"El origen del 15-M en medio de una crisis sin precedentes hace que el
discurso económico sea uno de los ejes sobre los que gira el
movimiento. Aunque se les ha acusado de inoperantes y de no pasar a los
hechos, hay grupos que ya se han puesto manos a la obra para "construir
una nueva economía orientada a la creación de empleo", explica Arturo De
Bonis, de 54 años, uno de los miembros de Sinergia Cooperativa.
La
iniciativa, que se puso en marcha hace un mes, es un proyecto de la
asamblea de parados. Unos 80 profesionales integran por ahora la
cooperativa para ofrecer todo tipo de servicios, desde fontanería a
clases particulares o diseño web. El funcionamiento es sencillo: el
cliente demanda un servicio, la cooperativa le asigna un profesional y
se queda con un 5% del coste para mantener el sistema.
"El objetivo es
reunir a miles de trabajadores", dice De Bonis, que cree que "no solo
hay que reivindicar sino hacer un nuevo sistema económico".
Eso intentan también desde las universidades, cuna del colectivo Juventud Sin Futuro,
que convocó en abril la primera manifestación de descontento y que
ahora forma parte del 15-M. Julia, estudiante de 19 años, explica que
están empezando a crear bolsas de prácticas alternativas en pequeñas
empresas u ONG "donde el estudiante no esté bajo unas condiciones de
explotación laboral, como hacen las multinacionales".
Bolsas de trabajo aparte, el movimiento también da alas a las economías alternativas,
sin intercambio monetario de por medio. Los mercadillos y trueques se
multiplican en los barrios. Desde intercambios de libros de texto en Sol
hasta de ropa y juguetes en la plaza del Dos de Mayo. Alternativos,
aunque ya viejos conocidos, a la luz de asambleas proliferan los bancos
de tiempo con el mismo mecanismo de siempre: "Ofrezco clases de inglés a
cambio de una mano de pintura a las paredes de mi casa", por poner solo
un ejemplo."
No hay comentarios:
Publicar un comentario