7.1.22

Miseria moral: Las comunidades autónomas dejan sin gastar 3.000 millones del fondo covid del Gobierno central... podrían cerrar el año con un superávit en sus cuentas por primera vez en su historia... ¿Qué ha ocurrido para que habiendo recursos no se haya gastado más en reforzar la primera línea de batalla contra la pandemia? ¿Por qué no estaban mejor preparadas las comunidades para afrontar esta nueva ola? ¿Dónde ha ido a parar el dinero del fondo covid que durante dos ejercicios ha transferido el Gobierno central a las comunidades?

 "Las comunidades podrían cerrar el año con un superávit en sus cuentas por primera vez en su historia. Hasta octubre, y teniendo en cuenta que los pagos siempre se aceleran en el último trecho del año, el superávit ascendía a unos 12.000 millones de euros. 

Sin embargo, al mismo tiempo, la presión crece con la sexta ola sobre la atención primaria, que en muchos casos se ha visto desbordada. ¿Qué ha ocurrido para que habiendo recursos no se haya gastado más en reforzar la primera línea de batalla contra la pandemia? ¿Por qué no estaban mejor preparadas las comunidades para afrontar esta nueva ola? ¿Dónde ha ido a parar el dinero del fondo covid que durante dos ejercicios ha transferido el Gobierno central a las comunidades?

Las comunidades recibieron en 2020 unos 16.000 millones de euros para poder atender los servicios públicos en medio de la pandemia y compensar algo de la caída por sus tributos propios. Este año la inyección volvió a repetirse por valor de unos 13.500. En el fondo, Hacienda reconocía así que había una insuficiencia para financiar sanidad, educación y gasto social, unas partidas que se habían disparado con la covid. No obstante, estos recursos no han sido finalistas. El Gobierno los entregó sin vincularlos a la exigencia de gastos concretos.

¿En qué se emplearon entonces? Según datos de Hacienda y estimaciones de la Autoridad Fiscal (Airef), el gasto de las comunidades vinculado a la covid fue en 2020 de unos 14.000 millones, una cifra algo inferior a los 16.000 millones que recibieron. Y en 2021 la cifra de desembolsos por la covid alcanzará los 12.000 millones, unos 1.000 millones menos que la inyección obtenida. Es decir, las comunidades no han gastado en torno al 10% de estas transferencias, casi 3.000 millones. Además, una parte de los 10.000 millones del fondo europeo React EU, que está pensado para gastarse entre 2020 y 2022, iba también para gasto sanitario por la covid y del cual, por ahora, se ha utilizado poco. (...)

Pese al incremento de los fondos y de las partidas destinadas a sanidad, la sexta ola ha desbordado los servicios de atención primaria. (...)

Incluso en estas circunstancias, los médicos de atención primaria denuncian que se han estado deshaciendo los centros de cribado y diagnóstico rápido que ahora podrían ayudar. Durante la pandemia, se gastó principalmente en reforzar los hospitales y no los ambulatorios. “Existe además una falta de inversión estructural en la atención primaria, que debería dotarse de más personal, capacidades para hacer pruebas diagnósticas y menos burocracia”, señala José Polo, presidente de la asociación de médicos de atención primaria Semergen. (...)

Las comunidades temen aumentar los desembolsos sin poder financiarlos. Por eso, reclaman un nuevo fondo covid. “Se les ha dado más de lo que necesitaban”, afirma Ángel de la Fuente, director del centro de estudios Fedea y uno de los mayores expertos en financiación autonómica. Las autonomías han contado durante la pandemia con recursos récord a pesar de la caída de los ingresos. Hacienda decidió blindar sus recursos como si no hubiese crisis.

Y eso se ha notado en el gasto. La partida que más aumenta es la de la remuneración de asalariados, que en 2020 subió un 7%. Y en 2021 está creciendo un 6% más. En total, esta rúbrica ha escalado en dos años en unos 9.000 millones, de los cuales aproximadamente un tercio se ha dedicado a subir salarios y el resto a reforzar plantillas de sanitarios y docentes. Esto es: casi 6.000 millones más en dos años. El aumento de efectivos se dio sobre todo a finales de 2020, apunta un informe de Hacienda. (...)

Las comunidades explican que los recursos dados por el Estado básicamente se han gastado en aumentar los efectivos de sanidad y educación; equipos y pruebas contra la covid; reformas, ampliaciones y rehabilitaciones de nuevos centros sanitarios para atender la pandemia, y ayudas sociales a personas que no han podido beneficiarse del ingreso mínimo porque se pedía la declaración de renta del año anterior.

Las autonomías tuvieron que contratar fundamentalmente enfermeros, que se encargaron de los rastreos y fueron fichados sobre todo de los hospitales privados. En cuanto a los médicos, encontrarlos era más difícil, así que se puso a especialistas que no tenían tanto trabajo a apoyar a los que estaban en primera línea. Conforme se empezó a aliviar la carga, las autonomías se empezaron a deshacer de plantilla. Según cálculos de EL PAÍS, la cifra de puestos suprimidos se elevaba en octubre a unos 21.000. El grueso eran enfermeros que volverán a los hospitales privados. (...)"                  (Antonio Maqueda, El País, 31/12/21)

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