"Hoy en día, los ITF ya no se ridiculizan. ¿Cómo podrían
ridiculizarse? Las economías más dinámicas del mundo, Brasil, Corea del
Sur e India los usan, la economía europea más importante junto con otros
ocho Estados miembros quieren adoptarlos, y el año pasado se recaudaron
aproximadamente 38.000 millones de dólares con los ITF en los 40 países
que cuentan con ellos.
Desde 1986 (y antes en otras formas), el
Gobierno de Reino Unido ha gravado unilateralmente, sin esperar a que
otros le siguieran, las transacciones de valores de Reino Unido con un
Impuesto sobre la Transmisión de Valores No Documentada del 0,50%. A
pesar de no haber actualizado este impuesto para tener en cuenta los
derivados y otras innovaciones, sigue recaudando 5.000 millones de
dólares al año.
La razón por la cual funcionan estos ITF es que son impuestos sobre
actos jurídicos documentados sobre la transferencia de la titularidad y
no están basados en la residencia fiscal. Si la transferencia no se ha
“sellado” y no se han pagado los impuestos, no tiene fuerza jurídica.
Los inversores institucionales que poseen la mayoría de los bienes en el
mundo no se arriesgan con la fuerza jurídica. El 40% de la recaudación
del Impuesto sobre la Transmisión de Valores No Documentada británico se
obtiene de residentes extranjeros. Lejos de hacer que los
contribuyentes se apresuren a salir del país, este impuesto es el que
más pagan los extranjeros. (...)
Es necesario añadir que el impuesto recaería con más fuerza en los
tenedores de títulos a corto plazo como los operadores de alta
frecuencia, los fondos de cobertura y las oficinas de contratación de
los bancos y con menos fuerza en los tenedores a largo plazo como los
fondos de pensiones, las empresas de seguros de vida y las compañías de
capital riesgo.
Esto posiblemente provocaría el abandono de las
operaciones bursátiles a corto plazo en favor de una tenencia a largo
plazo que reduciría los desajustes en los mercados y las subsiguientes
crisis o ajustes bruscos. Por tanto, los ITF reducirían un tanto la
probabilidad de que se produzcan futuras crisis. De hecho, entre los
países que resultaron menos afectados por la crisis había una
representación desproporcionada de países con ITF.
Si calculamos de
forma conservadora que la probabilidad de una crisis disminuiría solo un
5% como consecuencia de los ITF, lo cual es muy poco, y tenemos en
cuenta que las crisis financieras, de media, reducen el PIB
aproximadamente en un 7%, tendríamos un impacto positivo de +0,35% del
PIB debido a la menor probabilidad de que se produzcan futuras crisis.
El efecto neto total de un ITF sería un aumento estimado del PIB europeo
de +0,25%, no una disminución. Pueden encontrar una versión más
detallada de este análisis en nuestro reciente informe al Parlamento
Europeo." (Attac Madrid, 15/03/2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario