15.9.09

La legalización de la prostitución fracasa en Holanda... por la desidia oficial



"Convertida en una actividad laboral desde su despenalización en el año 2000, los problemas derivados de la prostitución no han mejorado en Holanda. Al contrario. El propio Gobierno califica de fracaso la aplicación de una ley pionera en su momento, que legalizaba los burdeles y castigaba la explotación de personas hasta con ocho años de cárcel. (...)

Para 2010 esperan tener a punto un sistema obligatorio de licencias de apertura destinado a casas de citas, salones de masajes, clubes y servicios de compañía. Las prostitutas que operen por cuenta propia deberán inscribirse en un registro. De ese modo, se dispondrá de un inventario claro del negocio de la prostitución en el país. Los clientes que acudan a redes ilegales serán más visibles, e incurrirán en un delito.

La legalización no ha funcionado bien, y ha proliferado el tráfico de personas. Al tener que pagar impuestos, muchas prostitutas han optado además por ocultarse", señalan fuentes del Ministerio de Justicia. Si legalizar la prostitución parecía la solución, ¿por qué no ha surtido el efecto deseado en Holanda, patria de la tolerancia? La respuesta es desalentadora: por la desidia oficial.

El hecho de que bancos y aseguradoras se hayan resistido a conceder a las mujeres créditos o pólizas de vida, por el alto riesgo de la actividad para su salud, ha desarbolado aún más la norma. Los expedientes de apertura municipales se perdían o retrasaban. Un estudio publicado en 2007 mostró mejoras en la red de burdeles. Pero con un dato negativo: los que sí acataban la ley y cumplían con las normas de higiene, seguridad y permisos de residencia de las empleadas acababan con escasez de personal.

Una vez calificadas de asalariadas o trabajadoras autónomas, los deberes de las prostitutas superan con creces sus derechos: deben pagar impuestos, pero no tienen seguro de paro; muchas abandonan los burdeles y pasan a la clandestinidad, con lo cual crece la amenaza de los proxenetas. Para el Hilo Rojo, el sindicato holandés del ramo, el legislador erró al suponer que solventaría el problema de las prostitutas ilegales y el del tráfico de personas. "El problema de los ilegales compete a Asuntos Exteriores. No mejora con una ley sobre burdeles", opina." (...)

"¿Es aceptable ser puta? Si se considera que la prostitución es una forma de violencia sexual hacia la mujer, no cabe más opción que prohibirla: no se puede regular sobre cómo ser esclava, ni forzada ni voluntaria. Lo coherente sería castigar como delito el consumo de sexo de pago.

Si se considera que puede ser un trabajo más, se puede aceptar la regulación, permitir que sean asalariadas y perseguir sólo la trata y explotación sexual de las mujeres. También hay opciones intermedias, como la de los que creen que, sea o no esclavitud, erradicar la prostitución es imposible y lo mejor es regular condiciones laborales mínimas que protejan a estas mujeres.

Los partidos políticos se inclinan, en su mayoría, por considerar que el tema es tan complejo que es mejor concentrarse en la más grave de sus manifestaciones: la trata de mujeres. (...)

"Hay cosas básicas que no se hacen", señala un portavoz de Médicos del Mundo. "Por ejemplo, las nigerianas, las más vulnerables, muchas veces no tienen pasaporte. En Madrid no pueden empadronarse, de forma que no pueden entrar en el sistema sanitario. En Andalucía se eliminó este requisito y, al menos, tienen acceso a los médicos. Si se piensa en ellas, hay muchas cosas que se pueden hacer para que quien quiera dejarlo pueda hacerlo con la ayuda del Estado. Pero falta dinero. Nosotros atendimos el año pasado a 1.500 mujeres en Madrid y no es nada comparado con lo que se podría hacer. Los recursos definen qué le importa a una sociedad, y este tema no parece prioritario".

La prostitución actual no tiene nada que ver con la de hace 20 años. El tráfico de mujeres ha dado un vuelco al problema. Pero hay grandes dificultades para distinguir una prostituta voluntaria de una víctima de trata." (El País, ed. Galicia, 13/09/2009, p. 38/9)

No hay comentarios:

Publicar un comentario