1.2.12

La Mafia se ha desplazado hacia las regiones más ricas en el norte del país para blanquear dinero en actividades legales y suplir la falta de liquidez de los bancos

"Cuando el grupo italiano de construcción Perego tuvo problemas en el 2008, un caballero blanco con mucho dinero llegó a su rescate. Desafortunadamente, el "caballero" era una poderosa organización de la mafia, la 'Ndrangheta, que pasó a controlar el negocio familiar lombardo y trató de llevarlo a un camino de expansión, según las autoridades judiciales italianas.

"Afortunadamente falló", dijo el juez de Milán Giuseppe Gennari. El grupo colapsó desde entonces y el expresidente Ivano Perego está a la espera de un juicio por abrir sus puertas a la organización criminal.

 En momentos en que la economía italiana entra en una recesión y sus bancos responden a la presión reguladora frenando los préstamos, más compañías con problemas podrían verse tentadas de seguir los pasos de Perego.(...)

 Italia reaccionó a los crecientes costes relacionados con la crisis de deuda de la zona euro con medidas de austeridad por 76.000 millones de euros, que pretenden equilibrar el presupuesto en el 2013. Se espera que la economía se contraiga este año. Debido a problemas de capital y préstamos impagos, los bancos italianos comenzaron a elevar los costos para los clientes.

Las organizaciones de la mafia italiana, cuyos ingresos provenientes solo del lavado de dinero se estiman en unos 150.000 millones de euros, están encantadas de poder cubrir la brecha. "En esta crisis, aquellos que tienen liquidez tienen el poder", advirtió en noviembre en la televisión estatal el fiscal en jefe contra la mafia italiana, Pietro Grasso. (...)

"Están en posición de ayudar a los negocios con problemas. Tienen el dinero para arreglar las cosas y pueden ayudar a las compañías a conseguir pedidos, por ejemplo al amenazar a sus competidores", dijo el juez Gennari. (...)


Las pequeñas compañías italianas usualmente son ciegas a los peligros escondidos detrás de la ayuda de la mafia. "Las sumas prestadas difícilmente alcanzaban los 10.000 euros, pero un préstamo de 2.000 euros se convierte en una deuda de 25.000 euros en seis meses", dijo Ilaria Ramoni, abogada de la asociación anti-mafia Libera.

"Después comienzan las amenazas, pero muchos tienen dificultades para darse cuenta que un rostro familiar que ayudó en momentos de necesidad es ahora un torturador", agregó.

Busa, de SOS Impresa, indicó que las pequeñas empresas están dispuestas a pagar rápidamente a los bancos cuando entran en números rojos en sus cuentas bancarias por temor a perder eventualmente acceso al crédito. "Ellos no acuden a los usureros para financiar una inversión si los bancos dicen 'no', nadie está tan loco", dijo.

"Pero tendrán que acudir a ellos por pequeñas sumas de dinero que necesitan para evitar ser señalados como clientes de riesgo y que se les niegue cualquier crédito en el futuro", destacó."    (El País, 30/01/2012)

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