8.6.21

El FMI avisa: Europa lleva tres décadas desmontando el impuesto sobre sociedades... La carrera de los países para atraer inversión ha llevado a una rebaja generalizada de los impuestos sobre sociedades y las estrategias fiscales de las multinacionales han terminado por dar la puntilla a la recaudación... Esto significa que en las últimas décadas se ha producido un viraje en la tributación desde las empresas hacia los hogares (con subidas en los impuestos sobre la renta y el consumo)

 "Desde los años noventa, los países han protagonizado una carrera para desmontar el impuesto sobre sociedades y atraer así inversión internacional. Fueron esos los años de la gran expansión de la globalización, con la apertura del mundo occidental a Asia, culminada con la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio. 

Desde entonces, una de las premisas de los gobiernos ha sido captar inversiones internacionales por la vía de las bajadas de impuestos. Esta carrera todavía no está acabada, ya que Francia, Bélgica, Países Bajos y Suecia han anunciado futuros recortes en los próximos años.

El resultado está siendo el desmontaje de la imposición sobre los beneficios empresariales en todo el mundo. Al mismo tiempo, las empresas multinacionales están perfeccionando sus estrategias fiscales para reducir la tributación a través de prácticas que en muchos casos rozan, e incluso superan, la línea de la ilegalidad. 

Para ello utilizan fórmulas, como los precios de transferencia y préstamos intragrupo, con los que consiguen vaciar de beneficios las matrices situadas en países con una fiscalidad más elevada para llevarlos a las jurisdicciones donde tienen unos tipos más reducidos, o localización de los activos de propiedad intelectual en países con baja tributación. 

 La suma de ambos factores ha provocado una caída de la recaudación de la tributación de las empresas mientras sus beneficios han seguido creciendo, ganando peso en el PIB. Esto ha llegado a una situación límite con la pandemia, ya que los Estados necesitan recursos para financiar la lucha contra la crisis sanitaria y económica.

 Los países del G-7 están cerca de alcanzar un acuerdo para establecer un tipo mínimo en el impuesto sobre sociedades que impida a las empresas y los países rebajar su factura fiscal más allá de un umbral fijado a escala internacional.

En este contexto, el Fondo Monetario Internacional ha elaborado un estudio sobre la fiscalidad en Europa en que muestra el desmontaje generalizado del impuesto en las últimas décadas. Así resume el FMI las conclusiones de su estudio: “La fuerte competencia fiscal entre países y la importante transferencia transfronteriza de beneficios [erosión de bases imponibles] por parte de las multinacionales han generado distorsiones y reducido los ingresos fiscales a pesar de la participación creciente de los beneficios empresariales en el PIB”. 

 Esto significa que en las últimas décadas se ha producido un viraje en la tributación desde las empresas hacia los hogares (con subidas en los impuestos sobre la renta y el consumo). A principios de los noventa, los tipos impositivos sobre los beneficios empresariales en los países europeos desarrollados se situaban por encima del 40%. Tres décadas después, los tipos impositivos están en el entorno del 21%, esto es, apenas la mitad.

 Esta espectacular bajada de los tipos legales muestra el resultado de la competencia entre países para atraer capital. Sin embargo, como las bajadas se han producido en todos los países, el resultado es que no han conseguido mejoras relativas. En el caso de España, por ejemplo, se mantiene como uno de los territorios europeos con un tipo impositivo más elevado. Lo que sí ha provocado esta competencia a la baja de impuestos es una importante pérdida de recaudación.

En los países europeos, el beneficio operativo de las empresas ha crecido en dos puntos del PIB en las dos últimas décadas. Esto es, han crecido más las ganancias que la economía. Sin embargo, la aportación del impuesto sobre sociedades se ha reducido desde entonces. “La tendencia decreciente de rebajas del impuesto refleja una variedad de efectos, pero es un reflejo de la competencia fiscal”, explica el FMI.

 Las multinacionales han sido incluso más ambiciosas que los Estados en la rebaja de impuestos y han desarrollado estrategias fiscales agresivas para reducir al mínimo su factura fiscal. Las técnicas de erosión de las bases imponibles (llevarse beneficios a los países con más ventajas fiscales) han provocado situaciones rocambolescas, como que Netflix pagara en España 3.146 euros en concepto de impuesto sobre sociedades en el año 2018. (...)"                      (Javier G. Jorrín, Cotizalia, 26/05/21)

No hay comentarios:

Publicar un comentario