1.4.24

El Papa Francisco recibió en audiencia privada a una delegación de personalidades que participan, desde hace algunos años, en un proceso de diálogo entre marxistas y cristianos... Con el acuerdo de Francisco, se inició un proceso de diálogo entre los marxistas de la fundación europea Transform! y los cristianos del movimiento Focolari... el encuentro provocó reacciones de ira por parte de los sectores religiosos ultraconservadores, especialmente en Estados Unidos. Sin duda, se trata de un encuentro histórico

 "El 10 de enero de 2024, el Papa Francisco recibió en audiencia privada a una delegación de personalidades que participan, desde hace algunos años, en un proceso de diálogo entre marxistas y cristianos.

En 2014, el Papa Bergoglio se había reunido ya con Alexis Tsipras y Walter Baier, representantes de la izquierda europea, así como con Franz Kronreif, del movimiento cristiano de los y las Focolari. Con el acuerdo de Francisco, se inició un proceso de diálogo entre las y los marxistas, representados por la red de fundaciones de la izquierda europea Transform! y las y los cristianos, representados por el movimiento  Focolari. Las personas de  Focolari no tienen una identidad de izquierda, pero se dan como misión, en el espíritu del Concilio Vaticano II, llevar a cabo el diálogo con las culturas seculares. Se ha creado una asociación, DIALOP, que ha organizado varios seminarios de diálogo en el Centro Universitario Sofía, de Focolari, en Lopiano (Italia), una universidad de verano en la isla de Syros (Grecia), y una declaración conjunta, redactada por Micha Brie, de la Fundación Rosa Luxemburg de Berlín, y Benni Callebaut, del Centro Universitario de Sofía, firmada por decenas de personas de ambas tendencias.

Finalmente, el 10 de enero de 2024, el Papa Francisco recibió en audiencia privada a una delegación resultante de este diálogo, compuesta por 7 personalidades vinculadas al movimiento  Focolari (como Franz Kronreif y Luisa Sello) y 8 marxistas vinculadas a la red Transform! entre ellas Walter Baier, actual presidente del Partido de la Izquierda Europea, Cornelia Hildebrandt, de la Fundación Rosa Luxemburg de Berlín, José Manuel Pureza, del Bloque de Izquierda de Portugal, y el autor de la presente nota. También estaba presente una joven francesa, Thérèse du Sarte, de Anastasis, un colectivo cristiano de izquierda. W. Baier y F. Kronreif le dieron a Francisco un pequeño regalo: un libro con fotografías de pueblos indígenas - los guardianes de los bosques y de nuestra casa común, la Tierra Madre.

El Soberano Pontífice leyó un mensaje de bienvenida a las personas presentes, en el que expresó su apoyo al diálogo entre las y los marxistas y cristianos, no sin hacer un gesto irónico que expresaba un “difícil, ¿no?”. El diálogo es posible porque ambos buscan “promover el bien común”.

Dirigiéndose a ambos grupos, hizo un llamamiento sorprendente utilizando una expresión de su país natal: “En Argentina decimos que no te arrugues, no te desanimes”. Esta es también la invitación que os dirijo. No os desaniméis, no os rindáis, no dejéis de soñar con un mundo mejor". Citando textualmente los grandes valores de la Revolución Francesa, añadió: “Innumerables veces en los últimos años, grandes sueños de libertad e igualdad, dignidad y fraternidad, que reflejan el sueño de Dios mismo, han traído progreso y avances.”

El Papa argentino sugirió tres actitudes a las y los participantes: romper con los esquemas, cuidar a las personas más necesitadas y luchar contra la corrupción respetando la ley.

En cuanto a la segunda sugerencia, afirmó un principio que sin duda corresponde al espíritu inconformista de su pontificado: "Una civilización se mide por la forma en que trata a las personas más vulnerables: las pobres, las desempleadas, las sin hogar, las inmigrantes, las explotadas, y todas aquellas a las que la cultura de los desechos convierte en basura. Una política que realmente sirve a la humanidad no puede ser dictada por las finanzas y los mecanismos del mercado". La solidaridad, insistió, “no es sólo una virtud moral, sino también una exigencia de justicia” que implica “cambios radicales de perspectiva”. Quienes asumen este compromiso, dijo Francisco, son “poetas sociales”, porque “ponen la creatividad al servicio de la sociedad, para hacerla más humana y fraterna”.

La lectura de este mensaje fue seguida por una conversación informal entre el Papa y las personas participantes, en la que abordaron temas como el lugar de las mujeres en la Iglesia - “ya dirigen la Curia”, dijo el sumo pontífice-, la industria asesina del armamento, la lucha por la paz y el drama de las y los inmigrantes rechazados, “quizás el mayor drama de Europa en la actualidad”. Nada protocolario en este encuentro donde no faltaron el humor, la ironía y la auto-ironía. Al despedirse de cada uno de los participantes, François distribuyó un rosario y un libro, Fratellino, publicado por Feltrinelli, (un editor de tradición comunista) que cuenta la historia de un joven inmigrante africano (¡musulmán!) originario de Guinea, Ibrahim Balde, que logró llegar a España después de muchas luchas y sufrimientos. La elección de este libro es un gesto significativo que ilustra la convergencia entre el Vaticano, las personas de Focolari y las marxistas en la defensa de los derechos de los inmigrantes.

La Secretaría del Vaticano había propuesto una reunión de 20 minutos, pero finalmente duró más de 40. La agencia de noticias oficial del Vaticano informó sobre el evento que, como era de esperar, provocó reacciones de ira por parte de los sectores religiosos ultraconservadores, especialmente en Estados Unidos. Sin duda, se trata de un encuentro histórico, tanto desde el punto de vista de las y los marxistas como del propio Vaticano.

La vieja canción comunista italiana Bandiera Rossa, tenía una estrofa que decía: “Avanti o popolo, al Vaticano, con bomba in mano, con bomba in mano”. Esta vez,  comunistas y  marxistas fueron al Vaticano con las manos abiertas, con sus amigas y amigos cristianos."               ( , Viento Sur, 30/03/24)

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