"Poco a poco se van conociendo más
detalles del coste de la crisis bancaria en Europa y qué países son más
ineficientes. El vicepresidnete de la Comisión y responsable de
Competencia, Joaquín Almunia, dio ayer las últimas cifras que han pasado
bastante desapercibidas.
La ayuda pública efectiva
empleada entre octubre de 2008 y diciembre de 2010, para salvar a 220
bancos ha sido de 1,24 billones de euros, repartidos en 757.000 millones
en garantías, 303.000 en inyecciones de capital, 104.000 en compra de
activos dañados y 77.000 millones en medidas de liqudez.
El 60% de la
ayuda total fue aportada por los contribuyentes de Reino Unido, Alemania
y Francia. Diez bancos se llevaron más de la mitad del pastel. Los
británicos Royal Bank of Scotland y el Lloyds Banking
Group consumieron ellos solos en conjunto el 19% del total de las
subvenciones. Dos alemanes, el Hypo Real State y el HSH Nordbank,
conjuntamente el 13%. Otras 20 entidades, recibieron un cuarto de ayudas
y el 25% restante se distribuyó entre 190 bancos.
Y esto no ha acabado.
Dexia, el cuarto banco que ha recibido más apoyo público precisará otro
esfuerzo de los ciudadnos belgas y franceses pronto. Una cifra
comparativa. El presupuesto de la UE de este año es de unos 140.000
millones y cada vez que se habla de su raquítica cuantía dicen que no
hay dinero para más.
Bueno, lo dicen sobre todo Reino Unido y Alemania,
que no han dudado en gastárelo en salvar a sus bancos y banqueros. Es
difícil entender que cuando se habla de competitividad y eficiencia se
habla tanto de salarios y tan poco de bancos." (El País, blog 'La larga marcha de la UE', 05/10/2011)
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