1.6.11

"La emergencia, con carácter general y con una fuerza inusitada, de un nuevo poder fáctico denominado ampliamente "los mercados"

"Quién tiene más poder, el Gobierno o los bancos?: Los bancos, responden mayoritariamente los ciudadanos. Y sin embargo, los mismos que opinan que la responsabilidad de lo malo que les sucede está en el poder económico castigan al poder político cuando votan.

Esto es lo que les ha sucedido a los socialistas en las pasadas elecciones municipales y autonómicas: han sido golpeados por su gestión de la crisis económica.

... la emergencia, con carácter general y con una fuerza inusitada, de un nuevo poder fáctico denominado ampliamente "los mercados" (que explica, en parte, el movimiento de los indignados) y la falta de credibilidad del presidente del Gobierno, hiciese lo que hiciese o dijera lo que dijera. (...)

El desiderátum de ello fue el 9 de mayo de 2010 en Bruselas, cuando los miembros del Eurogrupo obligan a España a dar un giro copernicano a su política económica en el sentido de un ajuste muy duro y drásticos recortes, para limitar, en un periodo muy corto de tiempo, sus niveles de déficit público.

Zapatero, que apenas unos días antes había recibido al líder de la oposición, Mariano Rajoy, y le había comentado que "reducción del déficit sí, pero a cámara lenta", no tiene más remedio que cambiar su política económica y aplicar con extrema urgencia la cirugía agresiva que le habían exigido en Bruselas.

Toma las primeras medidas de choque que asombrarán a los ciudadanos, sobre todo por no estar preparados para ellas y sin que el grado de explicación de las mismas fuese suficiente, como se ha visto posteriormente. (...)

Durante el tiempo en que las dificultades de la deuda han sido más intensas, el PP ha practicado una negativa sistemática a apoyar la política económica. Esta acción del "no" ha venido acompañada de una ausencia de alternativa programática.

El mayor ejemplo de esta oposición sin alternativa tuvo lugar en el Congreso, después de la jornada europea citada, en la que el Gobierno hubo de cambiar su política económica hacia posiciones teóricamente muy cercanas a las que defendían de modo genérico los conservadores.

El PP votó "no" al paquete de medidas de austeridad, aprobándose dicho paquete por un solo voto y a merced de las alianzas de geometría variable practicada por los socialistas.

Es legítimo preguntarse qué hubiese sucedido con la economía española si el Gobierno hubiera perdido la votación parlamentaria.

Ese ejercicio de irresponsabilidad ocurrió en Portugal meses después, cuando la oposición de derechas no sostuvo las medidas de austeridad presentadas por el primer ministro socialista, con el resultado conocido: la deuda subió tanto que Portugal renunció a pagarla sin la intervención de Bruselas y el FMI." (JOAQUÍN ESTEFANÍA: El pulso del poder económico al poder político. El País, 30/05/2011, p. 31)

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