5.3.23

La 'codicia' de los del Pino devuelve el duelo 'gente común - gente de bien' a la campaña... Moncloa apunta hacia el empresario sin miramientos para enarbolar de nuevo la bandera social y retomar el pulso contra los "más pudientes"

 "La marcha de Ferrovial ha encendido todas las alarmas en el Palacio de la Moncloa. Las principales cabezas del Gobierno de coalición desempolvaron el patriotismo económico después de que el presidente de la compañía y tercera fortuna de España, Rafael del Pino, anunciara el traslado de su sede social a Países Bajos. Desde ese momento, el jefe del Ejecutivo y su entorno saltaron en tromba enarbolando la bandera discursiva contra “los que más tienen”, esgrimiendo que este hecho implica que “arrimen el hombro para sacar adelante el país”, devolviendo al foco del debate preelectoral la diatriba entre “la gente de bien” y el común de los mortales. En el gabinete de Sánchez incluso hay quien ha hablado de “codicia”.

Moncloa ha preparado toda su munición contra Rafael del Pino, acusándole rehuir de los impuestos y marcharse a una suerte de paraíso fiscal. En el entorno presidencial creen que le mueve un “interés personal”. El presidente del Gobierno se desquita de toda responsabilidad en lo relativo a la huida del empresario y califica de “ridículo” que sus motivaciones salpiquen el ámbito de una supuesta falta de seguridad jurídica en España. De hecho, eleva aún más el tono evocando aquellos discursos contra los “poderes económicos”.

Sánchez, que se encontraba de viaje institucional en Dinamarca, tras mantener un encuentro con la primera ministra del país, Mette Frederiksen, abordó la marcha de Ferrovial. “En España hay ejemplos extraordinariamente positivos de grandes empresarios comprometidos con su país, pero desde luego, tras este anuncio, creo que no es el caso del señor Del Pino”, deslizó este pasado jueves ante los medios de comunicación. El presidente del Gobierno abrió fuego, sustentando su argumentación sobre los cimientos de la “responsabilidad social” de los grandes empresarios en la sociedad “en la que nacen y desarrollan toda su acción”.

La fecha de las elecciones municipales y autonómicas se precipita y el Gobierno aprovechará la decisión de Del Pino para asestar un nuevo golpe al tablero -de momento- demoscópico. El Gobierno ondea la bandera de la responsabilidad social y del patriotismo económico, ajeno a los intereses personales que en Moncloa le atribuyen al empresario. Hay quienes incluso sugieren que la huida no es sino un subterfugio para driblar el impuesto de solidaridad a las grandes fortunas. Más madera.

De hecho, ya en su momento, Sánchez auguró que surgirían elementos subversivos contra este gravamen. A pesar de ello, prometió que no quebrarían las intenciones del Ejecutivo y persistió en su defensa de la “mayoría social” de España. “Algunos dirigentes de bancos, a la señora Botín, al señor Galán, entre otros, si protestan, es que vamos en la buena dirección”, deslizó el presidente del Gobierno.

Codicia y paraísos fiscales

Desde los diferentes ministerios de tinte socialista se dio un paso más. El presidente del Gobierno alumbró el camino a seguir y los miembros de su gabinete lo moldearon a su gusto. El titular de Seguridad Social, José Luis Escrivá, elevó unas cuantas notas el tono de su discurso al desgranar las razones que él cree que han motivado a Del Pino en su huida. Apostó que el traslado de Ferrovial se sujeta sobre la “codicia” de su presidente, además de calificar la decisión de “cortoplacista”. (...)"               (   , el Plural, Viernes, 3 de marzo de 2023)

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