta inmune, de sus dos brazos: anticuerpos
neutralizantes y linfocitos, que son los que eliminan las células
infectadas. El siguiente paso fue tratar de producir la vacuna para
llevar a cabo los ensayos clínicos.
Ahí nos habían hecho una oferta de
una empresa grande alemana, pero consideramos que era preferible que
fuera una empresa española que quisiera tomar la iniciativa. Conseguimos
una empresa gallega, que es la que está produciendo la vacuna. Ha
desarrollado el procedimiento y ya está en la posición de disponer de
suficientes viales para los ensayos clínicos. Primero con 100
voluntarios y el segundo con unos 500. Se está ultimando para su
aprobación.
Si todo fuera bien, podríamos iniciar la fase I en el primer trimestre
de 2021. De todas maneras, también estamos generando vacunas que, en el
caso de que hubiera resistencia a las vacunas actuales y mutara el
virus, funcionarían con mayores espectros de acción frente a la familia
de los coronavirus.
P. ¿Qué tecnología utiliza?
R. Básicamente es una variante del virus que se utilizó
para erradicar la viruela. Esta vacuna era muy inmunogénica, sabemos
que genera respuestas duraderas, es muy fácil de transportar a cualquier
parte del mundo, por muy remota que sea, es estable a temperaturas
ambiente y aguanta en la nevera, a cuatro grados, mucho tiempo. Y muchos
años a -20 grados. Es una vacuna fácil y económica de producir y de
transportar.
Es un virus en sí mismo lo que se inyecta, pero no se replica. Llega a
la célula, descarga miles y miles de copias de ARN y esto se traduce en
la proteína del coronavirus, que a su vez genera la respuesta inmune.
P. ¿Podría generar una inmunidad esterilizante, que proteja del contagio además de la enfermedad?
R. Eso hay que verlo. Con cada una de estas vacunas hay
que tener claro cuál es su efecto real, porque hay diferencias. Una
vacuna de ARN, como la de Pfizer o Moderna, no hace el mismo efecto que
una vacuna que utiliza el vehículo de un virus, como la nuestra. Nuestro
impacto es mucho mayor. El efecto que te va a producir una vacuna con
una sola molécula es mucho menor que una que lleva un vehículo madre,
que llega a la célula y dispara una serie de señales que activan el
entorno celular y el sistema inmunológico. Funciona de una forma mucho
más potente. Pero eso lo veremos en el seguimiento de los ensayos
clínicos.
P. ¿Cuentan con suficientes recursos para llegar a buen puerto, o el presupuesto aprieta?
R. Donde afecta más es a la hora de las fases
clínicas y la producción. Las fases clínicas I y II podemos abordarlas
porque nos están ayudando el CSIC y el Instituto de Salud Carlos III,
así como distintas entidades que nos financian. Pero en la fase III se
necesita una financiación muy superior. Ahí sí necesitamos apoyos para
desarrollar el ensayo con miles de personas.
P. ¿Y llegarán esos apoyos? ¿Es optimista?
R. Soy optimista por naturaleza (ríe), pero también
realista. Fíjate la posición de Estados Unidos: doy mil millones a esta
empresa, mil millones a esta otra. El Gobierno alemán, mil millones. El
Reino Unido, lo mismo con Astrazeneca. Aquí no somos tan espléndidos
porque estamos limitados en recursos. Este es el tema.
P. ¿Tendría ventajas para España y para los españoles contar con una vacuna desarrollada aquí?
R. Es importante para España tener una estructura que,
una vez que haya algún problema que sea urgente y sea necesario acudir
al desarrollo de vacunas, que tengamos esa capacidad. No que tengamos
que esperar a que vengan los demás y estemos aquí esperando mientras la
están produciendo otros países. Nosotros debemos tener esa tecnología,
que la tenemos.
Ahora tenemos que crear toda la infraestructura
necesaria para actuar de forma rápida y de forma coordinada. Hemos
conseguido… oye, que somos grupos pequeños. Estamos compitiendo con
laboratorios donde tienen 600 personas trabajando. Tenemos que aunar
esfuerzos y tener esa capacidad logística. ¡Y lo estamos demostrando!
Somos varios los grupos que estamos trabajando ahora en vacunas.
Montemos una estrategia destinada a que esto no vuelva a suceder,
coordinémonos, tengamos empresas que puedan desarrollarlo. Tenemos un
sistema sanitario que tiene experiencia en las fases clínicas. Tenemos
todos los ingredientes, pero tenemos que poner recursos para ello.
¿Tener una vacuna para España es importante? Pues claro, porque le da
prestigio científico a nivel global. España tiene un mercado muy
importante en Latinoamérica. Y tenemos África aquí al lado. Podemos no
solamente actuar a nivel local sino a nivel global y no podemos
desaprovechar estas oportunidades. Claro que no somos los primeros
porque es lógico ya que no tenemos los mismos recursos, no tenemos esas
multinacionales, pero sí tenemos esa capacidad logística. Tenemos que
ser un engranaje perfecto.
P. ¿Cómo ha visto la catarata de anuncios de las últimas
semanas? ¿Hay precipitación al anunciar resultados en una nota de
prensa?
R. Yo conozco a los investigadores que están detrás de
todo esto. Somos colegas y sabes quiénes son serios y quiénes no. Eso,
en primer lugar. Entiendo que las multinacionales lo que quieren es
popularidad por sus intereses económicos, y yo ahí no entro, para nada.
Pero no pueden anunciar nada, con una protección tan elevada, sin unos
comités científicos que van transmitiendo la información. La información
verídica es la que se publique en revistas científicas.
Pero el hecho de que distintas empresas con tecnologías semejantes, con un número reducido de voluntarios pero con una eficacia del 90, 95%, la verdad es que te produce una gran satisfacción. Hay que ver los datos reales, publicados. Pero no van a decir eso simplemente de farol, en absoluto. A mí me da mucha alegría. Estamos viendo niveles de eficacia elevadísimos, que ya quisiéramos esos niveles con la vacuna de la gripe. ¡Es muy bueno!"
(Entrevista a Mariano Esteban, investigador de la vacuna española. Javier Martínez, infoLibre, 06/12/20)
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