27.3.08

¿Detrás de las inmobiliarias irán los bancos?

“Las compañías inmobiliarias están contra las cuerdas. La crisis crediticia, la paralización del mercado del suelo y la caída de las ventas de viviendas las coloca en un laberinto de difícil salida. Más aún cuando su endeudamiento se ha disparado tras haber pedido préstamos a gran escala para comprar otras compañías. (…)

La suspensión de pagos ya ha hecho diana en varias inmobiliarias de tamaño medio (la valenciana Llanera, la vasca Ereaga, la canaria Mazotti o la catalana Sánchez Romero) y las grandes intensifican las negociaciones con los bancos para espantar la amenaza de la insolvencia. (…)

La banca no pondrá la cosa fácil. La principal complicación está en la pérdida de valor de los activos, sobre todo del suelo, un mercado que las consultoras dan por paralizado. (…)

Las inmobiliarias deberían vender más para remontar, pero la banca ha cerrado el grifo a un sector muy voraz en el consumo de capital. (…)

Los recelos de la banca sobre la evolución del sector se han visto amplificados por la restricción de crédito que afecta a todo el sistema financiero tras la crisis de las hipotecas en EE UU. Las turbulencias sacuden a las empresas a dos niveles: dificulta la amortización de deuda corporativa y complica la obtención de deuda operativa para promover más viviendas. (…)

El economista y ex secretario catalán de Vivienda Ricard Fernández explica que en los años del boom la banca ofrecía financiación fácil, barata y poco exigente para la compra del suelo y para la construcción. Como se vendía rápidamente y con precios superiores a los previstos, ni siquiera se usaba todo el crédito, que se trasladaba al comprador en la subrogación y se saldaba rápidamente tras la finalización y la entrega de las viviendas. "Ahora, los fondos propios vuelven a ser imprescindibles. Cuando se recuperen las ventas, se volverá a la situación clásica del sector para invertir, un trípode equilibrado de fondos propios, crédito y ventas", afirma Fernández.” (El País, ed. Galicia, Economía, 24/03/2008, p. 22)

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