7.4.21

El coste macroeconómico de la COVID para España en 2020 podría suponer hasta 200 000 millones de dólares... un mes de adelanto o de retraso en la vacunación poblacional que permita volver a la normalidad económica supone ingentes cantidades de dinero. Lamentablemente, Europa lleva unas cinco semanas de retraso en vacunación comparada con EE UU... cada semana mueren con COVID-19 20 000 europeos...

 "(...) El coste macroeconómico de la COVID para España en 2020 podría suponer hasta 200 000 millones de dólares (G. Lopez-Valcarcel y Vallejo, 2021) en pérdidas de PIB comparando las cifras reales con el mundo contrafactual sin pandemia en el que habríamos crecido un 1.6% del PIB.

Los costes sanitarios y no sanitarios directos de la COVID (prevención, tratamiento de la enfermedad y sus secuelas a largo plazo, etc.) representan apenas una pequeña parte del total. Nuestro estudio de coste-efectividad concluye que las estrategias de prevención basadas en test, rastreo y aislamiento son dominantes. Por cada euro que se gasta, se recuperan 7 euros. Aunque no se ha hecho un estudio similar para España sobre la prevención mediante vacunas, es evidente que éstas son muy coste-efectivas, dada la enorme cuantía de las pérdidas económicas que evitan. 

 Cada mes que se adelante la vuelta a la actividad económica normal con la inmunización se conseguirá evitar pérdidas de miles de millones de euros. He aquí un dato para dar idea del efecto escala: en 2020, el gasto público en ERTES (incluyendo prestaciones, exoneraciones, ayudas a autónomos y bajas laborales por COVID o cuarentenas) ha multiplicado por cuatro el gasto sanitario directo COVID en 2020 (datos de AIREF y declaraciones del ministro Escrivá).

La inversión en vacunas COVID tampoco tiene precedentes, por su magnitud. La investigación en vacunas contra el virus del sida ha sido de 15 300 millones de dólares en 20 años, concretamente entre 2000 y 2019. Solo EE UU ha gastado, en 2020, 10 000 millones de dólares en I+D de la vacuna COVID. Y el gasto mundial previsto es de 39 500 millones de dólares (Harris, 2021).

Por tanto, un mes de adelanto o de retraso en la vacunación poblacional que permita volver a la normalidad económica supone ingentes cantidades de dinero. Lamentablemente, Europa lleva unas cinco semanas de retraso en vacunación comparada con EE UU). (...)

La negociación ha estado demasiado centrada en el precio, velando por el gasto de los contribuyentes y no tanto por los plazos y condiciones de suministro. Pero el mercado se impone, y las compañías acaban abasteciendo antes a los primeros países en autorizar y a los que pagan más (E Castellón y G Lopez-Valcarcel, 2021).

Crisis de confianza

A este problema se une la crisis de confianza respecto a la vacuna de AZN, que tendrá un altísimo coste económico directo, por el retraso en completar la vacunación poblacional y volver a la actividad económica libre de restricciones. Pero también indirecto, en términos de salud perdida y fallecimientos. No olvidemos que cada semana mueren con COVID-19 20 000 europeos.

Paradójicamente, para evitar un pequeño riesgo, Europa ha incurrido en uno mayor en términos de fallecimientos y de coste social, como decía este mes The Economist.

 Tres lecciones

De la experiencia con las vacunas COVID de los últimos meses podemos extraer tres lecciones para Europa (y España):

  1. En un mundo global, las reglas del juego cambian. El nacionalismo vacunal no protege a la humanidad, tampoco a los países ricos, por lo que en último término la solidaridad es interesada (los 8 000 millones de dólares que necesita este año la alianza COVAX salen a cuenta).

  2. Para tratar con tiburones, es preferible tener negociadores experimentados y de su misma especie.

  3. La comunicación aporta un enorme valor (y la mala comunicación, un enorme coste). Las vicisitudes de AZN nos costarán mucho." 

     (Catedrática de Métodos Cuantitativos en Economía y Gestión, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. The Conversation, 05/04/21)

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