"Sería un grave error considerar que la crisis de Europa es una crisis
de la deuda pública, cuando ante lo que realmente estamos es ante una
crisis de la propia configuración de la Unión Europea y un modelo
insostenible e incoherente de crecimiento económico. (...)
Como todo agente económico, los Estados tienen una partida de
ingresos y otra de gastos. Cuando la partida de gastos supera a la de
ingresos se dice que se entra en déficit fiscal, y entonces el Estado
tiene que endeudarse en los mercados financieros para compensar la
diferencia.
La percepción general ante esta situación es que los gastos
son insostenibles y que la crisis es consecuencia del excesivo peso de
lo público en la economía. Algo que se suma a la percepción populista de
que hay demasiados funcionarios, sueldos excesivos en la administración
pública, derroche, corrupción desenfrenada…
Como toda gran mentira siempre hay algo de verdad, pero los datos
revelan que no estamos ante la causa real del problema. Como se puede
observar en el siguiente gráfico, España ha tenido hasta 2007 un
superávit primario. Es decir, ingresaba más de lo que gastaba, y eso a
pesar de las reformas fiscales regresivas que han reducido la cantidad
de dinero que entraba en las arcas públicas.
Como se percibe con claridad en el gráfico, hay un incremento espectacular del déficit a partir de 2007. Como ya hemos dicho en este blog, eso es debido a la caída extraordinaria en los ingresos
(que caen por la recesión a la que lleva la crisis financiera
internacional y el estallido de la burbuja inmobiliaria) y al
crecimiento de los gastos derivados de los rescates financieros, el pago
de prestaciones por desempleo y el plan de estímulo económico (conocido
como Plan E). Todo ello llevó a incrementar el endeudamiento, es decir,
a pedir mucho más dinero prestado a los mercados financieros. (...)
Con un Estado como Alemania creciendo poco y teniendo que pagar un 3%
de intereses, todavía puede seguir el ritmo de los pagos. Pero con
países como Italia, Grecia o España, que crecen nada o decrecen,
afrontar intereses del 7% es apretar un poco más la soga. Por eso no
conviene mirar la prima de riesgo, que es un simple diferencial, sino
los indicadores fundamentales de cada país (ingresos, crecimiento, deuda
y rentabilidad de la deuda). (...)
Que Alemania siga creciendo, aunque débilmente, y España esté en la
frontera de la recesión se explica por el modelo de crecimiento que cada
país mantiene. Mientras Alemania ha crecido en las últimas décadas
gracias a un modelo de exportación, ayudado por su mayor competitividad,
España ha crecido propulsando su demanda interna vía el crédito. (...)
Es decir, el consumo interno español (componente del crecimiento
económico) se ha sustentado no en altos salarios (que han sido en
realidad cada vez menores como vimos aquí
aquí) sino en el crédito financiero. Pero ese crédito ha sido posible
porque los propios bancos han pedido prestado ese dinero en el exterior. (...)
La mayor competitividad de Alemania se explica por una caída de los
salarios mucho más aguda en Alemania que en España o en el resto de
países periféricos. Aquí la actitud de los sindicatos alemanes lo
explica todo, puesto que han aceptado caídas brutales en el salario
real. Ello ha posibilitado que Alemania ganara la carrera competitiva
sobre los otros países, que no tuvieron más salida que crecer vía
crédito. (...)
En España debe acometerse un cambio en el modelo productivo, pero
para ello es necesario impulsar también el mercado interno para no
depender tanto de las dinámicas de otras economías. Algo similar a lo
que está haciendo China desde hace varios años con objeto de reducir su
exposición al exterior.
Para ello también hay que fortalecer la
participación salarial e incrementar el peso del Gasto Público en la
economía. Como herramientas fundamentales es necesario disponer de banca
pública y de empresas públicas en los sectores clave (como le energía,
vivienda o telecomunicaciones)." (Rebelión, 13/12/2011, 'La verdadera crisis de Europa y la única solución posible',Alberto Garzón Espinoza,Pijus Economicus)

No hay comentarios:
Publicar un comentario