"Ante la reciente volatilidad que ha tenido lugar en los mercados
financieros globales, toda la atención ha estado centrada en el
comportamiento de las bolsas de valores y la evolución de la crisis de
la deuda en Europa.
Sin embargo... la mayoría de los medios y especialistas están dejando de lado un
factor clave de vulnerabilidad del sistema financiero europeo y global:
la dependencia de financiamiento bancario a corto plazo denominado en
dólares.
Para entender el origen de tal dependencia y la magnitud de la misma
es necesario retroceder en el tiempo, al inicio de la burbuja subprime
en los Estados Unidos. Como es bien conocido, los bancos europeos fueron
algunas de las instituciones mas ávidas a la hora de comprar los
paquetes de hipotecas basura originadas en los Estados Unidos a lo largo
de la ultima década.
Esto llevo a que las posiciones de bancos europeos
en el exterior crecieran de un 16% del PIB global en el año 2000, hasta
un 35% del PIB en 2007. La mitad de este crecimiento tuvo lugar en
activos denominados en dólares y otras monedas diferentes al euro |1|.
Debido al hecho que los bancos europeos no cuentan con acceso
directo a los dólares que requerían para financiar esta expansión, estos
se vieron forzados a utilizar de forma creciente swaps de corto plazo
en los mercados de divisas y a obtener financiamiento a través de los
llamados Money Market Funds (MMF) |2|.
Mientras los activos adquiridos en dólares tenían un carácter de
largo plazo, como en el caso de los paquetes de hipotecas subprime, el
financiamiento utilizado era de corto plazo. Esto implicaba una
estrategia de financiamiento en la cual los bancos europeos debían
renovar sus posiciones denominadas en dólares de forma constantemente
en los mercados de swaps y los MMF.
Tal estrategia resultaba altamente
rentable siempre y cuando se cumplieran dos condiciones. Por un lado
debía existir un diferencial alto y positivo entre el costo de
financiamiento en corto plazo denominado en dólares y el rendimiento de
los activos de largo plazo adquiridos por los bancos.
Por el otro debían
los bancos debían estar en capacidad de acceder de forma estable,
predecible y regular a los mercados de swaps y MMF.
Este sistema funciono sin mayores inconvenientes o turbulencias
hasta la implosión del mercado subprime y la caída de Lehman Brothers.(...)
Una de las primeras víctimas de dicha situación, fue el Federal Reserve
Fund, el MMF mas antiguo del sistema financiero norteamericano. Con el
colapso de este fondo, inicio una corrida generalizada en contra de
otras instituciones similares que solo fue detenida una vez la FED
anuncio su disposición de asegurar todos los fondos en los MMF, calmando
así a los inversores.
Sin embargo los bancos europeos se vieron enfrentados a una
situación aun mas desesperada durante este periodo. No solamente vieron
colapsar el valor de sus activos denominados en dólares, sino que al
mismo tiempo se vieron forzados a buscar fuentes alternativas para
financiar sus posiciones en dólares.
Ante la perspectiva que dichos
bancos fueran forzados a liquidar sus posiciones en dólares, acelerando
así la caída de los precios de los activos tóxicos, la FED acordó
establecer líneas directas de swaps con los principales bancos centrales
del mundo, incluyendo el BCE, el BOE y el SNB. Tan solo en el tercer
cuarto del 2008, dicho programa de swaps distribuyo mas 450 millardos de
dólares al citado grupo de bancos centrales.
Gracias a esta nueva
fuente de financiamiento en dólares, los bancos centrales europeos
pudieron distribuir a su vez estos dólares entre sus bancos afiliados y
así evitar un pánico mayor |3|. Dicha acción convirtió a la FED de facto en el prestamista central de ultima instancia del sistema financiero global. (...)
Pero que tiene que ver dicho evento con la situación actual por la cual
atraviesa el sistema financiero europeo? El hecho es que una vez fue
contenido el pánico inicial de la crisis recedio y las condiciones en
los mercados interbancarios procedieron a estabilizarse lentamente, los
bancos europeos regresaron a sus antiguos malos hábitos.
Es decir, no
procedieron a liquidar su posiciones en dólares para disminuir su
vulnerabilidad, sino que regresaron al uso regular de swaps y los MMF
para financiar sus posiciones. Se estima que para finales del 2009 las
necesidades de financiamiento de corto plazo de los bancos europeos se
encuentran en el rango de 300 millardos a 1.8 billones de dólares |4|.
Es debido a esta situación, que la capacidad por parte de los
bancos europeos de acceder a dólares de forma recurrente es fundamental
para la estabilidad del sistema financiero europeo y global. Este es el
pequeño y oscuro secreto de los bancos europeos. (...)
Durante las ultimas semanas, si bien no se ha presentado un cierre
completo del acceso que tienen los bancos europeos a financiamiento de
este tipo, las condiciones a las que acceden si se han venido
deteriorando progresivamente. La razón detrás de este deterioro tiene
que ver con la seria amenaza que representa para la solvencia de los
principales bancos europeos el default de uno o varios países de la
periferia europea. (...)
La conclusión lógica del presente análisis, es entonces que tanto el
BCE, como el SNB y el BOE se encuentran completamente indefensos ante un
nuevo congelamiento de los mercados de crédito interbancario.
Por
ejemplo, mientras que el BCE puede comprar bonos de deuda de países como
Grecia y Portugal para reducir las tasas de interés y así evitar el
colapso de las finanzas de dichos países o brindar líneas de crédito en
euros a bancos en problemas, dicho banco central no puede hacer
absolutamente nada para ayudar a bancos que tengan problemas financiando
sus posiciones en dólares.
Se podría decir entonces que en un nuevo
momento de pánico financiero, los bancos centrales mencionados dependen
de la buena voluntad de la FED para extender nuevas líneas ilimitadas de
swap para evitar el colapso de las principales instituciones
financieras europeas. (...)
Sin embargo, a consecuencia de la reciente Ley de Dodd-Frank, la FED no
podría volver a extender líneas ilimitadas de swap con otros bancos
centrales sin recibir una aprobación explícita del Congreso de los
Estados Unidos. Dada la rapidez con la que se expanden los pánicos
financieros, esta limitante puede magnificar el impacto de una
disrupción en los mercados de financiamiento de corto plazo en dólares.
Es por esta razón que para entender adecuadamente la evolución de la
situación financiera global, la atención debe desplazarse de las bolsas
hacia la evolución de los mercados de crédito interbancario. Y en
dichos mercados, las primeras luces rojas ya se están encendiendo." (CADTM, 'El pequeño y oscuro secreto de los bancos europeos', 23 de agosto, 2011,
por
Daniel Munevar)
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