"Con cierta frecuencia se observan en las economías de mercado dobles
recesiones (o en “W”). Con ello nos referimos a situaciones donde una
primera recesión es seguida por una segunda recaída poco tiempo después,
normalmente con una breve y tímida recuperación intermedia de solo unos
trimestres.(...)
Estas dobles recesiones suelen estar causadas porque la política
económica no ha sabido resolver los problemas subyacentes a la primera
recesión o porque las decisiones que se acometieron para afrontar la
crisis han tenido consecuencias contraproducentes. Las dobles recesiones
normalmente ocurren, además, cuando la crisis original era
particularmente profunda.
La actual situación de la economía española es un reflejo de este
patrón casi de libro de texto. Hemos entrado en una segunda recesión en
buena medida por errores en la política económica pero también porque la
profundidad de la primera recesión era tal que casi nos condenaba a
ello. (...)
La figura 1 nos muestra como la economía entró en una fuerte caída en la
primera mitad de 2008 que se convirtió en un desplome en la segunda
mitad de ese año. El índice tocó fondo a principios de 2009 por debajo
de -3, un nivel nunca visto desde que tenemos contabilidad nacional
moderna.
Este número resume, mejor que ningún otro, lo profundo del
estallido de la burbuja inmobiliaria. (...)
2009 fue un año de recuperación: los mercados financieros se
estabilizaron, la política monetaria mundial se torno muy expansiva y,
en el caso de España, la política fiscal tiró notablemente de la demanda
agregada. Por ello, a principios de 2010, el índice de la economía
española recuperó valores positivos. Como esta recuperación iba unida a
una reducción de nuestro déficit comercial (y por tanto de los bienes y
servicios a los que teníamos acceso), los españoles la sintieron aún
menos.
A partir de ese momento, sin embargo, la economía se estancó y
comenzó a perder fuerza. Y aunque de una manera más lenta que en la
primera recesión, también de forma inexorable. El proceso se agudizó en
el otoño de 2011 y coincidió con una nueva oleada de problemas en los
mercados de deuda soberana.
Así, a principios de marzo de 2012, la
economía española se encuentra de nuevo en el medio de una segunda
recesión que se prolongará, con alta probabilidad, al menos varios
trimestres más.
¿Por qué hemos tenido esta recaída? España entró en recesión en 2008
como consecuencia de una crisis financiera causada por el estallido de
la burbuja inmobiliaria.(...)
La segunda razón es que la salida de las crisis bancarias se facilita si
las instituciones financieras se reestructuran a fondo, lo que sanea
los balances y facilita el flujo de nuevo crédito. (...)
Tristemente, en España las cajas de ahorros, por problemas directamente
vinculados con sus estructuras de gobernanza, decidieron no aceptar la
realidad. En vez de sanear su situación, se dedicaron por muchos meses a
la acrobacia contable y a unas fusiones que solo generaron entidades
más sistémicas pero igual de mal gestionadas y con tan poco futuro como
las anteriores. (...)
La tercera razón es que el tirón de la demanda agregada que efectuó la
política fiscal no era sostenible. Aunque España había entrado en la
crisis con una deuda pública reducida y una situación presupuestaria
aceptable (aunque menos favorable que la que parecía pues si
descontábamos la cantidad de ingresos tributarios asociada la burbuja,
seguíamos teniendo déficit estructural), la rápida caída de los ingresos
y la fuerte subida del gasto nos llevó a déficits por encima del 11%
del PIB.
Estos déficits y la ausencia de un proceso de reestructuración
financiera causaron una fuerte inquietud entre los inversores,
especialmente en una situación de alta aversión al riesgo y profunda
incertidumbre. (...)
La actitud del BCE y de la Unión Europea, con constantes titubeos y su
falta de liderazgo profundizaban estas preocupaciones pues, en el marco
de una unión monetaria, los países miembros están expuestos a crisis
auto-confirmadas de liquidez en sus mercados de deuda incluso cuando su
solvencia esta garantizada.
2009 fue mucho mejor de lo que hubiera sido
porque pedimos prestado masivamente. En otras palabras: en 2009 nos
comimos parte de nuestra renta futura. Esto, sencillamente, no podía
continuar y ahora tenemos que pagar por ello." (Nada es gratis, 16/03/2012)

No hay comentarios:
Publicar un comentario