21.2.12

El miedo y el estado de shock, utilizados de forma tan eficiente en anteriores ocasiones vuelve a ser, una vez más, la herramienta perfecta para paralizar a la población ante esta guerra de clases generalizada

"Hay una frase que resume perfectamente el significado de la deuda pública dentro del capitalismo: la compra de deuda pública es un sistema por el cual los ricos prestan al estado el dinero que no han pagado en forma de impuestos. En realidad el fenómeno del déficit y el endeudamiento público no ha sido consecuencia, tan solo, de la crisis económica ni se ha limitado de forma exclusiva a los países periféricos de la zona euro.

El problema hunde sus raíces en la fiscalidad neoliberal, que provocó importantes rebajas en la presión fiscal sobre las rentas más altas y redujo especialmente los impuestos directos sobre las rentas del capital.

La mayoría de los países desarrollados, dentro y fuera de Europa, habían visto aumentar su endeudamiento antes del estallido de la crisis. Pero la crisis agravó el problema del déficit público por el descenso de la recaudación fiscal y el aumento del gasto, en parte por los estabilizadores automáticos (como el seguro de desempleo) y en parte por la acción voluntaria de los estados que asumieron (en algunos casos de forma importante) los costes de la crisis financiera y pusieron en marcha planes de inversión pública para crear empleo.

Los países periféricos de la zona euro (los llamados países PIIGS: Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España) sufrieron de forma especial el problema porque su estructura fiscal (basada en gran parte en la imposición indirecta) era mucho más vulnerable ante el descenso de la actividad económica, a pesar de que en algunos casos (como Irlanda y España) presentaban presupuestos equilibrados al comienzo de la crisis.

A lo largo de los años 2009 y 2010, el déficit y el endeudamiento aumentaron de forma imparable dentro de estos países y empezaron a crecer las dificultades para colocar su deuda en los mercados financieros.(...)

 El endeudamiento público no es un problema especialmente grave en estos países en comparación con el problema general de la crisis económica: es un problema pero no es el problema fundamental, ni es percibido así por la mayoría de la población, a pesar de su utilización por los sectores más conservadores y neoliberales como justificación para los recortes sociales.

El intento de crear artificialmente un problema de solvencia financiera mediante el techo de la deuda en Estados Unidos fracasó de forma estrepitosa, como se pudo ver claramente en la subida de su cotización al día siguiente de su recalificación a la baja: no es creíble que un país con soberanía monetaria real pueda tener problemas para hacer frente a sus pagos.

El motivo por el cual el endeudamiento público se ha convertido en el problema fundamental de la crisis económico-financiera dentro de la zona euro ha sido la conjunción de dos factores:

El factor objetivo: La pésima arquitectura del sistema monetario europeo, destinada exclusivamente a crear un paraíso para la especulación financiera y que ni siquiera garantiza la supervivencia futura de la unión monetaria como un espacio económico unificado. (...)

Ningún país de la zona euro (ni siquiera la poderosa Alemania) es suficientemente grande o solvente para considerar que su deuda está exenta del riesgo de contagio en el problema de la deuda europea. Y la constitución de fondos de rescate, alimentados con los presupuestos nacionales, amenaza con extender la contaminación a la deuda de todos los países (Bélgica y Francia ya han recibido avisos por parte de los mercados financieros).(...)

 La crisis de la deuda europea no es el producto exclusivo de una conspiración, pero sería inexplicable sin la existencia de una voluntad política deliberada que pretende utilizarla como una nueva forma chantaje y terrorismo económico al servicio de las políticas más conservadoras.

El miedo y el estado de shock, utilizados de forma tan eficiente en anteriores ocasiones vuelve a ser, una vez más, la herramienta perfecta para paralizar a la población ante esta guerra de clases generalizada que ha emprendido la oligarquía europea en contra de los asalariados."              (Jaque al neoliberalismo, 03/02/2011, Jesús Rodríguez Barrio:El chantaje de la deuda en Europa, Viento Sur)

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