16.12.22

El día que el Congreso vio peligrar la democracia: "La derecha es capaz de todo"... La derecha política y judicial intenta burlar al Congreso bloqueando la reforma legal en marcha... pero fracasa en su primer intento de suspender la labor de las Cortes... ¿Quién mueve los hilos en el motín del TC? Un presidente de mandato agotado y un magistrado de pasado oscuro... también tuvo su protagonismo Tejero... "Tengo miedo de que entre Tejero con toga"... "Hace cuarenta años la derecha quiso parar la democracia con tricornios y hoy lo han intentado con togas"... pero, "Ha triunfado la democracia frente al intento de atropello del PP y de Feijóo"

Jesús Maraña @jesusmarana

La Portada de ⁦ @_infoLibre

Fracasa el primer intento de las derechas política y judicial de suspender la labor de las Cortes; Quién mueve los hilos en el motín del TC: un presidente de mandato agotado y un magistrado de pasado oscuro. Súmate: https://infolibre.es/portada/16-12-

9:59 p. m. · 15 dic. 2022
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 "Los parlamentarios estaban más pendientes de la decisión del Tribunal Constitucional ante la amenaza de la suspensión del Pleno que de lo que se debatía en el hemiciclo. 

El Gobierno fue muy duro y rotundo tanto en público como en privado contra el PP y las maniobras de los magistrados conservadores. Los populares, Vox y Cs intentaron para las votaciones sobre la reforma del Código Penal.(...)

 Los parlamentarios (y periodistas) seguían con mucha mayor atención lo que iba a suceder en otro Pleno, el del Tribunal Constitucional. Porque de una cosa dependía de la otra, como dice el refrán. Y en lo que todos los partidos políticos coincidieron, obviamente con diferentes argumentos, fue en que la democracia estaba este jueves en peligro.  (...)

En el Gobierno fueron muy duros tanto en público como en privado con al situación que podría crearse si los magistrados del TC aceptaban las medidas cautelares que pedía el PP.

"Atropello a la democracia", "amenaza más grave a la democracia desde el 23-F", situación inaudita", "situación grave", "situación sin precedentes", "irresponsabilidad gravísima", "estrategia reaccionaria", "actitud absolutamente antidemocrática". Estos fueron algunas de las declaraciones públicas de diferentes integrantes de los partidos del Gobierno de coalición, PSOE y Unidas Podemos. (...)

El Gobierno respiraba aliviado cerca de las 15.00 cuando se conocía el aplazamiento del Pleno. El del TC. No habría, por tanto, peligro para las votaciones. La noticia llegó además no mucho tiempo antes de la hora marcada para el inicio del debate de marras con todo el cóctel de reformas así que la incertidumbre se alargó más de lo previsto en un inicio. Algunos diputados preguntaban incluso a los periodistas si tenían información de la última hora en el TC. "No se han atrevido", comentaba alguno de ellos. 

La derecha se mostró airada desde primera hora. Tanto en sus declaraciones a los medios como dentro del hemiciclo. De hecho, PP, Vox y Cs intentaron parar el debate sobre la reforma del Código Penal antes de que se produjera. Los ultraderechistas incluso en dos ocasiones, tanto antes del debate en sí como justo antes de las votaciones. "El Congreso no ha recibido ninguna comunicación oficial", reiteró Batet. Los diputados de Vox habían escenificado su cabreo saliéndose del Pleno y acusando al Gobierno de golpismo. 

En este tenso ambiente también tuvo su protagonismo Antonio Tejero. El Guardia Civil que entró pistola en mano en el Congreso el 23-F del año 1981 fue mentado por Rufián. "Tengo miedo de que entre Tejero con toga". Jaume Asens, portavoz de UP, recordó los agujeros del techo para compararlos con la perforación democrática que quiere la derecha. Y el diputado del PSOE, Felipe Sicilia, comenzó su intervención recordando también a Tejero. "Hace cuarenta años la derecha quiso parar la democracia con tricornios y hoy lo han intentado con togas". Directo desde luego que fue. Provocó los gritos y la petición de rectificación por parte del PP.

¿Y ahora qué?

Por la mañana la mayoría de integrantes del Gobierno se mostraban preocupados por lo que pudiera pasar. No las tenían todas consigo. "La derecha es capaz de todo", destacaban algunas fuentes consultadas. La tensión era palpable. Las caras, serias. Había quien incluso en las filas socialistas mostraba también cierta preocupación en privado por la maraña de reformas incluidas vía sucesivas enmiendas y en las formas. Nunca con el fondo de las medidas.

La gran pregunta es qué va a pasar ahora. El lunes, en teoría, se vuelven a reunir los magistrados del TC. Pero la norma ya está aprobada por el Congreso. Con amplia mayoría además. "El pulso grande era hoy", destacaba una diputada socialista a la salida del Pleno. "Vamos a ver qué pasa", se mostraban más cautos desde la dirección de Ferraz. La "preocupación" no se iba de la boca del Gobierno, según destacó una ministra en el el patio de la Cámara Baja. 

El Gobierno no quiere entrar todavía en unos escenarios hipotéticos. Lo peor ya ha pasado, consideran. Desde el grupo parlamentario, fuentes de la dirección del mismo destacaban su confianza en el Estado de Derecho y en que los magistrados del TC no actuarán sobre este asunto ya de forma inmediata. "Con la actuación que han tenido nos dan más razones para desbloquearlo", reflexionaba un dirigente socialista. 

La derecha se preguntaba dónde estaba Pedro Sánchez. El presidente pasó este jueves histórico en un importante Consejo Europeo en Bruselas. A la espera de sus declaraciones, el encargado de cerrar públicamente la jornada fue el vicepresidente del Congreso e integrante de la dirección socialista en Ferraz Alfonso Gómez Rodríguez de Celis. "Ha triunfado la democracia frente al intento de atropello del PP y de Feijóo". Ese era el mensaje. Al menos, de momento. El lunes será otro día. "           (Miguel Muñoz, Público, 15/12/22)

 

"La derecha política y judicial intenta burlar al Congreso bloqueando la reforma legal en marcha. 

El Constitucional, de mayoría conservadora y con un tercio de sus miembros con el mandato caducado, delibera un recurso del PP para suspender la tramitación legislativa del Congreso.

La derecha política (PP) y la derecha judicial del Tribunal Constitucional se aliaron el miércoles para intentar suspender in extremis la tramitación de algunas de las reformas legales que el Congreso de los Diputados tiene previsto aprobar este jueves por mayoría absoluta. Esas reformas legales facilitarán la renovación del Constitucional, que mantiene a cuatro de sus magistrados, entre ellos el presidente, con el mandato caducado desde hace seis meses. Esa renovación pendiente permitirá cambiar, como ocurre en democracia cada cierto tiempo por pura aplicación de la Ley, el sesgo político del tribunal de garantías, que durante los últimos nueve años ha tenido una mayoría absoluta de magistrados conservadores elegidos a propuesta del PP.

Pero el partido de Alberto Núñez Feijóo se resiste a perder el control del Tribunal Constitucional, pese a que la ley así lo prevé, y el miércoles presentó un recurso de amparo pidiendo la medida cautelar de suspensión de la tramitación parlamentaria de una proposición de ley.

 Para esta petición tan extraordinaria, el PP alega que se vulneró el derecho fundamental de los diputados al tramitar unas enmiendas del PSOE y de Unidas Podemos dentro de la reforma del Código Penal que afectaban a cuestiones muy distintas: cambiar el sistema de elección de magistrados del Constitucional por parte del Consejo del Poder Judicial o modificar las condiciones para dar el plácet a los elegidos por el Gobierno para ese tribunal.

La maniobra puede dar sus frutos debido a que el Tribunal Constitucional sigue contando con una mayoría de jueces conservadores (seis frente a cinco) elegidos por el propio PP. El presidente del órgano, Pedro González-Trevijano, que debe abandonar el puesto en esta renovación, tramitó de forma urgente y excepcional el recurso del PP para que se delibere 24 horas después de presentado. Lo hizo ante la estupefacción de algunos de los magistrados que recibieron la convocatoria a las ocho de la tarde, sin ninguna documentación complementaria, y que aseguran que no han conocido una situación igual en todo su mandato.

 Los recursos de amparo tardan meses en tramitarse y cuando se piden medidas cautelarísimas, como en este caso, nunca se conceden, según recuerdan magistrados del Constitucional. “El último precedente es el de la suspensión cautelar de la ley de la reforma laboral que pedía Vox en un recurso y que se rechazó por unanimidad”. La ley salió adelante por un solo voto, el del diputado del PP Alberto Casero, que se equivocó. Otro precedente más lejano es el del diputado de Unidas Podemos Alberto Rodríguez, al que se le quitó el escaño por una sentencia condenatoria del Tribunal Supremo. Recurrió hace más de nueve meses al Constitucional pidiendo una medida cautelar que todavía no ha recibido respuesta.

Sin embargo, pese a estos antecedentes, el presidente Pedro González-Trevijano decidió llevar de manera urgente a pleno la petición del PP, con lo que es posible que se pueda suspender la tramitación parlamentaria de la proposición de ley si así lo deciden los seis magistrados elegidos por la formación conservadora. La suspensión de la tramitación de una ley en el Congreso por una sentencia del Constitucional es algo que nunca ha ocurrido en democracia.

Algunos magistrados que componen el tribunal temen que se consume lo que consideran que sería una “injerencia intolerable” del Constitucional en la sede de la soberanía popular carente de rigor jurídico.(...)

La maniobra que ha cobrado vida en el Tribunal Constitucional tiene otras derivadas. Dos de los magistrados que tienen en sus manos suspender la tramitación legislativa tienen intereses personales en la decisión. Pedro González-Trevijano y Antonio Narváez están afectados por la reforma legal que podrían paralizar. Si optan por apoyar el recurso del PP, ellos saldrán beneficiados porque mantendrán su puesto en el Constitucional. De no tramitar el recurso, ambos tendrán que dejar el tribunal en cuanto las cortes aprueben la reforma legal en marcha.

Para generar más inquietud en las filas progresistas del tribunal, el magistrado al que le ha tocado redactar la ponencia de sentencia sobre el recurso del PP es Enrique Arnaldo. Antes de ocupar ese puesto, fue letrado en el Congreso de los Diputados y era uno de los juristas de cabecera en los actos organizados por FAES, la fundación vinculada durante muchos años al Partido Popular.

Esta ofensiva de la derecha para burlar la voluntad del legislativo se complementó el miércoles con los movimientos que hicieron los vocales conservadores del Poder Judicial, quienes durante cinco meses han bloqueado con todo tipo de excusas el nombramiento de dos magistrados para renovar el Tribunal Constitucional y ahora se manejan con notable urgencia. (...)"              (José Manuel Romero, El País, 15/12/22)

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