19.4.23

Según algunos críticos, la entrevista de Yolanda Díaz supone un error de comunicación porque la candidata entró de lleno en el marco de la crispación de las izquierdas... No estoy de acuerdo. La unidad de la izquierda está hoy más cerca que ayer... Díaz dio un paso adelante abandonando una posición política basada en la ensoñación... Desde anoche, al menos, ese relato ya tiene una premisa, que no es la de la ilusión, sino la de una desunión de la izquierda que toca arreglar lo antes posible. Las críticas públicas de Yolanda Díaz a Pablo Iglesias y a Podemos, el abandono al fin de posiciones irreales, permiten, ahora sí, aclarar el presente que vivimos, condición necesaria para que el futuro exista. El presente de la izquierda no va de gruñones frente a la sonriente ilusión, sino de posiciones legítimas y diferentes que deben encontrarse sí o sí porque una guillotina cuelga sobre las cabezas de sus votantes. La entrevista de Díaz enterró un agradable y falso relato dando a luz a la desagradable realidad de una desunión que solucionar. Es un gran paso (Gerardo Tecé)

 "(...) Según algunos críticos, la entrevista de Yolanda Díaz supone un error de comunicación porque la candidata entró de lleno –y no en un podcast emitido desde un rincón de Internet, sino en uno de los programas más vistos de la televisión española– en el marco de la crispación de las izquierdas. No estoy de acuerdo. La unidad de la izquierda está hoy más cerca que ayer. 

El escenario de enfrentamiento abierto al que se ha unido Díaz, al contrario que la falsa puesta en escena de una unidad basada en que el partido con millones de votantes que actualmente gobierna el país desaparezca sin hacer preguntas ni ruido, sí es real. Planteando batalla, lanzando puyas, haciendo ruido como el que a diario se le afea a los líderes de Podemos, Díaz dio un paso adelante abandonando esa posición política basada en la ensoñación. No supondría un fracaso que Podemos y Sumar fuesen por separado, dijo hace unas semanas. Hoy sabemos que no se hubiera sentado con Évole para lanzarse al barro quien pretende hacer bandera de lo contrario si no fuera para presionar a un partido morado al que claro que necesita para evitar el fracaso. (...)

 Tras semanas de duras críticas mediáticas contra Podemos por una forma de entender la política consistente en defender su propia existencia, toca darle a Díaz la bienvenida a ese punto desde el que, a pesar de puyas, reproches y críticas públicas, será más fácil construir. 

 Desde anoche, al menos, ese relato ya tiene una premisa, que no es la de la ilusión, sino la de una desunión de la izquierda que toca arreglar lo antes posible. Las críticas públicas de Yolanda Díaz a Pablo Iglesias y a Podemos, el abandono al fin de posiciones irreales, permiten, ahora sí, aclarar el presente que vivimos, condición necesaria para que el futuro exista. El presente de la izquierda no va de gruñones frente a la sonriente ilusión, sino de posiciones legítimas y diferentes que deben encontrarse sí o sí porque una guillotina cuelga sobre las cabezas de sus votantes. La entrevista de Díaz enterró un agradable y falso relato dando a luz a la desagradable realidad de una desunión que solucionar. Es un gran paso. "                  (Gerardo Tecé, CTXT, 17/04/23)

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