"La España olvidada se hace notar.
Con unas elecciones en la región rural de Castilla y León el domingo, la atención de la nación se ha centrado firmemente en las últimas semanas en el campo, que espera hacer oír su voz tras décadas de falta de inversión y despoblación.
"Por primera vez en este país, no es una región como Cataluña o Andalucía la que está dominando el calendario electoral nacional, sino una de las regiones de la España olvidada"
La zona a la que se refiere es más conocida como La España vacía o La España vaciada. Abarca regiones dependientes de la agricultura en el vasto interior del país, como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Aragón. Estos territorios se perdieron gran parte de la rápida industrialización y el desarrollo que las ciudades más grandes y la costa turística disfrutaron desde los últimos años de la dictadura de Franco.
Esa disparidad fomentó la migración hacia las ciudades, especialmente de los más jóvenes, acentuando aún más la brecha entre el campo y la ciudad.
"Se impuso una idea cultural: que lo progresista, lo innovador, era salir de tu pueblo", dice Tomás Guitarte, de Teruel Existe, un pequeño partido aragonés que ha hecho campaña sobre este tema.
"Esto no es un proceso natural, es la consecuencia de las desastrosas políticas socioterritoriales de un modelo de desarrollo equivocado".
Hoy en día, las estadísticas ofrecen una lectura descarnada: El 10% de la población española habita el 70% del país. El 42% de las ciudades están en riesgo de despoblación. La provincia de Zamora, en Castilla y León, ha visto disminuir su población en más de un 30% desde 1975, mientras que la de las Islas Baleares se ha duplicado.
"Por activa o por omisión, el Estado fomentó un modelo de desarrollo por el que la industria y los servicios salían de los núcleos rurales, provocando la despoblación", afirma Ángel Ceña, que se presenta como candidato a las elecciones de Castilla y León. "Y a esto nos enfrentamos desde entonces".
El partido de Ceña, Soria ¡Ya!, forma parte de una reacción política contra esta tendencia. Comenzó hace dos décadas con un movimiento de protesta que puso de manifiesto la difícil situación del campo mediante manifestaciones en las capitales locales. Concienció a los españoles de los problemas de las zonas rurales y La España vacía se convirtió en una frase popular en el debate político y en los medios de comunicación. Sin embargo, hubo frustración porque las políticas reales no cambiaban.
"No basta con estar en la calle, también hay que estar dentro", dijo Ceña. Señaló que, aunque las fuerzas políticas dominantes en España, el Partido Socialista Obrero (PSOE) y el conservador Partido Popular (PP), han incluido en sus programas electorales las reivindicaciones de quienes viven en el campo, no han conseguido aplicar un cambio real.
"Hemos decidido entrar en las instituciones donde se toman las decisiones", añadió Ceña. "Queremos entrar ahí para poder influir en las políticas que afectan a este sector de la población".
Pidió que se incentive la repoblación de las zonas rurales y la creación de puestos de trabajo, mediante lo que llamó la "reindustrialización estratégica" del campo.
Su partido, con sede en la provincia de Soria, es uno de los varios que se presentan a estas elecciones cuya prioridad es poner de manifiesto las desigualdades entre la España rural y la urbana. En Castilla y León, que es un poco más grande que Austria, se presentan otros en las provincias de Burgos, Palencia, Valladolid y Salamanca.
Todos forman parte de España Vaciada, una organización nacional que afirma no tener ninguna lealtad específica en el espectro político. Se han inspirado en el éxito de Teruel Existe que, de la mano de Guitarte, consiguió un escaño en el Congreso en las elecciones generales de 2019.
Las reivindicaciones de los nuevos partidos han contribuido a elevar la apuesta en Castilla y León, donde el PP ha gobernado durante los últimos 35 años. La campaña ha sido especialmente feroz después de que el ministro de Consumo, Alberto Garzón, criticara la ganadería intensiva a escala industrial de España por ser insostenible. El PP y otros partidos han tachado a Garzón y al gobierno de coalición de izquierdas de Pedro Sánchez de antiagrícolas.
En la campaña electoral, cerca de la pequeña localidad de Las Navas del Marqués, el líder del PP, Pablo Casado, rodeado de vacas, continuó con el tema pidiendo "más ganadería y menos comunismo". Pero no todos los lugareños quedaron impresionados.
"Ahora, cuando hay elecciones, se acuerdan de repente del campo, como todos los políticos. Pero cuando acaben las elecciones, volverán a hacer lo que les da la gana", dijo José Juan Pascual Ríos, un cocinero jubilado que vive en Las Navas del Marqués y que siguió la visita de Casado por las noticias.
Sin embargo, celebra la llegada de la nueva ola de partidos rurales.
"Creo que es bueno", dijo. "Se llevarán votos de la izquierda y de la derecha y se les escuchará". (...)
Las encuestas apuntan a que el PP volverá a ganar en Castilla y León. Sin embargo, si, como parece probable, no consigue la mayoría, podría necesitar el apoyo de Vox para formar un nuevo gobierno. Se considera que esta votación puede dar una idea del resultado de las próximas elecciones generales, previstas para 2023 pero que podrían adelantarse. Dado que el sistema electoral da más peso parlamentario a las zonas poco pobladas del país que a las ciudades, España Vaciada es optimista sobre su potencial.
Por ahora, las encuestas también muestran que los nuevos partidos rurales podrían ganar suficientes escaños en Castilla y León para jugar a ser reyes. De ser así, tendrían que involucrarse en el corte de la política de partidos.
Sergio del Molino, ensayista que ha escrito mucho sobre la situación de la España rural, ha advertido de que, al entrar en la contienda política, los nuevos partidos corren el riesgo de diluir un debate importante "en un clamor de reivindicaciones minúsculas y de política de bajo nivel", lo que, en última instancia, podría fomentar el crecimiento de movimientos "nacionalistas, populistas y tipo Le Pen", en referencia a la líder de la extrema derecha francesa Marine Le Pen.
Guitarte, de Teruel Existe, que ya ha hecho el camino de la protesta rural al parlamento nacional, desestima esos temores.
"Las zonas olvidadas, las que nunca han tenido la oportunidad de expresar su predicamento, ahora tienen la oportunidad de hacerlo", afirma." (Guy Hedgecoe , POLITICO, 10/02/22)
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