"No cabe esperar una recuperación significativa en los próximos meses por la debilidad de la economía, las dificultades en los mercados financieros y el proceso natural de reducción del endeudamiento de empresas y familias", señalaba el Banco de España.
"La única salida de la crisis en España pasa por la reducción del crédito a empresas y familias", añadía Sáenz. "El crédito en España caerá en torno al 5% este año", remachaba Cano. (...)
Solo la deuda exterior española se situó en 1,74 billones de euros (el 164% del PIB), lo que supone una levísima caída del 1,2% respecto al año anterior.
De ese total, 760.000 millones corresponden a las entidades financieras, 440.000 millones a empresas y familias y 300.000 millones a las administraciones públicas. En solo cinco años (entre 2003 y 2008), casi se duplicó esa deuda externa, pasando de 900.000 millones a 1,67 billones de euros.
Eran años de crecimiento económico, tipos de interés de bajos y dinero sin límite en los mercados internacionales. Y ahora estamos pagando las consecuencias.
Si a este marco general añadimos el proceso de reestructuración de las cajas de ahorros, el aumento de la morosidad bancaria, la depreciación de los inmuebles adjudicados por bancos y cajas de ahorros, la falta de liquidez y las nuevas normas de capital y solvencia implantadas para las entidades financieras es comprensible que bancos y cajas den créditos con cuentagotas y exijan cada vez más garantías reales a los prestatarios. Lo suelen explicar hablando de "demanda solvente de crédito". (...)
las empresas españolas tienen más restricciones en el acceso al crédito bancario que las de otros países europeos y menos perspectivas de que la situación mejore a corto plazo, con una situación mucho peor para las pymes que para las grandes empresas. (...)Otro dato interesante lo ofrecía el Consejo Superior de Cámaras, que en su última encuesta trimestral señalaba que el 87% de las pymes españolas tiene serios problemas de acceso al crédito y que solo han conseguido renovar la financiación con un aumento significativo de las garantías reales. (...)
Si el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) va a aportar a cerca de 25.000 millones de euros para el saneamiento y capitalización de las cajas de ahorros, podría tener sentido que el Gobierno destinara una cantidad significativa a líneas de financiación a pymes." (El País, 08/05/2011)
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