23.3.12

Hemos entrado en una segunda recesión en buena medida por errores en la política económica pero también porque la profundidad de la primera recesión era tal que casi nos condenaba a ello

"Con cierta frecuencia se observan en las economías de mercado dobles recesiones (o en “W”). Con ello nos referimos a situaciones donde una primera recesión es seguida por una segunda recaída poco tiempo después, normalmente con una breve y tímida recuperación intermedia de solo unos trimestres.(...)

Estas dobles recesiones suelen estar causadas porque la política económica no ha sabido resolver los problemas subyacentes a la primera recesión o porque las decisiones que se acometieron para afrontar la crisis han tenido consecuencias contraproducentes. Las dobles recesiones normalmente ocurren, además, cuando la crisis original era particularmente profunda.

La actual situación de la economía española es un reflejo de este patrón casi de libro de texto. Hemos entrado en una segunda recesión en buena medida por errores en la política económica pero también porque la profundidad de la primera recesión era tal que casi nos condenaba a ello. (...)

La figura 1 nos muestra como la economía entró en una fuerte caída en la primera mitad de 2008 que se convirtió en un desplome en la segunda mitad de ese año. El índice tocó fondo a principios de 2009 por debajo de -3, un nivel nunca visto desde que tenemos contabilidad nacional moderna.

 Este número resume, mejor que ningún otro, lo profundo del estallido de la burbuja inmobiliaria. (...)

2009 fue un año de recuperación: los mercados financieros se estabilizaron, la política monetaria mundial se torno muy expansiva y, en el caso de España, la política fiscal tiró notablemente de la demanda agregada. Por ello, a principios de 2010, el índice de la economía española recuperó valores positivos. Como esta recuperación iba unida a una reducción de nuestro déficit comercial (y por tanto de los bienes y servicios a los que teníamos acceso), los españoles la sintieron aún menos.

A partir de ese momento, sin embargo, la economía se estancó y comenzó a perder fuerza. Y aunque de una manera más lenta que en la primera recesión, también de forma inexorable. El proceso se agudizó en el otoño de 2011 y coincidió con una nueva oleada de problemas en los mercados de deuda soberana. 

Así, a principios de marzo de 2012, la economía española se encuentra de nuevo en el medio de una segunda recesión que se prolongará, con alta probabilidad, al menos varios trimestres más.

¿Por qué hemos tenido esta recaída? España entró en recesión en 2008 como consecuencia de una crisis financiera causada por el estallido de la burbuja inmobiliaria.(...)

 La segunda razón es que la salida de las crisis bancarias se facilita si las instituciones financieras se reestructuran a fondo, lo que sanea los balances y facilita el flujo de nuevo crédito. (...)

Tristemente, en España las cajas de ahorros, por problemas directamente vinculados con sus estructuras de gobernanza, decidieron no aceptar la realidad. En vez de sanear su situación, se dedicaron por muchos meses a la acrobacia contable y a unas fusiones que solo generaron entidades más sistémicas pero igual de mal gestionadas y con tan poco futuro como las anteriores. (...)

La tercera razón es que el tirón de la demanda agregada que efectuó la política fiscal no era sostenible. Aunque España había entrado en la crisis con una deuda pública reducida y una situación presupuestaria aceptable (aunque menos favorable que la que parecía pues si descontábamos la cantidad de ingresos tributarios asociada la burbuja, seguíamos teniendo déficit estructural), la rápida caída de los ingresos y la fuerte subida del gasto nos llevó a déficits por encima del 11% del PIB.

 Estos déficits y la ausencia de un proceso de reestructuración financiera causaron una fuerte inquietud entre los inversores, especialmente en una situación de alta aversión al riesgo y profunda incertidumbre. (...)

La actitud del BCE y de la Unión Europea, con constantes titubeos y su falta de liderazgo profundizaban estas preocupaciones pues, en el marco de una unión monetaria, los países miembros están expuestos a crisis auto-confirmadas de liquidez en sus mercados de deuda incluso cuando su solvencia esta garantizada. 

2009 fue mucho mejor de lo que hubiera sido porque pedimos prestado masivamente. En otras palabras: en 2009 nos comimos parte de nuestra renta futura. Esto, sencillamente, no podía continuar y ahora tenemos que pagar por ello."           (Nada es gratis, 16/03/2012)

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