5.1.26

El Consejo Mundial de Iglesias ha pedido a la Unión Europea que imponga sanciones y un embargo de armas a Israel: "Instamos a los Estados, las iglesias y las instituciones internacionales a establecer consecuencias por la violación del derecho internacional, concretamente, mediante sanciones selectivas, desinversión y el embargo de armas. Es imperativo dar pleno apoyo a la Corte Penal Internacional y a los mecanismos de las Naciones Unidas que están investigando los posibles crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad... defendemos los derechos inalienables de los palestinos a la libertad, a la justicia, al retorno y a la autodeterminación. Exigimos el cese de la ocupación y el levantamiento de bloqueo ilegal impuesto en Gaza

 "Declaración sobre Palestina e Israel: un llamado a acabar con el apartheid, la ocupación y la impunidad en Palestina e Israel. Comité Central, 18-24 de junio de 2025, Johannesburgo, Sudáfrica.

 “Más bien, corra el derecho como agua y la justicia como arroyo permanente”.
- Amós 5:24 (RVA-2015)

El Comité Central del Consejo Mundial de Iglesias, reunido en Johannesburgo (Sudáfrica), del 18 al 24 de junio de 2025, se reúne con profundo pesar e indignación ante la escalada de la crisis en Palestina e Israel, que ha alcanzado niveles que violan flagrantemente el derecho internacional humanitario y los derechos humanos, así como los principios morales más básicos. 

Reconocemos la clara distinción entre el pueblo judío ­–nuestros hermanos y hermanas de fe– y los actos del Gobierno de Israel, y reafirmamos la firme postura del CMI en contra de toda clase de racismo, incluyendo el antisemitismo, el racismo antiárabe y la islamofobia. No obstante, el sufrimiento insoportable infligido al pueblo de Gaza y la escalada de violencia y opresión en la Ribera Occidental y en Jerusalén obligan a la comunidad mundial de iglesias a pronunciarse con claridad, urgencia y compromiso con los principios de justicia del derecho internacional y la ética.

La campaña militar del Gobierno de Israel en Gaza ha supuesto graves violaciones del Cuarto Convenio de Ginebra, que pueden constituir genocidio y/u otros crímenes recogidos en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI). Al mismo tiempo, los territorios ocupados de la Ribera Occidental y Jerusalén Este siguen sufriendo una intensificación de la violencia, la expansión ilegal de los asentamientos y violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Estas acciones desafían las normas jurídicas internacionales, en particular, la Carta de las Naciones Unidas, los Convenios de Ginebra, los tratados internacionales de derechos humanos y numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General.

El Consejo Mundial de Iglesias reafirma su compromiso de larga data con el diálogo interreligioso y la cooperación, y con el derecho internacional como marco para la paz, la justicia y la rendición de cuentas.

En esta línea, el Comité Central del CMI pide que:

  1. se nombre la realidad del apartheid: reconocemos y denunciamos el sistema de apartheid impuesto por Israel sobre el pueblo palestino, en violación del derecho internacional y de la consciencia moral;
  2. la imposición de sanciones y la rendición de cuentas: instamos a los Estados, las iglesias y las instituciones internacionales a establecer consecuencias por la violación del derecho internacional, concretamente, mediante sanciones selectivas, desinversión y el embargo de armas. Es imperativo dar pleno apoyo a la Corte Penal Internacional y a los mecanismos de las Naciones Unidas que están investigando los posibles crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
  3. la afirmación de los derechos y libertades del pueblo palestino: defendemos los derechos inalienables de los palestinos a la libertad, a la justicia, al retorno y a la autodeterminación. Exigimos el cese de la ocupación y el levantamiento de bloqueo ilegal impuesto en Gaza; y
  4. el apoyo en favor de la resiliencia y el testimonio de las iglesias y comunidades cristianas palestinas, y la defensa de su derecho a permanecer en su tierra y a practicar libremente su religión.

Encomiamos a los dirigentes del Gobierno de Sudáfrica por su búsqueda de la paz y la rendición de cuentas ante el derecho internacional a través de la Corte Penal Internacional (CPI), e instamos a todos los Estados a cumplir las sentencias de esta. Hacemos un llamado a todas las iglesias del mundo a dar testimonio, a alzar sus voces y tomar medidas.

“Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz”. Santiago 3:18"

(Consejo Mundial de Iglesias, 27/06/25) 

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