13.1.26

El alcalde de Nueva York, a los ocho días de su toma de posesión, anunció que el estado invertiría 1700 millones de dólares en cuidado infantil para hacer universal en todo el estado el preescolar (pre-K, para niños a partir de 4 años), universalizar el programa 3K en la ciudad de Nueva York (para chicos de 3 años), ofrecer cuidado infantil gratuito para niños de dos años en la ciudad y ampliar los subsidios al cuidado infantil para miles de familias que hoy no están cubiertas por estos programas... El cuidado infantil público y gratuito es una reivindicación feminista de larga data... Se trata de una enorme victoria para la clase trabajadora de la ciudad y para la agenda del alcalde... Fue la mayor victoria de una semana que incluyó una serie de medidas positivas en materia de seguridad vial para ciclistas, derechos de los inquilinos, protección de los consumidores y libertad para criticar el genocidio cometido por Israel, entre otras (Liza Featherstone)

 "Organizarse como socialista en Estados Unidos en 2025 implica descubrir que la gente no odia tus ideas. ¿Por qué los trabajadores rechazarían la promesa de llevar vidas mejores y más cómodas? ¿Quién no quiere más tiempo libre, más democracia, más tranquilidad y vidas que podamos costear?

La verdadera dificultad es lograr que la gente crea que todo eso es posible. Por eso, cuando Zohran Mamdani se postuló para alcalde de la ciudad de Nueva York, muchas personas (incluyéndome) dudaron de que pudiera ganar. Cuando quedó claro que podía hacerlo, e incluso después de que ganó, muchos siguieron dudando de que pudiera cumplir con su plataforma de asequibilidad, que incluía transporte público gratuito, un congelamiento de los alquileres, la expansión de la vivienda social y el cuidado infantil universal y gratuito.

A ese escepticismo se sumó un coro de comentaristas de élite que insistieron en que no podría hacerlo. El punto sobre cuidado infantil fue objeto de burlas particulares debido a su elevado costo. Annie Lowrey, periodista de The Atlantic, calificó a toda su plataforma de «impracticable en el mejor de los casos» y, en particular sobre el cuidado infantil gratuito, escribió que requeriría «un aumento impositivo gigantesco que Albany tendría que aprobar, algo en que muestra ningún interés».

Pues bien: a ocho días del inicio de su alcaldía, Mamdani ya logró avances significativos precisamente en ese terreno. El jueves pasado, el alcalde se presentó junto a la gobernadora Kathy Hochul y anunció que el estado invertiría 1700 millones de dólares en cuidado infantil para hacer universal en todo el estado el preescolar (pre-K, para niños a partir de 4 años), universalizar el programa 3K en la ciudad de Nueva York (para chicos de 3 años), ofrecer cuidado infantil gratuito para niños de dos años en la ciudad y ampliar los subsidios al cuidado infantil para miles de familias que hoy no están cubiertas por estos programas.

Según el nuevo plan, todos los niños de cuatro años del estado tendrán acceso al pre-K para el ciclo lectivo 2028–2029. El programa 3K de la ciudad de Nueva York recibirá los fondos necesarios para atender a todas las familias que lo requieran. El programa gratuito para niños de dos años se ofrecerá en zonas de alta necesidad durante su primer año y se extenderá a todas las familias interesadas de la ciudad hacia el cuarto año.

En todo el estado, las familias verán una expansión masiva de los subsidios al cuidado infantil y de los fondos para el cuidado comunitario. El estado también creará una nueva Oficina de Cuidado Infantil y Educación Inicial para supervisar la implementación de lo que la oficina de Hochul promete que será un «cuidado infantil universal y de alta calidad». Además, se invertirán recursos en becas para educadores de la primera infancia y en la expansión de programas de formación en la State University of New York y la City University of New York para capacitar a docentes de nivel inicial.

Con toda la razón, los organizadores socialistas reclamaron el mérito. «No tengo ninguna duda de que esto se debe por completo a la campaña de Zohran y al movimiento que la respaldó», afirmó Jeremy Cohan, ex copresidente de Democratic Socialists of America de la ciudad de Nueva York (DSA-NY) y actual miembro electo del Comité Político Nacional de DSA.

En un video entusiasta difundido el jueves, Jabari Brisport, senador estatal socialista por Brooklyn que impulsa la organización a nivel estatal por el cuidado infantil universal desde 2021, calificó el anuncio como «una noticia grande y alegre», y recordó que hace cuatro años él y su equipo fueron desestimados en relación con este tema: «Nos dijeron que nuestros sueños eran demasiado grandes, que costarían demasiado dinero». Atribuyó la victoria a la organización y, en particular, a la elección de un alcalde socialista que hizo campaña con esta demanda.

El cuidado infantil público y gratuito es una reivindicación feminista de larga data. Kristin Rowe-Finkbeiner, directora ejecutiva de MomsRising, organización que impulsa la mejora de la seguridad económica de las familias estadounidenses, calificó el anuncio como «un ejemplo brillante de lo que puede hacer el gobierno cuando los legisladores deciden priorizar las necesidades de las familias trabajadoras. Contrasta de manera contundente con la decisión de la administración Trump de sacrificar fondos federales urgentes para el cuidado infantil en nombre de su xenofobia antiinmigrante». (Se refería al uso, por parte del gobierno de Trump, del pánico racista en torno a los inmigrantes somalíes para desfinanciar programas de cuidado infantil en Minnesota y otros lugares).

Se trata de una enorme victoria para la clase trabajadora de la ciudad y para la agenda del alcalde. Investigaciones del Instituto de Políticas Fiscales (FPI, por sus siglas en inglés), que también celebró el anuncio y lo calificó como «un paso histórico hacia una vida más asequible para todos los neoyorquinos», muestran que las familias con niños pequeños tienen un 40 por ciento más de probabilidades de abandonar el estado que otros residentes de Nueva York.

Es un triunfo monumental, pero, como subraya Cohan, «es un comienzo, no un final». Al igual que Andrew Cuomo antes que ella, cuando cumplió la promesa de pre-K universal del exalcalde Bill de Blasio, «ella sigue haciendo todo lo posible por no subirle los impuestos a los ricos». En cambio, utiliza fondos estatales existentes, señalando que Nueva York tiene una gestión fiscal sólida y cuenta con los recursos necesarios. (El mes pasado, Nathan Gusdorf, del FPI, anticipó en Jacobin que los legisladores estatales podían optar por ese enfoque).

Cohan también señala que es igual de importante seguir luchando por el cuidado infantil para niños menores de dos años, que puede resultar todavía más costoso para los padres trabajadores. Mamdani discutió programas para compensar a familiares, amigos y vecinos que cuidan bebés, dado que muchos padres trabajadores prefieren dejar a los recién nacidos al cuidado de personas de confianza o miembros de su comunidad.

Además, Cohan advierte que la gobernadora solo se comprometió a financiar el cuidado para niños de dos años durante 24 meses, lo que resulta preocupante si se recuerda la triste expiración del crédito fiscal por hijo impulsado por Joe Biden y su aparente papel en el fortalecimiento de la reacción pro-Trump. Beneficios sociales de este tipo, una vez otorgados, no deberían retirarse. El FPI también enfatizó que estos programas merecen «una fuente de ingresos estable y de largo plazo» para poder volverse permanentes.

Por su parte, Brisport afirmó en un video, todavía sonriente: «No vamos a dejar de luchar hasta que el cuidado infantil sea gratuito para todos los niños de Nueva York y hasta que los trabajadores del cuidado infantil cobren como los educadores que son».

Fue la mayor victoria de una semana que incluyó una serie de medidas positivas en materia de seguridad vial para ciclistas, derechos de los inquilinos, protección de los consumidores y libertad para criticar el genocidio cometido por Israel, entre otras. La colega socialista de Mamdani en la asamblea estatal, Claire Valdez, bromeó el viernes, al lanzar su propia candidatura al Congreso: «Nos vamos a quedar sin cosas para ganar».

Una exageración humorística, sin duda. Pero refleja la realidad de lo que Mamdani logró en su breve paso por el cargo. Es la ofensiva inicial más contundente en décadas a favor de los trabajadores de cualquier funcionario electo en Estados Unidos." 

( , JACOBINLAT, 12/01/26) 

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