"Antes de la creación del euro, los países menos competitivos, como
España, se defendían periódicamente de la agresión comercial de los más
fuertes, o de su propia debilidad estructural, devaluando sus monedas y
tomándose así un respiro que les permitía mantener mal que bien su
tejido productivo y el equilibro exterior.
Con la moneda única, y al
carecer de esta estrategia defensiva, la potencia exportadora alemana ya
no ha tenido barreras (al contrario que le ha ocurrido a los productos
de la periferia en centroeuropa) lo que debilitó poco a poco la
industria y, en general, la producción nacional en la periferia. Así se
iba gestando un gran superávit en Alemania paralelo al déficit de los
países periféricos.
De 2002 a 2010 este proceso generó un
excedente de 1,62 billones de euros en Alemania, de los cuales solo
554.000 se aplicaron en su propio mercado interno para mejorar su
dotación de capital o las condiciones de vida de su población. El resto,
1,07 billones se colocó fuera de Alemania, y de esta parte 356.000 en
forma de préstamos y créditos para financiar un modelo productivo en la
periferia que, lógicamente, no fuera el que pudiera competir con el
alemán.
La teoría y la historia económicas nos han enseñado que no podía
ser de otra manera: la existencia de una potencia exportadora como la
alemana de estos años solo es posible si al mismo tiempo que exporta
financia. Tiene que ser así porque, en el marco ya cerrado de una
economía como la europea (o del planeta si nos referimos al conjunto de
la economía mundial) para que unos tengan superávit otros han de tener
déficits y éstos han de financiarlos, evidentemente, quienes disponen de
excedentes a su costa.
Este estado de cosas, esta "guerra", ha
ido siendo claramente exitosa para las grandes corporaciones
centroeuropeas que se han hecho con los mercados que antes les estaban
vedados, para los exportadores alemanes, y para los bancos que han
obtenido grandes beneficios financiando la deuda creciente de una
periferia con cada vez menos capacidad de generar recursos endógenos,
puesto que la potencia exportadora en realidad ha de fagocitarlos para
poder seguir manteniendo su privilegio exportador.
A pesar de
que este estado de cosas era muy claramente perjudicial para los
intereses nacionales de países como España, Italia, Irlanda, Grecia... o
incluso me atrevería a decir que de Francia, las élites respectivas lo
aceptaron como punto de partida y lo han apoyado puesto que los grandes
beneficios de las multinacionales que los estaban colonizando y de los
bancos que nadaban en dinero gracias a la deuda gigantesca que se
generaba producía un efecto "derrame" suficientemente cuantioso como
para financiar generosamente a los partidos y a las oligarquías
económicas locales y que gracias a ello se han ido así armando con un
poder político cada vez más decisivo. (...)
Alemania teme ahora haber financiado a unos clientes que al final
puede resultar que no hagan frente a sus deudas y ese miedo le empuja a
seguir por un camino terrible y claramente equivocado que es el que
recuerda las reparaciones a las que ella misma tuvo que hacer frente
durante tanto tiempo.
La derecha política alemana y sus grupos
de poder económico se empecinan en hacer creer, y en creerse ellos
mismos, que la causa de ese peligro es el mal comportamiento de sus
socios a cuyos gobiernos tilda de manirrotos (a pesar de que, como en
España, hayan incurrido en menos incumplimientos fiscales que la propia
Alemania) y a cuyos ciudadanos acusa de haber vivido por encima de sus
posibilidades.
Y esa creencia le lleva a imponer las nuevas
"reparaciones" en forma de programas de austeridad (mal llamados de
austeridad, como ya he escrito en varias ocasiones porque solo se
centran en recortar los gastos vinculados al bienestar social para abrir
la puerta a la provisión privada) que, como ocurrió hace poco menos de
un siglo, provocaron un efecto perverso del que quizá todavía estamos
pagando sus consecuencias.
" (Rebelión, 27/01/2012, 'Alemania impone "reparaciones de guerra" al resto de Europa' Juan Torres López,Sistema Digital)
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