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10.4.23

Varoufakis : "Como corderos al matadero", así describía un anciano la muerte de los jóvenes que viajaban en el Intercity 62 que chocó con un mercancías matando a 57 personas... Al conocer la desgarradora noticia, mi mente se remontó a 2015, cuando, como ministro de Finanzas, participé en tensas negociaciones con "la troika": una de sus condiciones previas durante las negociaciones de la deuda era que yo firmara un Memorando de Entendimiento (MoU) por el que nuestros trenes se venderían por una miseria a una empresa estatal italiana sin recursos, nuestro principal puerto a una empresa estatal china y nuestros aeropuertos a una empresa estatal alemana... Naturalmente, les dije que lo olvidaran, como hizo el pueblo griego en el referéndum de julio de 2015. Desgraciadamente, el primer ministro Alexis Tsipras cedió... los trenes, los aeropuertos y los puertos pasaron a manos de los pretendientes favoritos de la troika... Si se consideran conjuntamente con los años de represiones letales contra los migrantes en el mar Egeo, la vigilancia de periodistas y políticos de la oposición y el sórdido doble lenguaje de nuestros oligarcas sobre el petróleo ruso, los últimos acontecimientos apuntan a un patrón claro: La constante conversión de Grecia en otra "democracia antiliberal" al estilo de Orbán

 "Como corderos al matadero", así describía un anciano vecino la muerte de los jóvenes que viajaban en el Intercity 62 que, la noche del 28 de febrero, chocó frontalmente con un tren de mercancías en Grecia matando a 57 personas. Muchos de los fallecidos eran estudiantes que regresaban tras un largo fin de semana desde Atenas a sus universidades en Salónica. Ochenta resultaron heridos, 25 de ellos graves. Y toda una nación se sumió en el luto y la introspección.

Al igual que el desastre de Paddington en 1999, el accidente generó un intenso debate sobre el impacto de la disolución y privatización de la red ferroviaria. Al conocer la desgarradora noticia, mi mente se remontó a 2015, cuando, como ministro de Finanzas de Grecia, participé en tensas negociaciones con "la troika": la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. La razón es que la privatización de nuestros ferrocarriles era un asunto muy importante para ellos.

Una de las condiciones previas de la troika durante las negociaciones de la deuda era que yo firmara un Memorando de Entendimiento (MoU) por el que nuestros trenes se venderían por una miseria a una empresa estatal italiana sin recursos, nuestro principal puerto a una empresa estatal china y nuestros aeropuertos a una empresa estatal alemana: una adquisición al por mayor de infraestructuras clave por parte de tres Estados extranjeros.

Naturalmente, les dije que lo olvidaran, como hizo el pueblo griego en el referéndum de julio de 2015. Desgraciadamente, el primer ministro Alexis Tsipras cedió, lo que me llevó a dimitir como ministro de Finanzas y, finalmente, a formar MeRA25, un nuevo partido de la oposición. Mucho antes de eso, los trenes, los aeropuertos y los puertos habían pasado a manos de los pretendientes favoritos de la troika.

Sin oposición por parte del partido de izquierdas gobernante, Syriza, la agenda privatizadora se convirtió así en hegemónica. Como era de esperar, Nueva Democracia, un partido neoliberal entusiasta, volvió al gobierno en 2019. Aunque nunca hubo un gran apoyo público a la privatización al por mayor, tampoco hubo una oposición seria a ella. Hasta, eso sí, el accidente de tren que se cobró tantas almas. De repente, la marea cambió y, liderada por decenas de miles de jóvenes que se manifestaban en las calles, la agenda privatizadora perdió su legitimidad.

El súbito desmoronamiento de la hegemonía neoliberal no podía llegar en peor momento para los oligarcas. Con unas elecciones generales a la vista, su capacidad para mantener y ampliar su control sobre los activos públicos parece frágil por primera vez desde 2015. El primer ministro Kyriakos Mitsotakis, que se regodeaba en la gloria de una restauración del establishment, está ahora visiblemente aterrorizado por la reaparición de voces disidentes. Mientras tanto, Syriza, que privatizó tantos activos públicos bajo la atenta mirada de la troika, parece incapaz de atraer a los votantes desafectos, avanzando en su lugar MeRA25 y otros partidos pequeños.

Diez días después del accidente, estaba cenando con mi pareja y mis colegas en nuestro lugar habitual: un restaurante de Exarcheia, un suburbio ateniense conocido por su comunidad anarquista, pero también por su abrumadora presencia policial. A la media hora de cenar, un grupo de siete matones invadió el restaurante con la clara intención de enfrentarse a mí, o algo peor.

Para evitar una trifulca, me ofrecí a seguirles hasta la calle, solo, para que pudieran echarme en cara cualquier agravio que tuvieran. Mientras salíamos del restaurante, empujados y abofeteados por su cabecilla, uno de ellos me denunció como firmante del odiado Memorándum de Entendimiento y privatizador de los ferrocarriles. Una vez fuera, el cabecilla, un hombre de unos veinte años con aspecto y comportamiento de portero de discoteca, me dio un puñetazo en la cara al estilo de un profesional, haciéndome perder el equilibrio y caer sobre la acera, momento en el que procedió a darme dos patadas en la cara antes de huir del lugar junto con su séquito. Sangrando profusamente, y apoyándome en mis colegas, que estaban conmocionados, nos dirigimos al hospital, cuyo maravilloso personal me curó la nariz rota y la cuenca del ojo agrietada.

Dos horas antes de que el primero de los seis testigos prestara declaración ante la policía, el ministro de policía consideró oportuno anunciar que mis agresores habían sido identificados y que un joven de 17 años, y más tarde otro de 19, estaban bajo custodia policial. Una semana después, el juez de instrucción me citó a declarar. Me enseñó fotos de tres jóvenes a los que no reconocí. Ninguno de ellos se parecía siquiera a mi agresor, al que sin embargo reconocí claramente en las imágenes de vídeovigilancia del lugar de los hechos. Mientras tanto, los trolls derechistas de las redes sociales, y el propio ministro, difundieron la falsa noticia de que yo estaba protegiendo a mis agresores "izquierdistas". Algunos incluso llegaron a afirmar que yo había montado el asalto para ganarme el favor del electorado.

 Como el caso sigue siendo subjudice, no diré nada más. Desde el punto de vista político, sin embargo, es imposible no darse cuenta de cómo el gobierno trató de enmarcar el asalto. Junto con sus aliados de los medios de comunicación, me retrataron como un político antisistema que fue presa de jóvenes incitados a un frenesí de violencia por la retórica de políticos como yo. Hicieron todo lo posible por equiparar, en la mente del público, a mis agresores con los miles de jóvenes que manifestaban su furia antisistema con 57 muertes.

Si se consideran conjuntamente con los años de represiones letales contra los migrantes en el mar Egeo, la vigilancia de periodistas y políticos de la oposición y el sórdido doble lenguaje de nuestros oligarcas sobre el petróleo ruso, los últimos acontecimientos apuntan a un patrón claro: La constante conversión de Grecia en otra "democracia antiliberal" al estilo de Orbán."  
          

(Yanis Varoufakis, Brave New europe, 30/03/23, traducción DEEPL)

19.4.22

La guerra de agresión de Vladímir Putin funciona gracias al dinero que Rusia obtiene vendiendo combustibles fósiles a Europa... combustibles básicos para que funcione la economía alemana... interrumpir este flujo de combustible reduciría temporalmente el PIB real de Alemania en un 2,1%... nada comparable con los inmensos sacrificios que Alemania exigió a los países del sur de Europa durante la crisis de la deuda de hace una década... Alemanía provocó que la la economía griega se contrajese un 21%... mientras que Alemania estuvo dispuesta a imponer la catástrofe económica y social a otros países, no ha querido imponerse a sí misma costes mucho menores a pesar de la innegable irresponsabilidad de su pasada política energética.

 "La guerra de agresión de Vladímir Putin funciona gracias al dinero que Rusia obtiene vendiendo combustibles fósiles a Europa. Y aunque, asombrosamente, Ucrania haya repelido el intento ruso de tomar Kiev, a Putin no se lo detendrá definitivamente hasta que Europa no acabe con su dependencia energética.

Lo cual significa que Alemania —cuyos líderes políticos y empresariales insisten en que no pueden prescindir del gas natural ruso, a pesar de que muchos de sus propios economistas no estén de acuerdo— se ha convertido de hecho en la principal facilitadora de Putin. Es una vergüenza, y también increíblemente hipócrita, considerando la historia reciente del país germano. (...)

En vísperas de la guerra de Ucrania, el 55% del gas alemán provenía de Rusia.No cabe duda de que interrumpir este flujo de combustible sería doloroso. (...)

El análisis de ECONtribute ofrece un rango de valores, pero su cifra para el peor de los casos indica que un embargo así reduciría temporalmente el PIB real de Alemania en un 2,1%. Ahora bien, los industriales alemanes se niegan a aceptar los cálculos de los economistas e insisten en que un embargo del gas sería catastrófico a todos los efectos. (...)

Por desgracia, los mandatarios alemanes, incluido el canciller Olaf Scholz, se han puesto de parte de los agoreros. Las revelaciones de las atrocidades rusas en Ucrania han provocado que se reconozca a regañadientes que hay que hacer algo, pero todavía sin mucha urgencia.

Lo que me llama la atención —una comparación que, por algún motivo, no he visto que mucha gente establezca— es el contraste entre la actual reticencia alemana a hacer sacrificios moderados, incluso a la vista de los horribles crímenes de guerra, y los inmensos sacrificios que Alemania exigió a otros países durante la crisis europea de la deuda de hace una década. (...)

Lo que me llama la atención —una comparación que, por algún motivo, no he visto que mucha gente establezca— es el contraste entre la actual reticencia alemana a hacer sacrificios moderados, incluso a la vista de los horribles crímenes de guerra, y los inmensos sacrificios que Alemania exigió a otros países durante la crisis europea de la deuda de hace una década.

Como algunos lectores recordarán, a principios de la pasada década gran parte del sur de Europa se enfrentó a una crisis cuando el grifo de los créditos se cerró, disparando los tipos de interés de la deuda pública. Las autoridades alemanas se apresuraron a culpar a esos países de su situación, e insistieron, con grandes dosis de moralina, en que si se encontraban en apuros era porque habían sido irresponsables fiscalmente y tenían que pagar el precio.

Pues resulta que ese diagnóstico era esencialmente erróneo. Gran parte de la subida de los tipos de interés en el sur de Europa reflejaba más el pánico de los mercados que los fundamentos económicos. Los costes de los préstamos se desplomaron, incluso para Grecia, después de que el presidente del Banco Central Europeo pronunciara cuatro palabras —”cueste lo que cueste”— que indicaban que, si fuera necesario, el banco intervendría comprando la deuda de las economías con problemas.

Sin embargo, Alemania tomó la delantera a la hora de exigir que los países deudores impusieran medidas extremas de austeridad, en particular recortes del gasto, independientemente de lo elevados que fueran los costes económicos. Y los costes fueron inmensos: entre 2009 y 2013, la economía griega se contrajo un 21%, al tiempo que la tasa de desempleo alcanzaba el 27%.

 Pero mientras que Alemania estuvo dispuesta a imponer la catástrofe económica y social a países que según ella habían sido irresponsables en su endeudamiento, no ha estado por la labor de imponerse a sí misma costes mucho menores a pesar de la innegable irresponsabilidad de su pasada política energética.

No estoy seguro de cómo cuantificarlo, pero mi sensación es que Alemania recibió muchas más advertencias, y más claras, sobre su imprudente dependencia del gas ruso que Grecia sobre su endeudamiento anterior a la crisis. Sin embargo, parece que el famoso afán alemán de tratar la política económica como un dilema moral solo se aplica a otros países.

Para ser justos, Alemania ha avanzado algo desde su inicial falta de voluntad de ayudar a Ucrania lo más mínimo. El embajador de Ucrania en el país germano afirma, aunque los alemanes lo nieguen, que se le comunicó que no tenía sentido enviar armas porque su Gobierno caería en cuestión de horas. Y a lo mejor, a lo mejor, el comprender que negarse a cortar el flujo de gas ruso convierte a Alemania en cómplice de hecho de la matanza baste por fin para inducir una acción real.

Pero hasta que eso ocurra, si es que ocurre, Alemania seguirá siendo, para su vergüenza, el eslabón más débil de la respuesta del mundo democrático a la agresión rusa."               (Paul Krugman, El País, 09/04/22)

5.2.16

Grecia vende Puerto del Pireo para pagar 15 días de intereses

"La semana pasada se dio por finalizada la privatización del Puerto de Pireo, el mayor puerto comercial de Grecia y uno de los más antiguos del Mediterráneo. El comprador es el grupo chino Cosco Limited, y la transacción se hizo por un valor total de 368,5 millones de euros, en dos fases. 

La empresa china abonará 280,5 millones para hacerse con el 51% de las acciones del Puerto y dentro de cinco años y bajo la condición de que haya cumplido ciertas condiciones descritas en el acuerdo de compra de acciones, que incluye la exitosa finalización de inversiones de valor de 350 millones de euros, Cosco abonará otros 88 millones de euros para obtener el 67% del total de las acciones, completando la privatización.

Los beneficios para el Estado griego serán realmente escasos. Los ingresos directos de la venta son de 280,5 millones de euros, un dinero que desde luego no está disponible para las necesidades del Estado, pues todos los ingresos de las privatizaciones van directamente al pago de la deuda del país. 

En virtud del Presupuesto de 2016, Grecia debe pagar unos 6.000 millones sólo para el servicio de los intereses de la deuda, de modo que los ingresos por la venta del mayor puerto comercial del país sólo alcanzarán para dos semanas de intereses.

Aparte, en el acuerdo se hace mención de inversiones de 350 millones de euros en los próximos años. No obstante, los programas de inversión de los Fondos de Cohesión de la UE ya prevén inversiones de 296 millones de euros en Pireo dentro de los próximos años. 

Por último, Cosco ya es la empresa dueña de dos muelles en Pireo, por los que hasta ahora abona un alquiler anual de 35 millones de euros. Como dueña del 51%, y luego del 67% del puerto, queda claro que la mayor parte de esta cantidad será devuelta a partir de ahora a sus propios bolsillos. (...)

Según la lista de Lloyd para los 100 mejores puertos de contenedores en 2015, el Pireo ocupó el octavo puesto en Europa y el tercero en el Mediterráneo. La intención de los chinos será convertirlo en el primer puerto comercial de Europa en 2016. "           (Jaque al neocolonialismo, 04/02/16)

12.1.15

Europa tiene que decidir entre el éxito o el fracaso de su unión. Una reestructuración razonable de la deuda griega, ¿la última oportunidad?

"El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, lo dijo muy gráficamente: “No nos gusta mucho ver caras nuevas”. Se refería a Grecia (...)

Nadie en la Comisión ha advertido a los franceses que no voten a Marine Le Pen. Nadie avisó a los húngaros de que Viktor Orbán era un dirigente problemático, un extremista. Donde Juncker no tiene la menor gana de ver caras nuevas es en Grecia y es una lástima porque ya advirtió Eurípides que, en Grecia, las caras nuevas son las que tienen autoridad. Es precisamente en Grecia donde más falta harían nuevos políticos, capaces de gobernar sin tanta falsedad e hipocresía.   (...)

¿Acaso no dijo un ministro alemán que había que “crujir a los griegos” porque estaba harto de sus estadísticas falseadas, de sus élites políticas y económicas insolidarias y defraudadora? ¿A qué vino entonces apoyar como candidato a presidente a Stavros Dimas, una cara tan conocida que debería enfermarles: 37 años en el partido responsable de esas políticas?

Antes de someter a Grecia a otro ataque preventivo de cara a las elecciones del próximo día 25, la Unión Europea debería tener en cuenta qué ha pasado en estos años. La economía griega nunca tuvo tamaño como para plantear un problema real en la UE. 

Su desgracia no es esa, sino que se la tomó inmediatamente como el escenario donde atajar otros conflictos, el teatro en el que los grandes cauterizan a las bravas posibles contaminaciones que amenacen con debilitar la ideología dominante y su traducción en planes de ajuste.

Pero han pasado ya seis años y el resultado de aquellas decisiones está a la vista. Hasta el Fondo Monetario Internacional ha reconocido que la medicina fue excesiva y que el sufrimiento de la población se llevó a extremos que nunca estuvieron justificados por la necesidad sino por el simbolismo.(...)

 Empieza un nuevo año y en casi todos los análisis internacionales aparece como uno de los principales problemas el declive europeo, su incapacidad para resolver sus problemas económicos y sociales, la fatal fractura que se enchancha entre sus miembros. Empieza un nuevo año, escribe el exministro alemán Joschka Fischer, y Europa tiene que decidir entre el make-or-break, el éxito o el fracaso del proyecto entero. (...)

La Unión Europea no tiene mucha legitimidad para presionar a los griegos. La ayuda que les ha prestado ha tenido un precio enorme y, lo que es peor, a veces injustificado. Mucho más inteligente seria esperar a ver qué quiere y qué ofrece Alexis Tsipras, si es que realmente consigue formar gobierno. Tsipras, un ingeniero civil de 40 años, no es una cara tan nueva. 

Fue candidato a alcalde de Atenas en 2006 y lleva desde 2009 en el Parlamento. Su programa habla de socialismo democrático. Obviamente, es un dirigente de la izquierda, pero no parece que exista impedimento alguno para que negocie y llegue a un acuerdo con sus socios europeos para la salida del rescate. De hecho, Tsipras ha dicho que cooperará con Bruselas en la búsqueda de una reestructuración razonable. 

Quizás esa negociación y ese acuerdo supondrían el auténtico make-or-break para la Unión. Quizás fuera una oportunidad. Una gran oportunidad."             (   ,  El País 4 ENE 2015)

22.12.14

Si usted fuera un ciudadano griego...

"(...) Si usted fuera un ciudadano griego, tendría el 27% de probabilidades de estar en las listas de la oficina de desempleo aunque se calcula que tendría una probabilidad de un 35% real de estar desempleado. 

Aunque estuviera empleado, podría cobrar su sueldo desde hace una media de 3 meses. Si fuera profesor, podría acogerse al nuevo plan, que supone la contratación de 1100 profesores en base de “trabajo voluntario”. Igual la esclavitud no es tan mala como la pintan. 

Sus hijos tendrían una posibilidad del 27% de estar malnutridos y desmayarse en una desvalijada escuela pública, prácticamente desprovista de recursos. Sus derechos laborales ya serían un sueño de otra vida y dependiendo del sector en el que trabajara, estaría bajo el régimen de movilización forzosa, es decir, sin derecho a huelga. 

Además tendría más de un 35% de posibilidad de estar excluido de cobertura sanitaria, aunque fuera usted menor ya que sólo los menores de padres asegurados gozan de ese “privilegio”. Incluso con ese derecho bajo el brazo, no podría ser atendido en un CAP para su gripe, puesto que fueron todos cerrados, de un día para otro, el pasado febrero. 

Tendría que esperar en colas quilométricas de un sobrecargado hospital o tirar de sus pequeños ahorros e ir a una clínica privada, suponiendo que los tuviera o no los necesitara para pagar su comida o las facturas de la energía para calentar su casa. Tras visitar la clínica, tal vez andaría buscando madera para quemar y calentar su hogar, lo que produciría, pongamos en Atenas, unos niveles de contaminación más que alarmantes. También podría causar su muerte en un incendio “accidental”: 

Su gobierno le culparía entonces por intentar calentarse y Europa le diría que ha vivido por encima de sus posibilidades y de lo que su vagancia permitía. Aunque eso sí que le suene, tal vez.  

(...) le presionarían a base de nuevos impuestos sobre su vivienda (un incremento del 514% en respecto a 2009, si le parece poco), sus alimentos, su energía y con un IVA al 23%. Eso iría acompañado de una ola de privatizaciones de empresas públicas que harían inaccesibles servicios como el transporte o el agua, además de la degradación de los servicios públicos existentes como la educación o la sanidad. 

Pero eso sí, su gobierno habría prometido wi-fi gratis para todo el mundo. Por si usted fuera uno de esos que les da por quejarse mucho y organizarse, debería prepararse para la represión, la que va desde el uso masivo de gases para disolver incluso pequeñas concentraciones sectoriales, con intensa violencia y presencia policial en las calles, hasta montajes policiales que le harían acabar en una prisión en régimen de aislamiento.(...)

Ante esa Europa de los Mercados se alza otra Grecia, que repiensa las relaciones económicas entre las personas, y que se aleja del modelo del ultra-consumismo y el derroche. Es la Grecia de las redes de economía solidaria y cooperativa, una economía de dimensión humana que ha visto un rápido crecimiento y que día a día va consolidándose: no han venido para cubrir parches, sino para quedarse.

 Si bien, se extiende a través de las asambleas ciudadanas que nacen de las plazas para cubrir necesidades locales de forma colectiva, esas estructuras autogestionadas van comprendiendo que han creado un camino que les lleva a repensar la forma en la que vivimos y que no hay vuelta atrás. 

Sus principios se basan en la democracia directa, en la toma de decisiones de forma horizontal y participativa, y la transformación de la pluralidad en inteligencia colectiva. Fomentan la creatividad, la comunicación, el apoyo mútuo y la sostenibilidad.

Tras un año de conocer directamente esas experiencias, hemos podido ver cómo trabajaban muchas iniciativas distintas: Bancos de tiempo para reducir la dependencia en el dinero; bazares de intercambio de artículos en desuso; mercados sin intermediarios y monedas sociales; Clínicas sociales autogestionadas que dan cobertura sanitaria básica a los excluidos, y consiguen atención para los casos que requieren intervenciones, haciendo ruido en medios; eco-comunidades que han decidido regresar al campo para vivir de una forma más sencilla pero más libre; cooperativas de diversas índoles y espacisos autogestionados; iniciativas contra la privatización del agua que llegan incluso a hablar de colectivización; iniciativas ciudadanas contra la construcción de una mina de oro a cielo abierto en Calcidia; Universidades y escuelas populares para la formación autogestionada… (...)

Grecia se ha convertido en un laboratorio de pruebas para el neoliberalismo, pero eso también ha despertado la creatividad para repensar el mundo y las relaciones que en él se producen. En medio de la sensación de derrota de la sociedad, la esperanza es un bien más que preciado y eso es lo que precisamente esas iniciativas aportan a sus participantes.
Y, ¿Sabe qué? Si usted viviera en Grecia y participara en una de esas iniciativas, sonreiría."                 (Jezabel Goudinoff, PACD)

6.4.14

Todo se 'liberaliza' en Grecia, desde la leche y el pan, pasando por las medicinas, los libros y el transporte, los despidos colectivos, las cotizaciones de los empresarios...

"El gobierno griego salió magullado de la votación parlamentaria del pasado domingo, pero salvó los muebles de la troika tras conseguir aprobar un nuevo memorándum (pues eso, y no otra cosa, es lo que contienen las doscientas y pico páginas de minuciosos cambios legislativos).

(...) ¿Quién puede justificar como razonable que en apenas dos días los diputados tengan que estudiarse (y entender) una extensa ley de solo tres artículos que contempla cientos de cambios fundamentales para la economía del país y el futuro de sus ciudadanos? 

Según el economista Leonidas Vatikiotis es imposible saber con exactitud qué se incluye en las 227 páginas, y cientos de referencias a otras leyes, en el tiempo que se concedió a los diputados, pero que sin embargo no fue impedimento para que el nuevo memorando fuera aprobado. Todo por la pasta, 8,3 mil millones que vendrán de la Comisión Europea y 3,8 mil millones más del Fondo Monetario Internacional. 

El multiproyecto de ley aprobado contiene básicamente cuatro tipos de medidas, agrupadas en: regulaciones para acabar con los pocos derechos laborales que aún existen, liberalización de determinados productos para permitir la entrada a saco de las multinacionales extranjeras, agilizar y facilitar las privatizaciones y regular la privatización de los bancos que se hará con cargo a los contribuyentes.

Las cifras y los detalles ponen los pelos de punta. Desde la leche y el pan, pasando por las medicinas, los libros y el transporte, los despidos colectivos, las cotizaciones de los empresarios... todo está pensado para el beneficio de unos pocos a costa de la miseria de los muchos.

Para felicitarse y darse palmaditas en la espalda, por todo lo logrado, los ministros de economía y finanzas de la UE se reunieron ayer y hoy en Atenas, en una ciudad tomada por la policía y con los derechos de reunión y manifestación suspendidos. 

Pese a ello unas 18.000 personas se manifestaron anoche por el centro de la capital contra la troika y las políticas neoliberales. La policía se encargó a fuerza de porrazos y gases lacrimógenos dejar bien claro como se defiende el régimen.
Curiosa democracia la griega."             (Antonio Cuesta, Rebelión, 02/04/2014)

20.12.13

Uno de cada tres contribuyentes griegos teme perder su casa

"Un tercio de las familias griegas temen perder su casa debido a la deuda acumulada con el Estado y la imposibilidad de satisfacerla en el futuro, según un estudio presentado ayer por la Confederación General de Profesionales, Artesanos y Comerciantes.

De acuerdo con las conclusiones del informe, un 35 por ciento de los hogares griegos no creen poder cumplir con sus obligaciones tributarias durante el próximo año y temen que el aumento previsto de la presión fiscal agrave su debilidad económica.

La nueva normativa incluirá además un aumento de las sanciones por morosidad y la facultad de realizar embargos para cubrir la deuda, por lo que las familias que deben hacer frente al pago de hipotecas, y que suponen un 28,1 por ciento del total, serán las más expuestas a perder incluso su vivienda.

Según la investigación, el incremento de los impuestos sumado al desplome de los salarios, el aumento de la pobreza y la práctica desaparición de los subsidios sociales, derivó en que durante el presente año la mitad de los hogares debieran destinar al menos un salario íntegro al pago de impuestos y préstamos.

La gran mayoría de los encuestados consideraron que el impuesto a la propiedad inmobiliaria, que implica al 86,7 por ciento de la población, debería ser cero para las personas en paro o con bajos ingresos."       (Prensa Latina, en Rebelión, 20/12/2013)

11.12.13

Grecia va como un tiro… hacia la deflación

"Grecia ha hecho muchos progresos y va por el camino correcto, dice el ministro alemán de Hacienda, Schäuble. Sólo hay que ver la evolución de los precios, inmersos en una caída hacia la deflación.


 (...) Con casi una cuarta parte de la población en riesgo de caer bajo el umbral de pobreza, ahora la troika quiere que el Gobierno no renueve a fin de año la prohibición de los desahucios, vigente desde 2008 para las familias con viviendas tasadas por un valor inferior a 200.000 euros.

Todo bien, según Schäuble."                   (Guerra eterna, 09/12/2013)

28.11.13

Clínicas Sociales autogestionadas en Grecia: muchas personas prefieren morir de cáncer antes que contraer una deuda impagable que las familias heredarán

"Una de las cosas de las que habíamos oído hablar mucho y todavía no habíamos visto eran las clínicas autogestionadas en Grecia. Como ha empezado a suceder ya en el estado español, aquí ya hace tiempo que las personas migrantes sin papeles, incluso aunque hayan nacido aquí, y los parados sin prestación por desempleo no pueden acceder al servicio público de salud ni a medicamentos de forma gratuita. 

Conviene tener en cuenta que aquí la prestación por desempleo tiene una duración máxima de un año. En total suman más de tres millones de personas sin protección sanitaria, con aproximadamente la misma cantidad en riesgo de perder ese derecho en breve, sobre un total de 11 millones de habitantes del país.

 A pesar de su importancia y utilidad, no son muy visibles los casos en que la población ha decidido organizarse para ofrecer este servicio a los que ya no disponen de cobertura sanitaria pública.

La primera clínica que visitamos fue la Clínica Comunitaria Metropolitana de Hellenikó en Atenas (link a su blog en inglés). Llegamos con el centro lleno de pacientes y la recepción a pleno rendimiento.
 
Esta idea fue concebida en 2011 por un médico de un hospital público que fue consciente de la situación a la que se iba a llegar con la reforma sanitaria aplicada por el gobierno griego y pactada con la Troika. Comenzó con un pequeño grupo de médicos y pacientes que consiguieron la cesión, por parte de la municipalidad, de un espacio para el proyecto. 

El edificio es parte de una antigua base militar americana, ahora en venta y desuso. Actualmente, el proyecto cuenta con 250 voluntarios divididos en varios grupos de trabajo: recepción, administración, comunicación, farmacia y atención sanitaria.

El año pasado atendieron más de 1000 casos pero ahora mismo se atiende la misma cantidad de casos en un solo mes. Nadie gana dinero ni se acepta como donativo, en general. Lo que sí aceptan es medicinas y material médico.

 Doctores retirados donaron sus equipos personales y han conseguido alguna maquinaria, como un electrocardiógrafo, de algunos hospitales y centros de salud que renovaban material. Como había gente que quería apoyar pero no tenía otra forma de hacerlo que donando dinero, se aceptaron esos donativos sin hacer promoción del donante.

En el centro tratan algunas enfermedades, pero las más complejas (cáncer, enfermedades basculares, etc.) sólo pueden ser detectadas, siendo posible su tratamiento únicamente en centros habilitados para ello. 

Para proveer de estos tratamientos u intervenciones quirúrgicas se llama a la desobediencia de la normativa por parte de los profesionales en hospitales. Hay algunos que han aceptado facilitar la atención de forma gratuita tanto en el sector público como en el privado y lo hacen de forma habitual.

 En la clínica, a parte de atención básica, se proveen medicamentos gratis (bajo receta). Las enfermedades crónicas, en especial, obligan a mantener un suministro constante que no está al alcance de muchas familias cuyos recursos a menudo ni siquiera alcanzan para alimentarse. También se atiende a 200 familias que reciben ayudas por maternidad con recursos básicos como leche y pañales. 

Esos recursos provienen de donativos de personas que se han hecho uso de ellos y no han acabado las cajas en su totalidad. Por eso, la clínica necesita un sistema de clasificación de todo lo que les llega, también teniendo en cuenta la fecha de caducidad. En un principio la farmacia se componía de dos estantes. En este momento dispone de la habitación más grande de todo el edificio, y aún parece que se les queda pequeña.

 Para ejercer presión y que los centros se hagan cargo de los casos que ellos no pueden llevar, se hacen campañas individuales que consumen la energía del colectivo y obtienen pequeños resultados. No obstante, estas campañas tienen también como objetivo la conscienciación sobre la insostenibilidad social del actual sistema sanitario.

 Otra iniciativa consiste en evitar que corten la luz, aunque no la puedan pagar, a los pacientes que dependen de una máquina doméstica para su supervivencia. Un mensaje que emiten claramente en todas esas campañas es que la clínica autogestionada no debería existir, sino que debería ser la administración la que ofreciese sanidad pública, gratuita y universal.

Es en este punto donde chocan con la municipalidad. La autoridad local, además de ceder el espacio, les brinda el acceso a los suministros de agua y electricidad, pero esto tiene una contrapartida: amenazan con cortar esos suministros si difunden el proyecto y hacen campañas con trasfondo político. Es conveniente para el municipio tener un servicio como el que ofrece la clínica, ya que eso evita gastos al erario público y cubre una necesidad básica creciente que, de no cubrirse, podría dar pie a un conflicto social.

 La gente sabe que aunque hayan sido expulsados del sistema sanitario, tienen donde recurrir. Aún así, han difundido 10 casos de muertes por cáncer tratable debido a la falta de recursos económicos y reportan que muchas personas que acuden prefieren morir antes que contraer una deuda impagable que las familias heredarán.

 Ese tipo de campañas que desenmascaran las injusticias que se producen a diario, son las que la municipalidad no tolera. Como toque de atención, la policía se presentó una mañana en esta clínica y en otra de Médicos del Mundo, con una orden de registro alegando que allí se traficaba con sustancias estupefacientes. La fuente de tal sospecha era una denuncia de una persona que de momento permanece en el anonimato. De momento no hubo más consecuencias que una mañana de trabajo perdida. (...)

La presión de la administración pública también se ejerce en los hospitales, de forma que controlan los ingresos y gastos amenazando a sus trabajadores con despidos masivos en caso de que el hospital no sea rentable.

 Eso lleva a situaciones totalmente surreales: en algunos hospitales han incluso retenido recién nacidos hasta que la familia ha abonado el coste de la intervención por maternidad (unos 600 euros en caso de no necesitar cesárea y el doble en caso de precisarla). También ha hecho que los trabajadores de esos hospitales sean más reacios a desobedecer y realizar intervenciones de forma gratuita. (...)"                   (15M Barcelona)

10.9.13

Los suicidios en Grecia se disparan un 43% desde el inicio de la crisis

"Los suicidios en Grecia aumentaron un 43% desde 2007, el año previo al estallido de la crisis económica, hasta 2011, según los datos publicados este lunes por la oficina de estadísticas helena ELSTAT, con vistas al Día Mundial de Prevención del Suicidio que se celebra mañana.

Concretamente, en 2007 se registraron 328 suicidios (268 hombres y 60 mujeres), mientras que en 2011 fueron 477 personas (393 hombres y 84 mujeres) las que se quitaron la vida. Tan solo entre 2010 y 2011, el número de suicidios se disparó un 26,9%.

 Según un informe de la organización no gubernamental (ONG) Klimaka, la mayoría de las llamadas de auxilio que recibe en su línea telefónica de prevención del suicidio, procede de personas en paro, seguidas de trabajadores autónomos y pensionistas, ambos también colectivos especialmente golpeados por la crisis.

Hasta que empezó la crisis en 2008 la mayoría de las llamadas a Klimaka, que tiene además programas de asistencia a personas sin techo, provenía de personas con trastornos mentales, mientras que ahora predominan claramente los problemas sociales y económicos.

 La región con la tasa más alta de suicidios es la isla de Creta, donde en 2011 hubo 37 casos, cifra que, según los datos de esta ONG, se elevó a 49 en 2012, y que en lo que va de año (hasta el 27 de agosto) ya ha alcanzado 34. (...)"            (Público, 09/09/2013)

29.7.13

Imposiciones de la troika para paliar la deuda griega: poner en venta todos los recursos naturales, playas, islas, bosques,...

"(...) otra de las imposiciones de la troika para paliar la deuda griega: poner en venta todos los recursos naturales o explotarlos sin mesura. En Grecia los mecanismos utilizados conllevan modificar disposiciones legales que, como dice Roxanne Mitralias, militante en temas agrícolas y ecológicos, «mal que bien, cerraban el paso a la sobrexplotación de los recursos naturales». 

Con las nuevas normativas llegan a cuestionar la Constitución, que impedía la explotación privada del litoral y de los espacios forestales, explica Roxanne. Por ejemplo, a finales de enero del 2013, el lago de Casiopea, en Corfú, fue vendido a NCH Capital y desde la primavera del 2012 las playas se pueden ceder por 50 años, lo que previsiblemente desencadenará una ola de privatizaciones que acabará en complejos turísticos irreverentes con el medio natural y exclusivos para las personas más adineradas.

Por otra parte, la explotación de los recursos mineros está dejando el mapa griego señalado de puntos conflictivos. Se habla de bolsas de petróleo en el mar que -si se encuentran- no generarían beneficios más que a las empresas extranjeras, explotadoras de los yacimientos.

 En el norte del país, en Skouires, desde hace más de un año hay una gran movilización social, reprimida constantemente por cuerpos especiales de la policía, para defender sus bosques de un proyecto de dos empresas, una griega y otra canadiense, de minas para la extracción de oro.

 Y así una larga lista que, demasiado parecida, encontramos en nuestro país, donde se repiten las mismas quimeras: petróleo en Canarias, minas de cielo abierto para extraer oro en Galicia, uranio en Catalunya o fracking en muchos puntos del norte peninsular. 

Como en Grecia, hay que denunciar las leyes (dos) que el Gobierno central dispone para servir el territorio en bandeja de plata y abierto en canal, para permitir el saqueo de nuestros bienes comunes."         (Gustavo Duch, Rebelión, 24/07/2013)

7.4.13

En el caso español toda la deuda generada por el rescate bancario ha de considerarse ilegítima

"Frente a la actual crisis de la deuda soberana usted apuesta por realizar una auditoría y no pagar la deuda ilegítima. ¿Qué parte de la deuda habría que considerar como tal?

Es una tarea sencilla, hay criterios muy claros. En el caso de Grecia más de la mitad de su deuda es con la Troika, 170.000 millones de euros. Es totalmente ilegítima y debe ser declarada nula porque ha sido impuesta por organismos que no representan a los ciudadanos griegos. 

Ni siquiera los memorándum fueron tratados democráticamente en el Parlamento; se aprobaron bajo el chantaje del Fondo Monetario Internacional (FMI) sin posibilidad de enmendar los documentos. Son unas condiciones que representan una violación de los derechos económicos y sociales de la población. Portugal e Irlanda se ajustan también a este esquema.

En el caso español todavía no ha habido memorándum, pero toda la deuda generada por el rescate bancario ha de considerarse ilegítima. Puede ser una decisión legal, porque la ha tomado el propio gobierno, pero no es legítima, porque fuerza a la ciudadanía a asumir las deudas generadas por la burbuja inmobiliaria y la crisis de la banca.(...)
 
Con el aumento de la deuda pública en Europa y la consecuente aplicación de planes de austeridad para rebajar el déficit público, ¿qué le espera al Sur de Europa en los próximos años?

Vamos a conocer una profundización de la crisis económica. Las consecuencias son más devastadoras en los llamados PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España), pero no hay ninguna duda de que los países más fuertes como Francia, Alemania o Bélgica también están en una situación de extrema gravedad. 

Quedan aún diez o quince años de crisis, pues las políticas de los gobiernos que se pliegan a los intereses privados no son las adecuadas para revertir esta situación. La política actual de reducción del gasto público, congelación de salarios y servicios sociales tendrá un efecto muy fuerte en términos de reducción de las rentas. (...)

¿Qué escenario se abriría en Grecia si se negara a pagar la deuda?

Es totalmente posible para un gobierno de izquierdas en Europa llevar a cabo esta tarea si toma las medias políticas adecuadas. Éstas serían suspender el pago combinado con la suspensión de los memorándum de la Troika, control de movimientos de capitales, socilización de la banca privada, una fuerte reforma tributaria para que paguen los que más tienen, persecución del fraude fiscal y la reducción de impuestos sobre la ciudadanía como el IVA. 

En cuanto al euro, quedaría en la Comisión Europea decidir la expulsión o no. Mientras, habría que incentivar la producción agropecuaria y la industria ligera y la creación de empleo por parte del gobierno. Esto tendría un efecto positivo porque el ejemplo podría correr por el resto de Europa y los ciudadanos verían que es posible desobedecer.

Por eso, la responsabilidad histórica de Syriza es muy grande. Si en el gobierno no tomara este tipo de medidas la gente que votó con una perspectiva de cambio perdería la esperanza, con una crisis que seguiría perjudicando a las mayorías, y en ese momento organizaciones como Amanecer Dorado tendría un camino directo para conquistar a un amplio sector de la población y habría un proceso de tipo fascista en Grecia. Es el peor escenario, pero no es descartable."           (Entrevista a Éric Toussaint, Luis Giménez San Miguel, www.publico.es, Rebelión, 03/04/2013)

5.3.13

El emir de Qatar compra seis islas griegas

"El emir de Qatar, Hamad bin Jaliga al Thani, ha comprado este lunes un total de seis islas griegas ubicadas en el mar Jónico por el precio de 8,5 millones de euros, según ha informado el diario británico The Guardian.

El acuerdo ha tardado 18 meses en cerrarse debido a las trabas burocráticas del proceso, según ha indicado el alcalde de Ítaca. "Grecia es ese tipo de lugar. Incluso cuando compras una isla, incluso cuando eres el emir de Qatar, te cuesta un año y medio atravesar todo el papeleo", ha valorado. 

Las islas, conocidas como islas Equínadas, están ubicadas frente a las costas de Acarnania, en la entrada occidental del golfo de Corinto. Al Thani mostró su interés en la compra el año pasado tras llegar al lugar en su yate privado. 

La compra se ha convertido en la mayor inversión privada en Grecia desde el inicio de la crisis económica en el país. En un principio, los propietarios de la isla de Oxia solicitaron el pago de siete millones de euros, si bien finalmente lo dejaron por debajo de los cinco millones.

La semana pasada, Denis Grivas, un ciudadano greco-australiano cuya familia poseía el título de propiedad de las otras cinco islas prácticamente desde la fundación de la Grecia moderna, aceptó la propuesta del emir qatarí."             (El Economista.es, 05/03/2013)

22.2.13

¿Sería mejor para Grecia salirse del euro? ¿Y para España?

"Lo que sí fue interesante fue su respuesta (de Alexis Tsipras, el dirigente del partido Syriza) a la pregunta de por qué Syriza no ha considerado como alternativa salirse del euro. Indicó que la población griega no lo aprobaría y consideró que sería un error plantearlo ahora. Me pareció una respuesta inteligente e incluso convincente.

 Pero me parece un error que tal alternativa no se considere, incluso como táctica negociadora con la Troika, porque en contra de lo que constantemente se publica, la salida de Grecia del euro es lo último que la Troika (y el Gobierno Merkel) desea. Es más, Mark Weisbrot, del Center for Economic ana Policy Research, enfatizó que es más que improbable que el sistema de Gobierno de la Eurozona llegue a responder a las justas demandas de Syriza.

Y en tal caso, habría que convencer a la ciudadanía de que, en caso de que la Troika no respondiera favorablemente, la salida del euro sería la única posibilidad para que Grecia saliera de la crisis. 

Mark Weisbrot señaló que (como el fundador del partido socialdemócrata PASOK, Andreas Georgios Papandreu, padre del actual líder del partido Georgios Andreas Papandreu, había indicado), la entrada de Grecia en el euro había sido un error. Mark Weisbrot se refirió a la experiencia de Argentina cuando rompió con la paridad con el dólar.

 En contra de todos los vaticinios de desastre, la economía se recuperó rápidamente, mucho más rápidamente de lo que hubiera ocurrido en caso de no romper aquella paridad del peso con el dólar. A partir de 2002, Argentina se recuperó rápidamente, con un elevado crecimiento económico y reducción de la pobreza (se redujo un 70%). 

Y esta recuperación no se basó en un crecimiento de las exportaciones, sino en un estímulo de la demanda e inversión doméstica. El Estado argentino recuperó, no sólo su control sobre la política monetaria, sino también fiscal, que es lo que le falta a Grecia para salir de la crisis.

En realidad, subrayó Mark Weisbrot, Grecia está mejor situada que Argentina para poder romper con la paridad del euro. Su PIB per cápita es tres veces superior al de Argentina. Y las exportaciones son el doble que las de Argentina. Su devaluación de la moneda facilitaría tales exportaciones.

 Y para pagar sus importaciones puede conseguir estos fondos en otras fuentes, que no son las que le sirven ahora a unos intereses abusivos. Hay mayor pluralidad de fondos de capitales hoy que en 2002, cuando Argentina rompió con el dólar. Mark Weisbrot añadió que, en realidad, las necesidades de capital externo en Grecia son mucho menores de lo que constantemente se cita. 

 Si no fuera por el pago de la deuda, Grecia tendría una balanza de pagos casi equilibrada, con un déficit de sólo el 0,3% del PIB. Con el gran abaratamiento que implicaría la devaluación del euro, habría un enorme flujo de inversiones en aquel país. Mark Weisbrot añadió que no hace falta mirar sólo a Argentina. Malasia, Corea del Sur y Tailandia (durante la crisis financiera asiática) rompieron con las directrices del FMI y salieron de sus crisis más rápidamente que las proyecciones que el FMI ha hecho para Grecia.

Lo sorprendente del caso es, como también señala Mark Weisbrot, que ninguna fuerza política con posibilidad de gobernar está hoy explorando la posibilidad de salirse del euro, ausencia de debate que debilita a Grecia en su postura negociadora frente a la Troika.

Un tanto igual ocurre en España, donde el argumento que constantemente se utiliza en los mayores medios de información y persuasión es que la salida sería un desastre, ignorando, por lo visto, que el desastre ya está aquí, con el agravante de que, si no se hace nada, el desastre continuará por muchos, muchos años. 

De ahí la urgencia de que se introduzcan en el debate nuevas alternativas, incluyendo la salida de España del euro."       (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 15 de febrero de 2013, en www.vnavarro.org, 15/02/2013)

2.1.13

Un pequeño país como Grecia puede ser una piedrita capaz de romper esa máquina gigante del motor ultraliberal. El botón sería la explosión del euro

"Nosotros en Grecia no tenemos ninguno de los dos puntos positivos. Ni crecimiento global ni coyuntura regional favorable.

–El peor de los mundos.
–Sí, pero al mismo tiempo tratamos de hacer de la necesidad virtud. Con esa visión participamos dentro de la Zona Euro. Grecia tiene solo el 2,5 por ciento del PBI europeo y a la vez está en el centro de la opinión pública mundial. Esto no pasa, claro, por el hecho de que todos se preocupen acerca del sufrimiento del pueblo griego. El temor es el efecto dominó.

–O sea que un punto fuerte de ustedes es el temor.
–Es que, si Europa sigue así, el principal país que pensará en salir de la Zona Euro es Alemania. Eso quiere decir que un pequeño país como Grecia puede ser una piedrita capaz de romper esa máquina gigante del motor ultraliberal. 

Por eso sufrimos un ataque frontal a nivel mundial en las últimas elecciones. Auguraban que vendría el caos. Quizá pueden aguantar mínimamente un escenario posneoliberal. Pero no lo pueden aceptar en el núcleo duro de Europa.

–La clave, pareciera, es la capacidad de daño de Grecia.
–Muchas veces comparé la situación de Grecia respecto de sus socios europeos con otras épocas. Es como la Guerra Fría. Los dos sectores pueden tocar el botón, pero aunque uno lo haga ninguno ganará. La catástrofe será para todos.

–¿Cuál sería hoy ese botón?
–El botón sería la explosión del euro. Pero el que pierda en esta Guerra Fría es el primero que dé un paso atrás. Por eso nosotros nos preparamos para un gran enfrentamiento. Hemos dicho claramente que desde el gobierno vamos a romper con los tratados de austeridad. 

Seguiremos en ese camino aunque nos corten los préstamos. No es un chiste. Lo vamos a hacer. Pero necesitamos el apoyo popular."     (Martín Granovsky, Página/12, Rebelión, 31/12/2012)     

30.12.12

Grecia no puede invocar razones de soberanía nacional para impedir el embargo de bienes en caso de incapacidad para el pago de los préstamos contraídos

"La decisión del Eurogrupo no solo no aporta solución a esto sino que, al contrario, aumenta la presión para continuar aplicando políticas de austeridad que ya han puesto de rodillas a la economía y a la sociedad griega. Al mismo tiempo, los sucesivos gobiernos continúan aceptando una cesión de soberanía sin precedentes, al viejo estilo colonial.
¿A qué tipo de medidas se refiere?

En concreto, el nuevo contrato de préstamo entre Grecia y los acreedores internacionales explicita que nuestro país no puede invocar razones de soberanía nacional para impedir el embargo de bienes en caso de incapacidad para el pago de los préstamos contraídos. Y además se ha creado una cuenta especial en el Banco de Grecia para el servicio de la deuda. 
El gobierno deberá depositar obligatoriamente los ingresos de las privatizaciones y los excedentes presupuestarios en esa cuenta destinada a los acreedores, sin que por otro lado haya previsión para impulsar inversiones, cubrir necesidades sociales o apoyar a los sectores con menores ingresos.

Teniendo en cuenta todo esto, no hay ninguna razón para ser optimista porque, en realidad, el acuerdo entierra cualquier perspectiva de recuperación de la economía griega en la presente década.

¿Qué valoración hace Syriza del nuevo memorando y cómo piensan que evolucionará el panorama económico?

El nuevo memorando y las políticas de austeridad que se aplicarán, por lo menos hasta el año 2016, acelerarán la fatídica espiral en la que se encuentra la economía griega.

Aunque el gobierno y la troika estiman que la economía volverá a crecer a partir del año 2014, en Syriza dudamos seriamente de que esas predicciones sean realistas. Los recortes por valor de 19.000 millones de euros previstos para el periodo 2013-2016 nos llevan a la conclusión de que la economía prolongará su recesión al menos hasta 2015-2016. 
La deuda continuará en niveles muy altos a pesar de las recientes intervenciones (recorte de las tasas de interés, recompra de bonos, etc.). De modo que la decisión del Eurogrupo para alcanzar una deuda equivalente al 124% del PIB en 2020, no es nada más que un sueño. En tales circunstancias de colapso económico, vemos imposible tener un superávit primario del 4,5% del PIB a partir de 2016.

¿Qué efectos tendrá sobre la sociedad?

En este contexto, el desempleo, que en la actualidad se encuentra en el 25-26%, se estima que pueda alcanzar y superar el 30%. Una cifra que provocará una crisis social y económica sin precedentes para nuestro país desde el periodo de la posguerra.

En Syriza pensamos que para frenar el curso del país hacia la destrucción tenemos que reemplazar el memorando con un plan de reestructuración productiva y recuperación social. Un plan basado en las ventajas comparativas de Grecia y cuyo epicentro sean las necesidades sociales."             (Antonio Cuesta, Gara ,Rebelión, 27/12/2012)

18.12.12

"La economía griega se hunde en una trampa de recesión y endeudamiento"

"El importe recibido ¿ayudará a la reactivación de la economía griega?

No, únicamente estará al servicio de los banqueros que recibirán la mayor parte del dinero (23,8 mil millones de euros) de este primer tramo de 34,6 mil millones de euros, sin saber sin los bancos permanecerán en manos griegas. 

Existe el peligro de que la deuda griega aumente para los contribuyentes en estos 23,8 mil millones y al final las entidades financieras sean compradas por el Deutsche Bank por un euro, como ocurrió hace unas semanas cuando se vendió por ese importe el Emporiki Bank. 

La economía griega no puede sobrevivir mientras esté sometida a las descargas de los programas de austeridad. La única solución es apoyar la demanda doméstica lo cual significa incrementos en los subs¡dios y salarios para generar empleo.

¿Cuál es su impresión sobre el acuerdo y cómo cree que evolucionará la economía griega?

La economía griega se hunde en una trampa de recesión y endeudamiento. Nuestro PIB se ha visto reducido en más del 20% en estos años, sin poder atisbar una salida a esta pesadilla. 

La única solución para Grecia ahora es declarar el impago de su deuda pública como hicieron Argentina, Ecuador o Rusia y proceder a realizar una auditoría como la llevada a cabo por el presidente [Rafael] Correa y al tiempo salir de la Eurozona y de la Unión Europea.

 Este último paso es imprescindible si se quiere aplicar una política monetaria independiente y escapar de las estrictas políticas de austeridad que imponen los últimos acuerdos adoptados en el seno de la UE (el Pacto Fiscal de marzo de 2012, el pacto por el Euro de marzo de 2011 y muchos otros)."       (Antonio Cuesta, Rebelión, 18/12/2012)

8.11.12

Se cumple ya un año de la noche de difuntos en que Merkel, Sarkozy y Papandreu estuvieron a punto de reventar el euro

"El dramático encuentro tuvo lugar en Cannes, la víspera del G-20 francés. Y marcó probablemente el punto de mayor tensión de una crisis que puso en peligro la supervivencia del proyecto europeo. 

 "¡Vaya noche!", recordaba unos meses después el ya ex primer ministro griego ante un grupo de periodistas que visitamos Atenas. George Papandreu nos aseguró entonces que, a su juicio, en la tensa reunión del 2 de noviembre de 2011 logró convencer a la canciller Angela Merkel, pero no pudo con el presidente francés. "A Sarkozy solo le preocupaba que fuera un éxito la cita del G-20 y que nada pudiera eclipsarlo".  (...)

Nadie contaba, al parecer ni siquiera los servicios de información del Gobierno francés, con que Papandreu estropeara la fiesta anunciando el 31 de octubre un referéndum sobre las reformas exigidas por la troika a cambio del segundo rescate de Grecia, aprobado en Bruselas la semana anterior. 

Las Bolsas se desplomaron ante el previsible rechazo popular de los draconianos ajustes y la consiguiente bancarrota de Grecia. Y Sarkozy y Merkel, furiosos, convocaron a Papandreu para una reunión urgente en Cannes.  

En el filo del 2 al 3 de noviembre, a solo unas horas del comienzo del G-20, la pareja franco-alemana lanzó un ultimátum jamás oído en medio siglo de integración europea: Grecia tendría que abandonar la Unión Monetaria si la consulta popular anunciada por Papandreu rechazaba los ajustes pactados en Bruselas. 

"Está claro que la pregunta que se plantea es la del futuro europeo de Grecia: ¿quiere Grecia seguir o no en la zona euro?", zanjó Sarkozy durante la rueda de prensa de aquella medianoche, celebrada en la misma sala en que se entregan los galardones del festival de cine de Cannes.

 "Corresponde al pueblo griego responder a la pregunta", añadió el presidente francés. "Y es sobre esa pregunta sobre la que tendrá que pronunciarse si se convoca un referéndum".

Papandreu, sonado, todavía anunciaría aquella misma noche la fecha del referéndum: 4 de diciembre. La consulta, por supuesto, no llegó a celebrarse. Varios ministros del gobierno griego, entre ellos, Evangelos Venizelos, el poderoso titular de Economía, consideraron una locura jugarse en las urnas la pertenencia al euro. 

El gobierno socialista cayó y Papandreu vaga desde entonces como alma política en pena, tratando de convencer a quienes le escuchan de que su frustrado referéndum no era una idea tan descabellada.  (...)

La reyerta de aquella noche de difuntos no pasó inadvertida para las delegaciones del G-20 que llegaban a la Riviera francesa. Algunas, como la de Obama, no ocultaban su creciente preocupación ante un torbellino europeo que, de no controlarse, enturbiaría las elecciones de EE UU un año después. 

Otras, como la china o la brasileña, observaban con cierto regodeo los problemas internos de un club que siempre parece dar lecciones de gobernanza al resto del mundo.

Pero no había motivos para la alegría porque el ultimátum de Merkel y Sarkozy (cursado, por cierto, sin consultar con el resto de socios) desestabilizaría a toda la zona euro y parte del planeta durante casi un año. 

Para los inversores internacionales había quedado claro que la moneda única no era irreversible y que, en determinadas circunstancias políticas o económicas, algunos países podrían volver a su antigua (y devaluada) divisa.

 El capital comenzó a huir de los países del sur susceptibles de caer en esa puerta giratoria y se refugió en el núcleo duro en torno a Alemania.
Solo un mes después de Cannes, el BCE tuvo que anunciar una inyección de un billón de euros. Pero apenas surtió efecto y el resquebrajamiento financiero de la zona euro se intensificó durante el primer semestre de 2012.

La debacle parecía inevitable. España, la cuarta economía de la Unión Monetaria, sufría unos tipos de interés insostenibles como consecuencia, en gran parte, de las dudas sobre la supervivencia de la moneda única. 

El futuro del euro se jugaba ahora al sur de los Pirineos por culpa de Atenas, Berlín y París. Solo la intervención de Mario Draghi, presidente del BCE, frenó la espiral con sus famosas palabras en los idus de julio de este año: "El BCE está listo para hacer todo lo que haga falta para preservar el euro. Y créanme, será suficiente".            (Bernardo de Miguel, 30/12/2012)

28.10.12

La canciller se da cuenta de que no se puede echar a Grecia sin provocar un tsunami global. Los chinos y la Fundación Bertelsmann se lo han explicado

"Antes el titular de las cumbres europeas era “Alemania se impone”. Ahora es “Alemania resiste”. El país sigue venciendo, pero convence mucho menos. “Continúa dominando el discurso que explica la crisis exclusivamente en el alegre gasto de los países del sur”, constata Gustav Horn, presidente del Instituto alemán IMK. Con una tasa de inflación a la baja del 2,1% en septiembre y una coyuntura de precios energéticos no preocupante, se mantiene la histeria inflacionaria. (...)

Mientras tanto, Unilever, la gran multinacional anglo-holandesa de productos alimentarios, limpieza y aseo personal de amplio consumo, tercera del mundo por detrás de Procter & Gamble y de Nestlé, ha empezado a fabricar sus productos para países europeos como Grecia, España y Portugal en unidades y dosis pequeñas, más baratas. Es la estrategia que Unilever sigue en África y países asiáticos pobres. El motivo es que, “la pobreza está regresando a Europa”, explican sus ejecutivos. (...)


Grecia es el segundo Fukushima de Angela Merkel. Aquel accidente japonés hizo que la pro nuclear canciller que quería ampliar la vida de las centrales nucleares, rompiendo un consenso nacional resultado de 30 años de discusiones, diera un giro de 180 grados y accediera de repente a cerrar todas las centrales. De lo contrario perdía las elecciones. Ahora ha pasado algo parecido con Grecia.

En julio en Berlín nadie daba un duro por la permanencia de Grecia en la eurozona. Se hablaba de septiembre como fecha de la patada. Y ahora resulta que la canciller dice que Grecia se queda, y que ni hablar de lo contrario. Incluso viaja a Atenas. En el debate del jueves del Bundestag, un diputado explicó el misterio diciendo: “!es a causa de China!”.

Antes de visitar Atenas este mes, Merkel había viajado en agosto a China. Los chinos tienen la cuarta parte de los bonos de deuda europeos, bonos alemanes incluidos. Están convencidos de que una exclusión griega crearía una reacción en cadena en Europa lo que generaría “tensiones globales”. El primer ministro Wen Jiabao le dijo a Merkel que si empezaba a desmembrar la eurozona ellos se desharían de los bonos europeos. Si el mercado recibe de golpe el 25% de los bonos de deuda europeos, eso equivale a un seísmo con tsunami. En eso ha consistido el segundo Fukushima de Merkel. Pero hay otros motivos.

Alemania está al borde de la recesión. Este año su gobierno cuenta con un crecimiento del 0,8% y lo que pueda pasar el año que viene es opinable. De momento el gobierno bajó la previsión de crecimiento para el 2013 del 1,6% al 1%. El corsé de la austeridad alemana se vuelve contra las exportaciones alemanas.

 Los portugueses le están comprando a Alemania un 15,3% menos, los españoles un 9,4% y los griegos un 9,2% por la misma razón por la que Unilever reduce el formato de sus productos. Y un estudio de la Fundación alemana Bertelsmann acaba de estimar que una retirada de los países del sur de Europa (Grecia, Portugal, España e Italia) de la zona euro, supondría pérdidas del 70% del PIB para Alemania y del 154% para Francia.

Grecia no se puede ir sin que Merkel corra riesgos que podrían ser fatales para su reelección el año que viene. Antes de eso hay que ir “paso a paso”, bien despacio para que el edificio europeo, cuyo estado va a estar en el centro de la campaña electoral alemana, no se resienta.

 Aunque sea con pinzas y al precio de enormes prejuicios en el sur de Europa –España en el caso de la demorada inspección bancaria- debe mantenerse la leyenda alemana sobre esta crisis.

Nada cuadra en la leyenda del ejemplo alemán. Grecia redujo en un año su déficit el doble de lo que Alemania hizo en cinco año, entre 2002 y 2007. Los mismo pasa con España y Portugal, y también con la incomparable reducción de salarios y costes. El gran recorte griego (1,5% del PB), equivaldría a medio billón de euros en Alemania.

La realizada anulación de 174.000 empleos públicos griegos equivale a la anulación de 1,2 millones de empleos en Alemania. Y Berlín hizo todo eso para consolidarse como líder exportador, mientras que el sur de Europa lo hace para pagar a bancos. No es lo mismo."             (Rafael Poch | Berlín, La Vanguardia, 21/10/2012)

23.10.12

Si Grecia abandonase el euro, las pérdidas hasta 2020 alcanzarían los 164.000 millones para su economía, y de 674.000 millones para el resto

"Grecia puede ser la chispa que provoque un nuevo incendio internacional. Economistas de todo el mundo pergeñan cómo sería el escenario si se produjese una descomposición de la zona euro. Y el resultado es francamente desolador. Tomemos como base el informe del instituto Prognos AG, publicado ayer por la Fundación Bertelsmann.

 Este documento afirma que un abandono de España de la zona euro (es de suponer que Grecia y Portugal ya lo han hecho previamente), costaría a cada español 16.000 euros, 6.000 euros más que a cada alemán. La economía internacional sufriría un impacto de 7.900 millones.

Pongámonos ahora en el peor de los casos, siempre con el informe de Prognos como sustento. Imaginemos un escenario en el que el adiós de Grecia contagia a Portugal, España e Italia y los tres países han de abandonar también la moneda única. 

Esta situación supondría pérdidas de 17,2 billones de euros para las 42 mayores economías del mundo en los próximos ocho años: 2,9 billones para Francia; de 2,8 billones para EE UU; de 1,9 billones en el caso chino y en otros 1,7 billones los de Alemania.

Si se diera esta hipótesis, cada español tendría que asumir hasta 20.500 euros de pérdidas, por otros 21.000 euros de cada habitante de Alemania. Solo en la llamada locomotora europea el número de desempleados crecería en un millón.

 "La economía mundial caería entonces en una profunda recesión", asegura el análisis emitido ayer, "se producirían tensiones sociales crecientes y inestabilidades políticas".
 
Preocupante, ¿no? Claro está que el coste per cápita se va incrementando a medida que se van sumando países. Si solo fuera el país heleno el que abandonase el euro las pérdidas acumuladas hasta 2020 alcanzarían los 164.000 millones para su economía y de 674.000 millones para el resto. 

Ese escenario prevé que tanto los acreedores públicos como privados de Grecia renunciarían a un 60% de sus reclamaciones ante Atenas y que la nueva divisa griega se devaluaría un 50% frente a la moneda única.

La banca francesa es la principal acreedora de la economía griega, con un volumen de deuda de 40.001 millones, lo que representa el 38,5% del total, según datos del BIS. Le sigue en importancia la alemana, con una deuda de 25.627 millones. La exposición a la deuda griega de la banca española es marginal, ya que asciende solo a 834 millones.

La cuestión es que resulta improbable que el proceso se detuviese en Grecia si este país sale del euro. "Una salida aislada de Grecia de la eurozona", asegura Prognos AG, "podría ser algo que la UE pudiese manejar desde un punto de vista únicamente económico". 

Y aquí llega el pero: "Al mismo tiempo, sin embargo, es extremadamente difícil calibrar hasta qué punto podría iniciar una ola de sucesivas salidas en el sur de Europa". Es decir, a Grecia le seguiría probablemente Portugal, luego España y (¿finalmente?) Italia.

La ruptura del euro, en todo caso, todavía no convence. Apenas un 5% de los inversores europeos en renta fija da crédito a la posibilidad de que la actual crisis suponga el final del euro, mientras que un 21% apuesta por la salida de Grecia de la eurozona 

"y posiblemente de uno o dos países más", según reflejan los resultados de la última encuesta trimestral elaborada por la agencia de calificación Fitch publicada en verano."            (Cinco Días, 17/10/2012)