29.9.26

En Lyon (Francia), 50 años de límites de precio no redujeron la oferta ni la rentabilidad del sector. En Massachusetts, eliminar los topes en los 90 no aumentó apenas la oferta, pero sí disparó los precios... lo mismo en San Francisco (1994) y en Nueva York (2001): suprimir los límites no generó más vivienda en alquiler, solo más beneficios para caseros e inmobiliarias... en España, Portugal y Grecia, eliminar los límites no aumentó la oferta, pero sí disparó los precios, la gentrificación y los desahucios. En Palo Alto (California), los topes no afectaron al número de viviendas ofertadas... Muchos economistas ortodoxos proponen ayudas monetarias directas a las familias, como hace el PSOE. Pero está demostrado que sube aún más los precios. Ejemplo: una ayuda de 200€ puede traducirse en que el casero suba el alquiler 100€, porque a ambos "les compensa". Resultado: la familia gana 100€ netos, pero el casero también gana 100€ extra y el precio general del mercado sube todavía más... limitar los alquileres es socialmente necesario y económicamente positivo. Pero para ser plenamente efectivo debe venir acompañado de reducir la concentración de propiedad, limitar el poder de las grandes inmobiliarias y aumentar mucho el stock de vivienda pública (Eduardo Garzón)

 Eduardo Garzón @edugaresp

Quienes se oponen al decreto Maricarmen que propone el sindicato de inquilinas dicen -entre otras cosas- que limitar los precios del alquiler tiene efectos negativos para todos, incluso para quien se quiere proteger. Esto es falso: es positivo tanto social como económicamente.

Datos y estudios 

 El mercado del alquiler nunca ha sido ni será un mercado libre: hay una asimetría enorme entre casero e inquilino. Buscar piso y mudarse es caro y tedioso, cada vivienda es distinta, y eso le da al propietario un poder de negociación enorme, incluso para subir precio a posteriori. Por eso hay que proteger a los inquilinos.

 De hecho muchos economistas ortodoxos aceptan que el alquiler necesita regulación. Existen medidas "cualitativas" (como hacer indefinidos los contratos, cosa que no ocurre en España pero sí en muchos otros países) y "cuantitativas" (topes de precio), siendo estas últimas las que generan más debate.

 Argumento 1 de los críticos: si el casero no puede subir precios libremente, dejará de alquilar. Pero esto asume que la gente solo actúa si maximiza ganancia al 100%, como si nadie trabajara si hay que pagar impuestos. No es lo que ocurre en la realidad.

 Y ojo con quién financia los estudios que suelen decir lo contrario: asociaciones de grandes inmobiliarias en EEUU, la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios de EEUU, o la de Propietarios Residenciales del Reino Unido. Hay interés económico directo, no neutralidad.

 La evidencia empírica independiente dice otra cosa: en Lyon (Francia), 50 años de límites de precio no redujeron la oferta ni la rentabilidad del sector. En Massachusetts, eliminar los topes en los 90 no aumentó apenas la oferta, pero sí disparó los precios.

 Lo mismo en San Francisco (1994) y en Nueva York (2001): suprimir los límites no generó más vivienda en alquiler, solo más beneficios para caseros e inmobiliarias. En Palo Alto (California), los topes no afectaron al número de viviendas ofertadas.

 Y en un estudio sobre España, Portugal y Grecia: eliminar los límites no aumentó la oferta, pero sí disparó los precios, la gentrificación y los desahucios. De hecho, en Nueva Jersey, al topar el precio por vivienda, los caseros pusieron MÁS viviendas en alquiler para compensar.

 Y bueno, tenemos el reciente ejemplo en España: en Cataluña, región en la que más se ha aplicado la Ley de la Vivienda para poner topes, el alquiler promedio ha aumentado sólo un 0,8% cuando antes subía a un ritmo de 7-8%

 Argumento 2: limitar precios hará que los caseros descuiden el mantenimiento. Pero la calidad ya es mala sin regulación: en Reino Unido, 1 de cada 3 alquileres son estructuralmente inadecuados, según el propio Parlamento británico.

 En cambio, en Países Bajos, donde solo se puede subir el precio si mejora la calidad de la vivienda, el estado de las viviendas es mucho mejor. Esto lo reconoce hasta el estudio financiado por la patronal inmobiliaria estadounidense.

 Argumento 3: la regulación "distorsiona el mercado". Pero el economista Joshua Mason lo explica bien: cuando alguien gana dinero solo por poseer suelo donde la demanda crece, eso es renta pura de monopolio, no producción real. Eliminar esa renta no reduce la eficiencia económica.

 Y hay estudios que lo confirman: limitar los alquileres mejora el bienestar social en EEUU, beneficia especialmente a los niños de familias que acceden a alquileres asequibles, y funciona bien cuando está bien diseñado.

 Muchos economistas ortodoxos que rechazan topar precios proponen en su lugar ayudas monetarias directas a las familias, como hace el PSOE. Pero está demostrado que buena parte de esa ayuda acaba en el bolsillo del casero, subiendo aún más los precios.

 Ejemplo: una ayuda de 200€ puede traducirse en que el casero suba el alquiler 100€, porque a ambos "les compensa". Resultado: la familia gana 100€ netos, pero el casero también gana 100€ extra y el precio general del mercado sube todavía más.

 Conclusión: limitar los alquileres es socialmente necesario y económicamente positivo. Pero para ser plenamente efectivo debe venir acompañado de reducir la concentración de propiedad, limitar el poder de las grandes inmobiliarias y aumentar mucho el stock de vivienda pública.

Desarrollo todo esto en vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=z4DNNwLBmus 

8:36 a. m. · 29 sept. 2026 ·5.192 Visualizaciones

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