"Tal y como publicamos en Diario16, la Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de actualizar sus directrices para el tratamiento de la COVID en las que recomienda el empleo del baricitinib para el tratamiento de pacientes con formas de graves o críticas de la enfermedad. Médicos Sin Fronteras (MSF) pide a los gobiernos que tomen medidas inmediatas para garantizar que los monopolios de patentes no obstaculicen el acceso al baricitinib para el tratamiento de pacientes con COVID-19.
En los pacientes hospitalizados, el fármaco oral baricitinib puede ser una alternativa potencial a los actuales tratamientos con anticuerpos monoclonales (mAbs) inhibidores de interleucina-6 recomendados por la OMS (tocilizumab y sarilumab) que siguen siendo escasos para los sistemas de salud y los pacientes de muchos países de ingresos bajos y medios.
El baricitinib ya está aprobado para otras indicaciones, como la artritis reumatoide, y en India y Bangladesh ya hay versiones genéricas a precios mucho más bajos que los que cobra el titular de la patente, la empresa farmacéutica estadounidense Eli Lilly. Un fabricante indio fijó el precio del baricitinib en 4,8 euros, 400 veces menos que el exorbitante precio que figuraba en la lista de Eli Lilly en julio, de 2.040 euros por tratamiento. Por su parte, el precio más bajo que figura en Bangladesh es de 5,8 euros.
Pero en muchos países, el baricitinib genérico no estará disponible, ya que el fármaco está bajo monopolio dado que Eli Lilly ha solicitado y obtenido patentes ampliamente, incluso en países muy afectados por la pandemia, como Brasil, Rusia, Sudáfrica e Indonesia. En los casos en que se conceden las patentes, el monopolio no expira hasta 2029 y podría incluso perdurar más tiempo debido a las extensiones de los plazos de las patentes.
El baricitinib es otro ejemplo de por qué es necesaria, y de forma urgente, la exención de los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio. Una exención de las obligaciones en materia de propiedad intelectual por parte de los Estados miembros, permitida por la Organización Mundial del Comercio (OMC), eliminaría ampliamente las importantes barreras que la propiedad intelectual ejerce sobre los instrumentos médicos COVID-19. Esta suspensión incluiría las patentes y las solicitudes de patentes pendientes que podrían impedir la producción genérica y el suministro de tratamientos vitales contra la COVID-19.
Según ha señalado el Dr. Márcio da Fonseca, «durante
casi dos años, hemos asistido impotentes a la muerte de personas a
causa del coronavirus en medio de olas catastróficas de la enfermedad.
En los países en los que trabaja MSF, las posibilidades de proporcionar
cuidados intensivos de alto nivel son limitadas, por lo que salvar más
vidas de personas con infecciones graves y críticas depende, en gran
medida, de tener acceso a medicamentos asequibles que podamos añadir a
los esteroides, el oxígeno y los cuidados que ya proporcionamos en
nuestros proyectos. (...)" (Martha Golfín, Diario16, 17/01/22)
No hay comentarios:
Publicar un comentario