8.3.21

Roubini: La recuperación en forma de K de la economía estadounidense está en marcha. A quienes cuentan con empleos estables les va bien. Los obreros y trabajadores de puestos de servicio con bajo valor agregado tienen perspectivas cada vez peores. Los mismos milenials que fueron engañados hace más de una década vuelven a ser embaucados ahora...

 "La recuperación en forma de K de la economía estadounidense está en marcha. A quienes cuentan con empleos estables de tiempo completo, beneficios y margen financiero les va bien mientras los mercados bursátiles alcanzan nuevos máximos. Los obreros y trabajadores de puestos de servicio con bajo valor agregado desempleados o subempleados —el nuevo «precariado»— están cargados de deudas, con escasa salud financiera y perspectivas económicas cada vez peores.

 Estas tendencias indican una creciente desconexión entre la economía financiera y la real. Los nuevos máximos en los mercados de valores no significan nada para la mayoría de la gente: el 50 % que ocupa la parte inferior de la distribución de riqueza solo posee el 0,7 % del total de los activos en los mercados de acciones, mientras que el 10 % superior controla el 87,2 %; y el 1 % superior, el 51,8 %. La riqueza de las 50 personas más ricas equivale a la de las 165 millones de personas más pobres.La desigualdad aumentó con el ascenso de los gigantes de la tecnología. Se pierden hasta tres puestos de trabajo minoristas por cada uno que crea Amazon y hay una dinámica similar en otros sectores dominados por los gigantes tecnológicos, pero el estrés social y económico actual no es nada nuevo. Durante décadas los trabajadores en apuros no pudieron seguir el ritmo de sus vecinos debido al estancamiento del ingreso medio real (ajustado por inflación) y el aumento del costo de vida y las expectativas de gasto. (...)

Los mismos milenials que fueron engañados hace más de una década vuelven a ser embaucados ahora. A los trabajadores por encargo, a tiempo parcial o con «empleos» por cuenta propia les están ofreciendo una nueva soga con la cual colgarse, llamada «democratización financiera». Millones de personas abrieron cuentas en Robinhood y otras aplicaciones de inversión, donde pueden apalancar sus escasos ahorros e ingresos varias veces para especular con acciones que no valen nada.La reciente narrativa de GameStop, que presenta a un frente unido de pequeños especuladores a muy corto plazo en pugna con los malignos fondos de cobertura y sus operaciones de venta en corto, oculta la inquietante realidad de que una cohorte de personas sin esperanzas, empleo ni habilidades —y tapadas de deudas— están siendo explotadas una vez más. (...)

No lo duden, el meme populista según el cual un ejército de Davides milenials derrotan al Goliat de Wall Street es simplemente un nuevo esquema que permite desplumar a inversores aficionados que no tienen ni idea. Como en 2008, el resultado inevitable será otra burbuja de activos. (...)

Para empeorar aún más las cosas, los mercados han comenzado a preocuparse por el experimento masivo de que están llevando a cabo la Reserva Federal estadounidense y el Departamento del Tesoro a través de una flexibilización cuantitativa (una especie de teoría monetaria moderna, también descrita como «arrojar dinero desde helicópteros»). Un creciente coro de críticos que este enfoque podría recalentar la economía y obligar a la Fed a elevar las tasas de interés antes de lo esperado. (...)

Mientras tanto, los demócratas en el Congreso avanzan con un paquete de rescate de USD 1,9 billones que incluirá asistencia directa adicional para los hogares, pero como ya millones de personas están atrasadas en sus pagos de alquileres y servicios públicos, y entraron en moratorias por sus hipotecas, tarjetas de crédito y otros préstamos, una parte significativa de esos desembolsos se destinará al pago de las deudas y al ahorro (probablemente solo un tercio del estímulo probablemente se vuelque al gasto).Esto implica que los efectos del paquete sobre el crecimiento, la inflación y el rendimiento de los bonos serán menores a lo esperado y —como los ahorros adicionales terminarán redirigiéndose hacia la compra de bonos— lo que debía ser el rescate de los hogares en dificultades en realidad se convertirá en un rescate para los bancos y otros prestamistas.

Ciertamente, es posible que se produzca inflación si los efectos de los déficits fiscales monetizados se combinan con shocks negativos sobre la oferta para generar estanflación. El riesgo de esos impactos aumentó debido a la guerra fría chino-americana, que amenaza con disparar un proceso de desglobalización y balcanización económica a medida que los países buscan un renovado proteccionismo y la repatriación de sus inversiones y operaciones manufactureras, pero esa es una historia para el mediano plazo, no para 2021.En lo que se refiere a este año, todavía es posible que el crecimiento quede por debajo de las expectativas. Siguen apareciendo nuevas variantes del coronavirus, que generan preocupación porque tal vez las vacunas existentes no sean suficientes para poner fin a la pandemia. (...)

Muchas empresas pequeñas y medianas siguen en riesgo de quiebra y demasiada gente enfrenta la perspectiva del desempleo de largo plazo. La lista de patologías que afectan a la economía es larga e incluye una creciente desigualdad, el desapalancamiento de las empresas y de los trabajadores agobiados por deudas, y riesgos políticos y geopolíticos.Los mercados de activos siguen inflados —si es que no estamos hablando directamente de burbujas— porque están siendo alimentados por políticas monetarias superacomodaticias.

 Pero la relación precio/beneficios está en niveles tan elevados como los de las burbujas que precedieron a las crisis de 1929 y 2000. Entre un apalancamiento cada vez mayor y la posibilidad de burbujas en las empresas con propósitos especiales de adquisición, las acciones de las empresas tecnológicas y las criptomonedas, la mercadomanía actual ofrece más que suficientes motivos de preocupación.Con estas circunstancias a la Fed probablemente le preocupe que los mercados se desplomen instantáneamente si deja de financiar la fiesta. Y como el aumento de la deuda pública y privada evita una eventual normalización monetaria, la perspectiva de la estanflación en el mediano plazo —y de una caída brusca de los mercados de activos y las economías— sigue en aumento."            (, Project Syndicate, 02/03/21)

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