13.10.21

POLITICO: La clase dirigente española, temerosa ante el juicio a 'El Técnico', José Manuel Villarejo... "Comparado con este escándalo, el Watergate parece un juego de niños"... "Este poder, este sistema dentro del sistema, esta mafia, lo que les diferencia de una organización criminal es que están dentro de las instituciones, se han metido dentro y están controlando el sistema"

 "Durante la última media década, José Manuel Villarejo ha sido la persona más misteriosa y vilipendiada de España. Ahora le espera su día en los tribunales.

Se cree que este ex policía de 70 años ha estado en el centro de un aparato de Estado profundo que se remonta a décadas atrás y cuyos tentáculos se extienden a los medios de comunicación, el poder judicial, las grandes empresas y la política. Se cree que sus actividades han empañado la reputación de una serie de ministros, empresarios, altos cargos del poder judicial e incluso de la monarquía.

Los fiscales han investigado 30 líneas distintas relacionadas con sus actividades y se le acusa de una serie de delitos que van desde el soborno y la extorsión hasta la falsificación y el tráfico de influencias. El tribunal lo juzgará en los próximos meses por un puñado de casos en los que está implicado, junto con otros 32 acusados. Si es declarado culpable, podría enfrentarse a una pena de prisión de más de 50 años.

Villarejo apenas ha hablado con los medios de comunicación en los últimos años, lo que alimenta su enigmática personalidad. Y aunque muchos esperan que el próximo juicio no revele la verdad sobre su carrera, él ha advertido que también expondrá cómo el Estado español ha sido cómplice de sus actividades.

"Estoy convencido de que quienes me ven como un cordero que va a ir tranquilamente al matadero se equivocan", dijo Villarejo a POLITICO en una respuesta escrita a las preguntas que le hizo su abogado.

"Nunca he sido beligerante, pero tampoco he huido de una pelea cuando he tenido que hacerlo".

En sus escasas apariciones públicas, Villarejo ha dado una imagen fácilmente reconocible, llevando una gorra plana y a veces un parche en el ojo debido a una enfermedad. Sin embargo, a pesar de su débil estado físico, ha acumulado una gran cantidad de influencia, en gran parte gracias a las grabaciones de audio que ha realizado de personajes públicos y otros, que él calcula en varios terabytes de datos, "el equivalente a miles de conversaciones".

Estas grabaciones de audio permitieron a Villarejo ahondar en la vida de personajes públicos y otros a instancias de clientes que querían chantajearlos. En uno de los casos por los que el ex policía va a ser juzgado, se le acusa de espiar a un abogado y ex socio de Juan y Fernando Muñoz, dos hermanos acusados de extorsión. Juan Muñoz está casado con una de las presentadoras de televisión más conocidas de España, Ana Rosa Quintana, lo que le da al caso un lavado de cara de famosos.

Según Francisco Marco, detective privado que ha coescrito un relato sobre la carrera de Villarejo titulado "La España Inventada", el ex policía era también especialista en sabotear las investigaciones oficiales para ayudar a quienes le contrataban a salir de los problemas judiciales. Ese trabajo le valió apodos como El Técnico y El Cirujano.

"Intentaba comprometer las investigaciones judiciales o policiales para beneficiar al cliente y les cobraba por ello", afirma Marco, que asegura haber sido él mismo víctima de los chantajes de Villarejo desde que nombró al mediático policía en una investigación que llevaba a cabo en los años 90.

"Estamos hablando de un puro afán de poder y de dinero", dijo Marco.

Uno de estos supuestos casos se produjo después de que Elsa Pinto, dermatóloga, denunciara haber sido acosada sexualmente por el empresario Javier López Madrid. Los investigadores le acusan de haber contratado a Villarejo para amenazar a Pinto para que retirara las denuncias. Incluso identificó al ex policía como el hombre que la apuñaló a la salida de unos grandes almacenes cuando estaba con su hijo, causándole una herida leve. Pinto afirma que, tras presentar su demanda inicial, se filtró a los medios de comunicación una versión inventada de los hechos, haciéndola aparecer como la agresora.

Villarejo niega cualquier implicación. Pero el caso ya ha sido incómodo para la monarquía dado que López Madrid era amigo del rey Felipe y sobre todo de la reina Letizia, con quien solía practicar yoga.

Otro asunto vinculado a Villarejo ha tenido un impacto más directo en la monarquía. En 2020, el ex rey Juan Carlos, que abdicó seis años antes, huyó a los Emiratos Árabes Unidos debido a los escándalos sobre sus finanzas. Una grabación de audio de Villarejo de una conversación en un hotel de Londres con la ex amante de Juan Carlos, Corinna zu Sayn-Wittgenstein-Sayn, en la que insinuaba que había recibido sobornos, desencadenó el escándalo.
Comparado con este escándalo, el Watergate parece un juego de niños

Las presuntas actividades de Villarejo tienen también un cariz políticamente explosivo. Una de las investigaciones se ha centrado en el llamado caso Kitchen, en el que los fiscales creen que Villarejo fue contratado para sustraer documentos potencialmente incriminatorios al ex tesorero del Partido Popular (PP), Luis Bárcenas, con el fin de obstaculizar una investigación de corrupción. Entre los que se enfrentan a un juicio posterior se encuentra Jorge Fernández Díaz, que en aquel momento era ministro del Interior en el gobierno del PP de Mariano Rajoy.

"Comparado con este escándalo, el Watergate parece un juego de niños", señaló Ignacio Escolar, editor del sitio de noticias elDiario.es, sobre el caso Kitchen.

El PP y Villarejo también han estado vinculados a los esfuerzos por desacreditar al partido de extrema izquierda Podemos, justo cuando empezaba a alterar más de tres décadas de estabilidad política bipartidista. En 2016, algunos medios publicaron las conclusiones de un supuesto informe policial que demostraba que el partido y su líder, Pablo Iglesias, se habían financiado con dinero iraní. La información resultó ser falsa.

El hecho de que policías en activo parezcan estar muy implicados en esos escándalos confirmaría la teoría de que Villarejo, más que operar en solitario, estaba en el centro de una red que se ha conocido como las "cloacas del Estado."

"Se trata de un sistema de poder polifacético, en el que están implicados los medios de comunicación, los poderes económicos, políticos, judiciales y policiales del país", afirma Patricia López, periodista que ha seguido de cerca muchos de los casos a los que se ha vinculado a Villarejo. Describe un complejo entramado de instituciones estatales corruptas.

"Este poder, este sistema dentro del sistema, esta mafia, lo que les diferencia de una organización criminal es que están dentro de las instituciones, se han metido dentro y están controlando el sistema", dijo.

López también se ha cruzado con Villarejo y asegura que éste ha protagonizado una campaña de acoso policial, judicial y mediático contra ella desde que empezó a publicar información sobre él. Dice que esta campaña -que Villarejo niega haber llevado a cabo- le ha causado un profundo trauma psicológico.

Villarejo, por su parte, afirma que la Agencia Nacional de Inteligencia (CNI) española conocía sus subterfugios y le encargó gran parte de los trabajos por los que ahora se le investiga. Asegura que su caída en desgracia, que le llevó a ser detenido en 2017 y a permanecer en prisión preventiva hasta principios de este año, fue provocada por una disputa con el entonces director del CNI, Félix Sanz Roldán, a quien culpa de filtrar gran parte de su archivo de audio.

Sanz Roldán, dijo, "utilizó su inmenso poder para aprovecharse de las instituciones del Estado, movido por la prepotencia y un miope deseo de venganza y de demostrar quién manda realmente en España por el odio enfermizo que me tiene".

Sanz Roldán ha rebatido estas afirmaciones en el pasado. A principios de este año, Villarejo fue absuelto de haberle calumniado.

Hasta ahora, el Partido Socialista Obrero (PSOE) del presidente Pedro Sánchez no se ha visto relativamente afectado por Villarejo. Una excepción es su fiscal general, Dolores Delgado, que antes era ministra de Justicia. Unas grabaciones de audio realizadas en 2009 y que salieron a la luz en 2018 la mostraban comiendo con el ex policía mientras hacía bromas subidas de tono y comentarios indiscretos.

El audio hizo que muchos se preguntaran si la relación aparentemente entrañable de Delgado con Villarejo había influido en sus decisiones profesionales.

En octubre de 2020, Delgado levantó ampollas cuando votó a favor de la destitución de Ignacio Stampa, un fiscal anticorrupción que había avanzado sustancialmente en la investigación de las actividades de Villarejo. La fiscal general justificó la medida pidiendo que se investigara a Stampa por una supuesta filtración de documentos, una investigación que ya ha sido archivada.

Sánchez y sus aliados en el PSOE han insistido en que el aparato de Estado profundo asociado a Villarejo ya no existe.

"Esas cloacas son cosa del pasado", dijo el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en abril de 2019.

Pero Podemos, el socio menor del Gobierno de coalición, que se ha visto reiteradamente envuelto en estos casos, está mucho menos convencido.

"Pablo Iglesias puede dar gracias a que en España el Estado no le envenena con polonio y que lo único que ha pasado es que le han espiado las cloacas del Ministerio del Interior para fabricar basura y condicionar las elecciones", dijo el portavoz del partido, Pablo Echenique, en un tuit sarcástico a principios de año. "En España hay plena normalidad democrática. Ah, sí".

Francisco Marco cree que, aunque Villarejo ya no hace estragos, su modus operandi no es necesariamente cosa del pasado.

"Villarejo y su círculo están acabados", dijo. "Pero sería muy ingenuo pensar que no va a venir nadie a sustituirle".

Mientras tanto, añadió Marco, una carrera de subterfugios le ha pasado factura al hombre en el ojo de la tormenta.

"Nadie en su sano juicio graba todo de sol a sol", dijo. "Él grabó a su familia, a sus hijos, lo grabó todo. Al final te conviertes en un prisionero de ti mismo. Estaba preso de su propia persona porque se pasó la vida grabándolo todo".

El próximo juicio, que se prevé que dure hasta febrero y que es el primero de varios a los que se espera que se enfrente Villarejo, arrojará casi con toda seguridad luz sobre su turbio pasado y las llamadas cloacas del Estado.

El acusado se muestra desafiante y dice a POLITICO que se declarará inocente de los cargos.

Asegura que durante su prisión preventiva fue maltratado y estuvo a punto de morir en una ocasión en 2018, en lo que dice que fue un intento de sus enemigos en el Estado español "para ayudarme a suicidarme."

"Para sorpresa de muchos, incluido yo mismo, sigo vivo y sigo adelante", asegura, antes de presentar su situación en los términos más dramáticos. "Pero me temo que cuando vean lo que voy a decir durante el juicio volverán a intentar [matarme] y esta vez no la van a liar".            

 (Guy Hedgecoe, POLITICO, 12/10/21; Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator)

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