"El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) acaba de publicar un informe en el que demuestra cómo es posible mantener y aumentar la inversión económica y social en beneficio de niñas y niños y de los hogares pobres en ciento ochenta y dos países, o sea la casi totalidad de los 193 miembros del foro mundial.
El documento, titulado “Encontrando el espacio fiscal”, ofrece una gama de opciones, como por ejemplo la reasignación de gastos, el aumento de impuestos, argumentos persuasivos para lograr mayor ayuda externa, echar mano a las reservas de los bancos centrales, solicitar crédito y reestructurar la deuda y, finalmente, cambiar la política económica, admitiendo una inflación algo más elevada que la sugerida por el FMI.
El corazón del informe está en su anexo estadístico, en el que se detalla para cada país el porcentaje de su producto dedicado a educación y salud, y se lo compara con los gastos militares, la deuda externa, la ayuda recibida y lo recaudado por impuestos.
“En momentos en que la población más necesita asistencia pública, la contracción del gasto se intensifica y se generaliza en los países en desarrollo”, comenta Isabel Ortiz, la economista española que encabeza la División de Políticas y Prácticas de UNICEF que tuvo a su cargo el estudio.
El interés por encontrar los recursos que podrían hacerse disponibles surgió a partir de un análisis anterior del mismo equipo, donde se demostró que de ciento veintiocho países en desarrollo encuestados, noventa y uno están reduciendo los gastos públicos. (...)
En lugar de recortar gastos públicos, con lo que se suma a la caída de la actividad privada otro factor de contracción, la recuperación de la economía mundial depende de que todo el mundo estimule a sus economías y las políticas sociales son la mejor forma de hacerlo.
Alertando contra los riesgos de una austeridad prematura o excesiva, Christine Lagarde, la nueva directora-gerente del FMI, abogó en agosto por “una exploración agresiva de todas las medidas posibles de apoyo rápido al crecimiento”. (...)
Aumentar impuestos es una manera de hacerse de recursos adicionales para el gasto social, pero si lograran contener la evasión fiscal los países en desarrollo ganarían 285,000 millones de dólares anuales adicionales con los impuestos existentes. (...)
Emitir bonos y renegociar la deuda cuando su servicio es excesivo son opciones que los países pueden considerar. Hay casos de renegociación voluntaria. (...)
Finalmente, el informe analiza las políticas macroeconómicas y el debate actual sobre dónde está el equilibrio entre el combate a la pobreza y la contención de la inflación.
Para unos la inflación es siempre mala, genera inseguridad y debe ser contenida a toda costa.
Para otros, las medidas antiinflacionarias, al contener el gasto social y aumentar el desempleo, generan costos sociales que vuelven al remedio peor que la enfermedad.
El propio FMI admitió niveles de inflación superiores al cinco por ciento en 2009, como parte de los estímulos anticrisis y los académicos no están de acuerdo en cuánta inflación es “aceptable”. (Rebelión, 02/11/2011, 'Sí, hay…', Roberto Bissio,Red del Tercer Mundo)
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