20.12.21

El cuento de la criada se hace real en Polonia: se crea el registro de embarazos y abortos involuntarios... Este registro de embarazos hará que a cualquier mujer que reciba tratamiento médico de cualquier tipo y a la que se identifique como embarazada, se le tomarán y guardarán los datos... así el gobierno podrá controlar cualquier intento de aborto en el extranjero o por medios ilegales

 "La extrema derecha de Ley y Justicia (PiS) que gobierna Polonia está haciendo todo lo posible para acabar con el derecho al aborto. Ahora ha dado un nuevo paso con la creación del registro de embarazos y abortos involuntarios.

Este registro de embarazos hará que a cualquier mujer que reciba tratamiento médico de cualquier tipo y a la que se identifique como embarazada, se le tomarán y guardarán los datos.

El posible uso de este registro de embarazos y abortos involuntarios es el que ha provocado una oleada de críticas. Como temen tanto los activistas por los derechos de las mujeres como la oposición política, el gobierno podrá controlar cualquier intento de aborto en el extranjero o por medios ilegales.

 Y es que el aborto es prácticamente ilegal ya en Polonia, teniendo una de las legislaciones más restrictivas de la Unión Europea y en constante regresión.

En 2020 se suprimió el supuesto principal de malformación o defecto del feto, con el que se llevaban a cabo casi todos los abortos legales, unos mil al año en 2019 los abortos por este supuesto representaban un 97,7% del total, siendo 1074 de los 1100 abortos legales). Se calcula que se practican mas abortos ilegales que legales en el país.

Solo se han mantenido los supuestos de peligro para la vida de la madre, violación o incesto, que son casi anecdóticos (en 2019 fueron 26 abortos, el 2,3%).

 Así, con este mecanismo, el gobierno podría monitorizar cualquier interrupción del embarazo y aplicar la implacable legislación contra el aborto, que castiga con penas muy severas cualquier intento en este sentido, incluso de manera inintencionada. (...)

En 2016 el equipo de gobierno intentó prohibir el aborto en todos los supuestos. Esto provocó la marcha del “lunes negro” donde decenas de miles de mujeres vestidas con ropa negra marcharon, haciendo que el gobierno diera marcha atrás y reconociera que la manifestación “nos ha hecho pensar”.

Pese a esto, el aborto seguía en el punto de mira del PiS. El 22 de octubre, el Tribunal Supremo respondía una pregunta del gobierno sobre el aborto y aceptaba su argumentario, aduciendo que en efecto el supuesto de malformación o defecto del feto era una técnica eugenésica, prohibiéndolo.

Esto provocó las mayores protestas desde 2016, con manifestaciones, cortes de carreteras y amplias protestas. Muchas mujeres se vistieron de negro, pero otras vista la deriva del país vistieron los ropajes rojos de las «criadas» en la distopía «El cuento de la criada». (...)

Lo relevante de esto, es que está actuación no es el hecho independiente de la actuación judicial. A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de países, el Tribunal Supremo no es un agente independiente del gobierno.

A través de distintas reformas el ejecutivo ha tomado el control de este órgano e impuesto una mayoría conservador afín al gobierno. También lo esta haciendo sobre el resto de la judicatura, creando nuevas leyes sobre jueces y  tribunales e incluso con la creación de cámaras para juzgar a los jueces díscolos.

Esta deriva autoritaria es lo que se conoce como democracias iliberales y ha provocado múltiples choques con la Unión Europea. (...)

El derecho al aborto es un tema actualmente muy presente en Polonia, a la par que un tabú social, en especial estos meses tras la muerte de Izabela, la que se considera la primera víctima mortal de la restrictiva ley del aborto.

Izabela acudió a un hospital en Pszcyna, embarazada de 22 semanas. Su feto había sido diagnosticado con “defectos”, concretamente con perdida del líquido amniótico. Pero el aborto por malformación está prohibido, así que el equipo médico se lanzó a intentar salvar ambas vidas.

Cuando se comprobó que no había nada que hacer, el equipo intentó provocar el parto y se mantuvo expectante, esperando la muerte del bebé antes de poder actuar, ya que sino podrían enfrentarse a amplios castigos penales.

Izabela pudo hablar con su madre Barbara y le comunicó “que esperarían hasta que muera el bebé porque no tenían otra opción».

Cuando el bebe murió, actuaron vaciando la cavidad uterina, pero ya era tarde. Izabela murió de un shock séptico horas después.

El hospital alegó que había cumplido la más estricta legalidad y todos los procesos legales, poniendo el foco sobre la estricta ley.

Así con sus derechos cercenados, las mujeres polacas viajan en gran número a otros países de la UE para poder abortar."                 (J. F. Albert, Contrainformación, 19/12/21)

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