13.8.23

Una segunda oportunidad. No habrá una tercera... Los vientos están cambiando para peor y los márgenes de maniobra se están estrechando cada vez más. La izquierda debería poner el acento en su reconstrucción programática, política y orgánica, reorganizándose en la sociedad y construyendo una alternativa autónoma desde el punto de vista de las clases subalternas. La condición previa es romper con el politicismo y tener pensamiento propio a la altura de los desafíos de la época. Lo nuestro nunca fue fácil (Manolo Monereo)

 "Hay que empezar por lo importante: el sistema electoral, una vez más, ha discriminado a las fuerzas minoritarias, sigue erosionando gravemente el pluralismo real del país y está devaluando la democracia constitucional. (...)

Las encuestas diseñaban, al menos, dos escenarios: a) un retorno a 1996, es decir, una mayoría precaria y débil de las derechas y un PSOE que se recuperaba, como siempre, convirtiendo sus debilidades en fortalezas. Era, hagamos memoria, una época en que Aznar hablaba catalán y negociaba con el “movimiento de liberación nacional vasco”; b) el marco de 1977, es decir, vuelta a un “bipartidismo imperfecto”, donde Vox ocuparía el papel de Alianza Popular y Sumar el de un PCE fortalecido. Me interesa esta formulación de Iván Redondo porque da pie a introducir una idea –que él no desarrolla– que me parece la central, a saber, que estas elecciones tenían para las derechas unificadas un carácter de “cierre de régimen”, de final de ciclo –el del 15M–, de restauración sobre nuevas condiciones del marco político-constitucional. (...)

Al final, lo que hay es un empate estratégico entre dos bloques, uno dirigido por el PP y el otro hegemonizado por el PSOE; (...)

Las estrategias electorales han sido bastante parecidas a las aplicadas en las elecciones autonómicas y municipales, pero cambiando la posición de los actores. El “todos contra Sánchez” era sustituido por un “todos contra el gobierno de coalición PP/Vox” haciendo del miedo el eje de una campaña que el PSOE ha ido convirtiendo en una “coalición defensiva” que al final ha conseguido su objetivo: impedir el gobierno de las derechas unificadas. (...)

La campaña de Sumar fue clara desde el principio: ser la izquierda complementaria del PSOE. La complicidad mostrada entre Sánchez y Yolanda Díaz se hacía al servicio del gobierno de coalición desde una apuesta nítida en favor de su reedición.  (...)

Los dilemas estratégicos de la formación de Yolanda Díaz siguen estando ahí a la espera de gobernar. (...)

Resulta sorprendente que fuerzas que hacen gala de un europeísmo estricto y excluyente acepten, sin discusión y sin debate público, las mutaciones que se están operando en la Unión Europea. El eje franco-alemán ya no funciona, la dirección política la ejerce cada vez con más fuerza la OTAN y el eje de gravedad del poder sigue girando fuertemente hacia el Este. La UE vive, en la práctica, en un Estado de excepción permanente que está modificando sustancialmente su “constitución material”. La subida de tipos, la lucha contra la inflación convertida de nuevo en objetivo fundamental, el retorno a las reglas de la consolidación fiscal son datos de una realidad, de una correlación de fuerzas político-sociales que apuntan al dominio de un liberalismo conservador fuertemente autoritario. La Meloni no es una excepción. En el horizonte, la desindustrialización de Europa, una creciente dependencia energética y tecnológica de los EEUU y el recorte de las libertades públicas y de los derechos sociales.  (...)

Se dice que no ha habido derrota político-cultural precisamente cuando España vive en un empate estratégico entre bloques y las derechas han estado al borde de conseguir una mayoría absoluta. Negarse a ver la realidad tal como es y confundir las voces con los ecos es siempre preludio de la derrota. (...)

¿Qué salidas? Básicamente dos: Gobierno de coalición o elecciones anticipadas. Ambas están relacionadas y serán gobernadas con pulso firme por Pedro Sánchez. El candidato del PSOE buscará, en primer lugar, demostrar el aislamiento de Feijóo y su incapacidad para lograr alianzas con otras fuerzas que no sean Vox. Sánchez no tiene prisa y marcará bien los ritmos; en segundo lugar, presionará fuertemente a Junts haciéndole responsable de una nueva convocatoria electoral. No hay que olvidar que los mejores resultados del PSOE han sido en Euskadi y Cataluña (...)

Los vientos están cambiando para peor y los márgenes de maniobra se están estrechando cada vez más.

La izquierda, a mi juicio, debería poner el acento en su reconstrucción programática, política y orgánica iniciando un proceso constituyente. Los inventos, los atajos y las jugadas mediáticas tienen poco recorrido, sobre todo cuando se viven momentos de excepción, de transiciones geopolíticas aceleradas y de cambios, ahora sí, históricos. Se puede favorecer un gobierno sin estar en él, reorganizándose en la sociedad y construyendo una alternativa autónoma desde el punto de vista de las clases subalternas. La condición previa es romper con el politicismo y tener pensamiento propio a la altura de los desafíos de la época. Lo nuestro nunca fue fácil."                  (Manolo Monereo , El Viejo Topo, 30/07/23)

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