16.3.23

Credit Suisse pedirá prestados hasta 50.000 millones al Banco Nacional de Suiza para fortalecer su liquidez... Cuatro grandes bancos europeos suspenden su cotización en medio de importantes caídas... nuevo pánico bancario en Bolsa, también en España... en un miércoles negro para toda la banca a uno y otro lado del Atlántico... Credit Suisse cae un 24%, Société Générale y BNP Paribas, y el español Sabadell superan el 10% de descenso; los alemanes Commerzbank y Deutsche Bank un 9%, y los estadounidenses JPMorgan, Citigroup y Wells Fargo se desploman en torno al 5%... Los mercados esperan que Lagarde aplaque el pánico financiero en la zona euro

 "Credit Suisse pedirá prestados hasta 50.000 millones al Banco Nacional de Suiza para fortalecer su liquidez.

 Credit Suisse pasa de las palabras a los hechos para frenar la sangría que amenaza con hacer caer al banco, atrapado en su momento más delicado desde su fundación en 1856. En un comunicado remitido este jueves, la entidad ha anunciado que tomará prestados hasta 50.000 millones de francos suizos —una cantidad similar en euros— del Banco Nacional de Suiza “para fortalecer de forma preventiva su liquidez”, un modo de anticiparse y crear un cortafuegos que le proteja en caso de que aumenten las retiradas de depósitos en medio de las dudas sobre su solvencia. La entidad toma aire en la Bolsa y sus títulos rebotan cerca de un 30% en el inicio de la sesión.

Tras el cruento desplome bursátil del miércoles, cuando sus acciones cerraron un 24% más abajo —su cotización ha perdido un 90% de valor en cinco años—, el paso trata de restaurar la confianza del mercado.(...)"              (Álvaro Sánchez, El País, 16/03/23)

"Los mercados esperan que Lagarde aplaque el pánico financiero en la zona euro.

(...)  el desplome del banco suizo —que incluso ha pedido ayuda al instituto emisor de su país— y la caída generalizada de las acciones de la banca continental han hecho temblar a los mercados financieros, que cerraron el miércoles teñidos de rojo.

 El BCE movió ficha al pedir a todos los bancos de la eurozona que evaluaran su exposición a Credit Suisse, según The Wall Street Journal. Los mercados, sin embargo, esperan más. Y lo esperan este jueves. Aguardan de Lagarde un mensaje que actúe como cortafuegos para la banca de las 20 economías de la moneda única, que esta semana no ha hecho sino acumular pérdidas. “Me cuesta mucho ver que el BCE dé marcha atrás en su decisión, porque eso incluso podría interpretarse como una señal de que la situación es peor de lo que imaginamos. Lo interesante será ver el tono y el contenido de la nota del consejo y de la rueda de prensa posterior”, sostiene el catedrático de Economía de la Universidad de Barcelona Antoni Garrido. El profesor recuerda que, después de la estabilidad de precios, el BCE ha asumido de forma implícita la misión de velar por la estabilidad financiera de la zona euro, y por ahí cree que irá el mensaje de la autoridad monetaria. (...)

Las turbulencias en el mercado financiero, podrían obligar también al BCE a aparcar su estrategia de reducción de bonos para evitar cualquier derrape en los mercados de deuda soberana."  (Lluís Pellicer, El País, 16/03/23)

"La banca vuelve a ser un sector bajo sospecha. 

La caída de dos entidades regionales en Estados Unidos propinó la semana pasada un primer golpe a las instituciones financieras de todo el mundo. Los mensajes más tranquilizadores repetían entonces que se trataba de un caso especialmente flagrante de mala gestión, y que no había riesgo de contagio. Ahora, las réplicas vienen del corazón de Europa, del maltrecho Credit Suisse. Su primer accionista, el banco saudí SNB, ha dicho que no aportará más capital en caso de que lo necesite.

Sin ese paracaídas, el banco está condenado a sobrevolar el pánico financiero con sus propias alas, más cortas y frágiles que nunca tras años de escándalos, multas y malas decisiones que han lastrado su cotización hasta convertirlo en una sombra de lo que fue. Los inversores hacen este miércoles sangre de esa debilidad: su capitalización ronda los 7.000 millones de euros después de que sus acciones cayeran un 24% al cierre de la sesión. Y huyen tanto del franco suizo como de todo lo que huela a cajeros y sucursales: los franceses Société Générale y BNP Paribas, y el español Sabadell superan el 10% de descenso; los alemanes Commerzbank y Deutsche Bank un 9%, y los estadounidenses JPMorgan, Citigroup y Wells Fargo se desploman en torno al 5% en un miércoles negro para toda la banca a uno y otro lado del Atlántico. El principal índice español, el Ibex 35, se ha dejado un 4,37%, su mayor caída en 16 meses.

 El momento para la apertura de un nuevo frente de crisis no podía ser más inoportuno. Las autoridades de Estados Unidos tratan de estabilizar el sistema financiero tras garantizar los depósitos de los clientes del Silicon Valley Bank y el Signature Bank, sin importar cuánto tuvieran, obviando el límite de 250.000 dólares asegurados porque cualquier otra cosa habría alentado el contagio. Un puñado de bancos regionales estadounidenses siguen bajo presión y no se descarta que la bola de nieve se lleve por delante nuevas víctimas. Las palabras del presidente estadounidense, Joe Biden, asegurando que nadie perderá sus ahorros, no han servido para frenar por completo un círculo vicioso, el del miedo y la desconfianza, difícil de detener una vez se pone en marcha.

La volatilidad sigue para el First Republic Bank, el PacWest Bancorp y algunos otros. El viernes parecía que su caída era inminente; el lunes, rebotaron como si todo hubiera sido una pesadilla pasajera, y este martes regresaban a los números rojos. Las perspectivas, en cualquier caso, no parecen positivas. El diario Financial Times señala que bancos grandes como JPMorgan y Citigroup están recibiendo un auténtico aluvión de depósitos procedentes de bancos medianos y pequeños. Malas noticias para los que daban por sentado que el cortafuegos desplegado por la Reserva Federal, el Departamento del Tesoro y los reguladores acabaría de un plumazo con los problemas.

Aunque el Ejecutivo de Biden parece dispuesto a utilizar todas sus armas para proteger los depósitos, los clientes más prudentes trasladan su dinero a los llamados too big to fail —demasiado grandes para caer—, es decir, aquellos con una importancia sistémica tal que sería impensable que no fueran rescatados en caso de turbulencias. ¿Resistirán esa huida de fondos los de menor dimensión? ¿Habrá nuevos requisitos regulatorios que reduzcan el flujo de crédito en circulación? Los analistas de Pimco no son optimistas sobre los efectos colaterales por venir. “Estos acontecimientos pueden muy bien conducir a una recesión”, advertían este miércoles. El precio del barril de petróleo brent recogía esos temores renovados con caídas del 5%, y el dólar, tradicional valor refugio, se fortalecía cerca de un 2% frente al euro. (...)"              (Álvaro Sánchez , El País, 15/03/23)

 "Las cotizaciones de, al menos, cuatro grandes bancos europeos se han suspendido este miércoles después de que cayeran a plomo. 

Se frena la cotización de Credit Suisse en la Bolsa de Zúrich, que pierde un 17% en Bolsa; Societé Générale, que caía casi un 10% y se ha suspendido también la cotización de los bancos italianos Monte dei Paschi y UniCredit. Todo después de que Credit Suisse anunciara esta mañana “debilidades materiales” en los resultados que presentó en 2021 y 2022, una forma técnica de decir que su contabilidad no es exacta.

 El banco reporta pérdidas de 7.300 millones de euros el año pasado (4,5 veces más que en 2021), después de que el Banco Nacional Saudí, su principal accionista, le nieguen más fondos. Las acciones del banco de Zúrich se cotizan por primera vez por debajo de los 2 francos suizos (2,04 euros). El presidente del banco estatal saudí, Ammar al Khudairy, confirmó que no habrá mayores inyecciones de capital por parte de la entidad: "No podemos porque superaríamos el 10% (del accionariado), es una cuestión regulatoria", dijo en declaraciones a la agencia Bloomberg.

El banco saudí adquirió el pasado año ese 10% de acciones en la ampliación de capital lanzada por Credit Suisse, una inversión en el que la entidad de Oriente Medio invirtió 1.500 millones de francos suizos (1.530 millones de euros).

Este movimiento ya tiene consecuencias, un nuevo pánico bancario en Bolsa, también en España. En El Ibex pierde un 3,7% y todos los bancos caen:

  • Sabadell cae un 10%
  • BBVA cae un 8%
  • Bankinter cae un 6%
  • Santander cae un 5,8%
  • CaixaBank cae un 5,5%

La suspensión de cotización de estos grandes bancos se produce solo unos días después del colapso del Silicon Valley Bank (SVB), intervenido el pasado viernes por las autoridades financieras. Tras la quiebra, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, defendió la solidez del sistema bancario del país, pero expresó la necesidad de reforzar la regulación bancaria. Las autoridades tanto norteamericanas como europeas y españolas se han afanado en negar cualquier parecido de este colapso bancario con la crisis financiera desatada por la quiebra de Lehman Brothers en 2008, sin embargo, las Bolsas reflejaron cierto pánico y el euríbor, el principal índice hipotecario en España, registró la mayor caída en un día. (...)"       (Javier Ruiz, SER, 15/03/23)

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