21.10.09

España. La recuperación de la economía será tan lenta que el PIB anterior a la crisis no volverá hasta 2014

"EE UU en los años treinta y Japón en los noventa sufrieron los estragos de una década perdida: cayeron en una peligrosa trampa económica de la que tardaron años, muchos años en salir. El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica que la crisis dejará en España una cicatriz profunda que recuerda en especial al caso japonés. Augura un lustro perdido, en el que hasta 2014 no se recuperarán los niveles de riqueza alcanzados en 2008 -punto final de un exitoso ciclo de bonanza que empezó hace ahora 15 años-, según las cifras elaboradas por este diario a partir de las previsiones de un FMI, que en Estambul muestra un pesimismo sin fisuras con respecto a la economía española.

España se enfrenta a un largo invierno del descontento, a una travesía del desierto que se traducirá en una recuperación más lenta que la de los grandes países del G-20 o que los de la eurozona porque a la crisis internacional agrega una crisis doméstica: el reventón inmobiliario y unas cifras de desempleo sin parangón. El Fondo, la Comisión Europea y la gran mayoría de los analistas coinciden en ese punto de vista. El Gobierno español disiente. (...)

"La crisis ha ido arrancando capas a la economía española, como si se tratara de una cebolla, y ahora que lo peor ha pasado y que algunos empiezan a salir del pozo aparece el rey desnudo. En España persisten en carne viva los excesos iniciales: enorme burbuja inmobiliaria, enorme endeudamiento, enorme déficit exterior, enormes problemas en el mercado laboral". El propio número dos del FMI, John Lipsky, asegura en una conversación con EL PAÍS que el organismo "podría haber sido aún mucho más pesimista" con la economía española. (...)

Daniel Gros, director del Centro de Estudio de Política Europea. "La construcción triplicó su peso en unos años, y ahora tiene que corregirse con dureza. Japón tardó 10 años en recuperarse de la burbuja; no veo por qué en España tiene que ser diferente". Jim O'Neill, de Goldman Sachs, coincide. "Cuando la crisis va decayendo, sobresalen los excesos iniciales. Irlanda, España y EE UU se enfrentan a un largo castigo".

Jesús Fernández-Villaverde, economista de la Universidad de Pensilvania, incide en el póquer de excesos y apunta otra idea. "Las cajas no han limpiado sus balances, y sin eso todo es mucho más difícil, como pasó en Japón. La política del Gobierno, especialmente la fiscal, es incoherente". (...)

Hay pronósticos más optimistas. Juan Ignacio Crespo, de Thomson Reuters, explica que España se va a beneficiar de la mejoría en la eurozona y en EE UU. "El FMI no acierta, la competitividad española se ha disparado por el fuerte ajuste del empleo: el sector exterior no ha perdido mercados. La banca sigue fuerte a pesar de los agoreros. El paro llegó al 25% en la última etapa de Felipe González y la economía española salió de la recesión como un tiro, y lo mismo va a suceder ahora: saldrá como los demás, trimestre arriba trimestre abajo, aunque vienen unos años de altibajos para todo el mundo". José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, comparte esa visión: "Buena parte del ajuste inmobiliario ya se ha hecho y el sector exterior mejora. Ha pasado el huracán y ahora hay que reparar los destrozos, pero no veo por qué España lo tiene que pasar peor". (El País, ed. Galicia, Economía, 05/10/2009, p. 18)

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