Lo pide porque reconoce que su gestión no ha sido feliz. Sus administradores corrieron riesgos excesivos y la morosidad de sus clientes crece de manera alarmante. La institución está en peligro y hay que salvarla.
Supongamos también que esa misma Caja tiene un cliente de activo con una hipoteca sobre el hogar familiar. Un cliente común en estas instituciones: casado, con hijos y un solo ingreso regular en la familia. Por diversas circunstancias el cliente entra en el desempleo.
Los primeros tiempos entre las prestaciones, la indemnización y los ahorros hace frente a todos sus pagos sin problemas. Pasan los meses y no encuentra trabajo. Se le agotan los ahorros y la indemnización; también se le acaba la prestación; entra en el paro de larga duración dada la situación económica general.
Por último, se ve incapaz de hacer frente a los pagos de la hipoteca. (...)
Después de los avisos correspondientes la Caja de Ahorros ejecuta la hipoteca y se prepara el desahucio de la familia de su hogar. Al cabo de unas semanas la Policía desaloja a los expropietarios. (...)
¿Por qué a la Caja de Ahorros se le ayuda, con el dinero de todos, a resolver su falta de liquidez derivada de una mala gestión y al ciudadano-cliente no? ¿Por qué esta asimetría de tratamiento?
La respuesta es que la caída de una institución financiera perjudicaría a muchos ciudadanos, mientras que la de una persona sólo afecta a él mismo y su familia. (...)
Bien es cierto que el FROB da un préstamo, sus aportaciones tienen que devolverse. ¿Por qué no se hace lo mismo con el ciudadano-cliente-moroso?¿Por qué no se le da una moratoria de pago hasta que salga de la situación de desempleo? Al fin y al cabo, muchas veces, su entrada en mora se debe a causas ajenas a su voluntad." (Confidencial.com, 10/05/2011)
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