23.4.23

Pierre Rousset: El papel de China en plena crisis de la (des)globalización

 "El mundo que permitió el despegue de la economía china y su expansión internacional ya no existe. Las tensiones chino-estadounidenses se agudizan en el contexto de la crisis de la (des)globalización de los mercados. (...)

Inprecor – ¿Cómo percibes el momento presente en China?

Pierre Rousset Una aceleración desestabilizadora de los cambios que se están produciendo tanto a escala nacional como internacional. (...) el Consejo de Estado aprobó un objetivo de crecimiento del 5 % para el próximo año. Esto es muy bajo (sin ninguna certeza de que se vaya a alcanzar) y significa un aumento del desempleo y de la desigualdad social. Internamente, el régimen tiene que recuperar el control del país, que atraviesa una crisis cuyas causas son profundas. 

En el plano internacional, las señales son contradictorias. El enfrentamiento geoestratégico entre Washington y Pekín se endurece, pero para el capital transnacional los negocios deben continuar sin trabas, como demuestra la visita de Tim Cook, jefe de Appel, a Pekín, donde fue recibido con todos los honores.

La guerra de Putin en Ucrania y el giro asiático de Estados Unidos han confrontado al régimen chino con decisiones difíciles. (...)

El conflicto geoestratégico entre la potencia emergente que es China y la potencia establecida que es EE UU ha entrado en una nueva fase crítica. (...)

Las consecuencias globales de esta situación son, por desgracia, claras, como el brutal agravamiento de la crisis climática o la creciente militarización del mundo.

Inprecor – ¿Qué nos dice la visita de Xi Jinping a Moscú?
P. R. – El año pasado se planteó la cuestión de si la invasión de Ucrania era el preludio de un ataque chino a Taiwán: una verdadera alianza chino-rusa con la apertura de dos frentes (en el oeste y el este de Eurasia), cogiendo a contrapié a los países de la OTAN, que por entonces estaban divididos políticamente y desprevenidos en el terreno militar. No fue así, y en retrospectiva, por muchas razones, Pekín no estaba en condiciones de intentar la aventura taiwanesa. Xi no podía, pero probablemente tampoco quería, una guerra que pudiera implicar frontalmente a Estados Unidos.

El conflicto ucraniano, al prolongarse en el tiempo, ha puesto en peligro los intereses políticos y económicos chinos en Europa y, más en general, en Occidente. Esto no es peccata minuta.(...)

 Pekín había realizado considerables inversiones económicas y diplomáticas en Ucrania, Europa Oriental y Occidental, tejiendo una vasta red de influencia, un elemento clave de sus nuevas rutas de la seda. Por tanto, arriesgaba mucho. Xi no quería romper con Rusia ni perder su apuesta. De ahí su postura prudente, incluso en la ONU, en relación con la crisis ucraniana.

El viaje de Xi rompe con la cautela anterior. Refleja un ajuste significativo de las prioridades del PCC, aunque, obviamente, sigue intentando limitar el coste de su apoyo a Rusia en Europa (con la ayuda de los gobiernos alemán y francés). Tras el endurecimiento del enfrentamiento con Washington, sus prioridades geoestratégicas se sitúan ahora en Asia: el mar de China Meridional y Taiwán, el Pacífico… Desde este punto de vista, la continuación de la guerra en Ucrania se ha convertido en algo bueno para el régimen chino, pues le sirve de tapón: cuantas más armas, finanzas y tropas dedique Washington al frente europeo, tanto más tendrá que limitar el alcance de su reposicionamiento en la zona indopacífica.

Inprecor¿Cómo calificas las relaciones sino-rusas?

P. R. – Xi Jinping y Vladímir Putin firmaron una “Declaración conjunta sobre la profundización de la asociación de coordinación estratégica integral de la nueva era”. Las palabras importantes aquí me parecen integral y era (nueva), que sancionan una supuesta alianza sin límites. Esta fórmula (sin límites) ya se había utilizado poco antes de la invasión de Ucrania y después cayó más o menos en desuso. Ahora vuelve a estar vigente. Me parece que es un signo de la formalización de un bloque chino-ruso con vocación estratégica más consistente que hasta ahora, pero todavía tan desigual como siempre. (...)

Si hay un tema en el que Xi Jinping es quisquilloso, es el de la capacidad militar nuclear. Putin acaba de anunciar que va a desplegar armas nucleares tácticas en Bielorrusia y a construir allí un depósito de armas nucleares… Una nueva provocación a Occidente, pero también a su amigo Xi.

Inprecor¿Cuál es la situación en el terreno económico?
P. R. –Las economías china y rusa son complementarias en muchos aspectos, ya que China exporta bienes o capitales e importa productos del subsuelo siberiano, incluidos, por supuesto, el petróleo y el gas baratos que ha liberado la reducción de las importaciones occidentales. China es ahora la mayor socia comercial de Rusia, mientras que esta solo es la undécima socia de Pekín (...)

Para comprender la importancia de la asociación con Rusia desde el punto de vista de Pekín, hay que tener en cuenta su proximidad y su complementariedad geográfica. (...)

Sin embargo, es la influencia china la que se está afirmando en Asia Central, en países que forman parte precisamente de este perímetro histórico. Se trata de una región de gran importancia, que tanto por sus recursos como por su situación geográfica ocupa un lugar central entre Siberia, Oriente Próximo, Asia Meridional y China, paso obligado de ejes de comunicación económicos o militares. Durante su estancia en Moscú, Xi Jinping anunció la próxima organización de una cumbre China-Asia Central a la que están invitados Kazajstán, Kirguistán, Uzbekistán y Tayikistán. Este es el precio que Moscú debe pagar por el apoyo chino. (...)

Inprecor China, ¿mediadora en el conflicto ucraniano?

P. R. – China no es una tercera potencia neutral que ofrece sus buenos oficios para negociar una solución política a la crisis ucraniana. No solo presta un apoyo decisivo a Moscú, sino que es parte interesada en el conflicto geoestratégico que se desarrolla en Eurasia en torno a esta guerra, y no lo disimula. El plan de 12 puntos presentado por Xi Jinping está en consonancia con este estado de cosas. Defiende el principio del respeto de las fronteras internacionales y del orden de la ONU, pero no dice que Moscú lo haya violado. De hecho, el plan no contiene ninguna exigencia específica a Rusia, razón por la cual Putin pudo afirmar que estaba de acuerdo. Los medios oficiales chinos reproducen fielmente la narrativa rusa sobre las causas de la guerra: un acto de autodefensa frente a la OTAN.

También publicaron una larga nota del Ministerio de Asuntos Exteriores en la que se afirmaba: “Haya o no crisis en Ucrania, los dirigentes chinos y rusos mantendrán intercambios y visitas… Estados Unidos quiere intensificar la tensión en el estrecho de Taiwán… El único que puede resolver el problema [ucraniano] es quien lo creó. La clave para resolver la crisis ucraniana no está en manos de China, sino de EE UU y Occidente.” (citado por Frédéric Lemaire y Nicolas Ruisseau en Le Monde del 22 de marzo de 2023). Hay formas más convincentes de presentarse como mediador…

El plan de 12 puntos tiene sobre todo una función política y diplomática. En este ámbito, es probable que surta efecto. Hace veinte años, en 2003, Estados Unidos (y sus aliados) invadieron Irak para derrocar el régimen de Sadam Husein, violando alegremente el derecho internacional sobre la base de falsas acusaciones y una burda manipulación de la opinión pública mundial. Irak sigue pagando el precio de esta guerra sucia. Con ello, George W. Bush destruyó las credenciales legalistas y democráticas de EE UU. Moscú y Pekín se benefician ahora de esta pérdida de credibilidad.

Inprecor Sin embargo, sí se plantea la cuestión del alto el fuego…

El coste para la población ucraniana en esta guerra es realmente angustioso, y estoy angustiado, pero un alto el fuego no se decreta desde fuera. Se produce cuando las partes beligerantes sienten que lo necesitan. No es el caso de Putin, que está preparando la ofensiva de primavera, no una tregua, siempre y cuando, claro está, disponga de armas suficientes para ello (lo que está por ver). Tampoco es el caso de Zelensky, según parece. El frío invernal no ha hecho mella en la población ucraniana, a pesar de la terrible campaña de bombardeos rusos. Kiev espera que una mayor y mejor ayuda militar occidental le permita tomar la iniciativa en varios frentes clave en los próximos meses.

 Dejarse acompañar por las grandes potencias en la definición de los términos de una tregua suele salir mal. Esto es lo que se hizo en 1954 con respecto a Vietnam. Las elecciones prometidas, que habría ganado el Vietminh, no se celebraron y EEUU tomó el relevo de los franceses, con una escalada militar estadounidense que desembocó en una guerra total, creo que sin parangón por sus efectos devastadores. La situación en el noreste asiático muestra también a lo que puede conducir una tregua sin una paz duradera: la crisis nuclear más aguda del mundo.

Por lo que a nosotros respecta, creo que lo más importante es escuchar lo que nos piden los componentes de la izquierda ucraniana y hacer todo lo posible por actuar en consecuencia con la solidaridad internacional. Por el momento, el mensaje es que necesitamos infligir una gran derrota al ejército ruso, para abrir una perspectiva de paz duradera. No nos corresponde a nosotros elaborar planes de paz. (...)"             (Entrevista a Pierre Rousset, especialista en Asia, Rebelión, 21/04/23)

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